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miércoles, 04 de octubre de 2006

Este año no ha habido huracanes en el Caribe. ¡Menos mal! ¿Nos hemos equivocado los que hablábamos de cambio climático y los huracanes?


“Mirenlos, mirenlos, siempre pronosticando calamidades ¿y luego?”

 

¿No ha habido huracanes?

 

En el Pacífico los huracanes se llaman tifones. Y este año hay ya más de mil muertos y miles de millones de dolares de daños por los tifones del Mar de la China.

 

En la gran oscilación climática con escala temporal de entre 3 y 7 años que se denomina El Niño este año las temperaturas del este del Pacífico (cerca de Ecuador) han comenzado a subir. En esa oscilación de escala global este año los huracanes fuertes corresponden al Pacífico.

 

El número de huracanes no debe variar en una situación  de cambio climático, pero si lo debe de hacer su intensidad, y es esto lo que vimos el año pasado en América y este año en Asia.

18:53 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (1)

La ciencia es una labor paciente que va encontrando trocito a trocito la realidad del mundo, una realidad presente ante nuestros ojos pero que nuestra mente envuelve con un manto de niebla derivado de la impaciencia.


 

El ser humano quiere conocer -ya- . Quiere una respuesta, la que sea, pero -ya-. La filosofía es un conjunto de historias yuxtapuestas, sin cuerpo de doctrina, sin acumulación de conocimiento. Un filósofo dice una cosa, otro la contraria, y así se van llenando los libros de texto de la materia. Las historias mágicas del mundo se basan, más aun que las de los filósofos, en una descripción única, fija e inamovible.

 

En un libro que estoy hojeando estos días, “Why Religion Matters”, de Huston Smith,  la razón básica de ese “matters” es que el ser humano necesita conocer -ya-, tener -ya- una respuesta  a sus preocupaciones. De esa necesidad de una respuesta -ya- deriva el autor el error de la ciencia, pues ésta, al ser incompleta, deja la respuesta ansiada por los humanos en un proceso continuo de aprendizaje.  Esto es así, realmente, y es algo a lo que no hay escapatoria. La ciencia es un proceso lento pero seguro, de conocimiento cumulativo, es un esquema al cual vamos contribuyendo todos los seres humanos poquito a poquito, creando un cuerpo de doctrina basado en el experimento repetido. La ciencia -no- tiene -LA- respuesta, pero tiene respuestas a una enorme cantidad de cuestiones.

 

La ciencia -no- tiene la respuesta final, última, definitiva, pero tampoco la tienen la multitud de religiones que en el mundo son. El ansia de respuesta final es un ansia humana, pero es similar al ansia de volar: podemos querer volar batiendo los brazos, pero ese querer no es igual a poder. Por mucho que ansiemos la respuesta final, ésta no está a nuestro alcance, pero si podemos ir aproximándonos a ella, si es que existe, por el lento y acumulativo camino de la ciencia. Ante los misterios del mundo, aquellos humanos que exigen una respuesta rápida y definitiva eligen al azar una única explicación sin fundamento alguno.

 

La ciencia, con paciencia, da algunas de esas respuestas, y las que da tienen, ¡menos mal! fundamento sólido.

 

 

 

18:51 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (2)