Cuando uno pide medios para acabar con ello la respuesta es siempre la misma:
“¡No hay dinero!”
En mi barrio el Ayuntamiento de Madrid nos ha subido la entrada de garaje de 200 a 600 euros, del 2005 al 2006.
Cuando yo salgo por las mañanas hacia la Universidad, rodeado de Mercedes, BMWs, rancheras gigantes, rodeado de lujo, atravieso unas obras interminables en el espacio y eternas en el tiempo, en todas las calles de Madrid, y unos atascos que, proporcionales al número de carriles de las autovías, se hacen más grandes cuanto mayor es la inversión en carreteras.
La inversión en carreteras, de aquí a 2015, según el Presidente del Gobierno de Moncloa, va a ser de 250.000 millones de euros.
La TVE se lleva este año 1.700 millones de euros.
Incendios, vertidos, deforestación, desaparición de especies, desertización, .....
“¡Tenemos tan poco dinero para eso!”
Yo en Madrid me muevo en Metro. Me invitan a dar una charla en Murcia. Me sugieren que cuando baje del avión me espere una hora y media para coger un autobús porque “No hay dinero para más”. Los que me invitan dependen del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Murcia, es un instituto que se preocupa del agua, eso que no tienen en Murcia. Me dicen “No hay dinero”.
Pero el Presidente de la Comunidad de Murcia tiene coche oficial y chofer.
“¡No hay dinero!”
El trabajador trabaja y genera el dinero que los gestores se gastan como suyo. No hay dinero para la cultura, para la ciencia, para investigar, para enseñar, para limpiar los montes, para desalar agua.
“No hay dinero”
Pero si lo hay para hacer sedes del gobierno, parlamentos autonómicos, para pagar a los parlamentarios, dotarlos de coches oficiales, de secretarias, de despachos.
En la universidad no hay profesores a tiempo completo. Las clases las dan asociados que van unas horas y desaparecen 4 días. No hay dinero para contratar profesores a tiempo completo. “Echad vosotros más horas, porque:”
“No hay dinero”
En la etapa más rica de la sociedad española, en medio del lujo sin límites, particular y de los gobiernos
“No hay dinero”