Enviado el viernes, 30 de junio de 2006 17:47
Me llega la información de un proyecto científico denegado, al tiempo de los nombres de otros aceptados. ¿Cómo se ha hecho la selección? ¿Cómo eran esos proyectos maravillosos que han sido aceptados? ¿Cual ha sido la comisión de evaluación?
Hoy día, para optar a una plaza de funcionario, basta con envíar un curriculum vitae a una comisión, esta vez no misteriosa, que decidira en plazo.
Antiguamente las pruebas eran públicas, y los candidatos debían demostrar sus saberes ante, al menos, sus competidores. Hoy las cosas se hacen en secreto, o al menos, lejos de la luz pública.
Nadie debe dudar de la profesionalidad de las comisiones, pero parecería mas adecuado que tanto las comisiones de titularidades y cátedras, como aquellas que evaluan los proyectos fueran públicas, abiertas, y los juicios conocidos en sus detalles.
Es curioso que en la presente etapa democrática los concursos se realicen en la obscuridad.
¡Curioso!