El Mundo (y me imagino que otros muchísimos periódicos) publica un suelto sobre el proceso de desertización en España. Es un proceso que se inició hace mucho tiempo, y deriva de un malísimo conocimiento del ambiente en donde llevamos nuestras vidas.
Es el mejor ejemplo de pan para hoy, hambre para mañana, típico de todos aquellos que defienden a voz en grito, o en palabras escritas, las bondades del mercado y la inteligencia de las personas que, ¿cómo no?, especulan con sus bienes para sacarles el máximo rendimiento, pues ¿qué cosa mejor pueden hacer?
Las tierras murcianas y alicantinas se habían labrado hasta 1950 siguiendo las curvas de nivel, en terrazas y con mulas. Llegaron los tractores, que evidentemente traían mucho más dinero y permitían sacar muchísimo más rendimiento a las tierras. Pero los tractores no pueden labrar siguiendo las curvas de nivel en las colinas, pues se caen de lado. Solo puede labrar subiendo las laderas. En unos años la escorrentía de lluvias como las de estos dos últimos días se llevaron la tierra fértil de las laderas. El inmensamente bueno y omnisciente mercado, la mano oculta de Adam Smith, hace que el ser humano en busca de ganancias elija siempre lo mejor posible para la sociedad.
En el siglo XIX se encontró plata en las minas de Rodalquilar, en Almería. Para el tren que debía llevar el mineral a la costa, y para el procesado de ese mineral se talaron los bosques de Almería. La mano oculta de Adam Smith que permite al ser humano buscar lo mejor para él y sus descendientes creó un desierto en el sudeste español.
Hoy llueve menos que hace 50 años, los periodos secos son un 20% más largos y la tierra está más seca. La falta de árboles retira la lluvia de las laderas. Pero la mano oculta del mercado hace que cada uno busque lo mejor para si mismo y para sus descendientes, por ejemplo, urbanizando la costa al 100%, y llevando un agua extraña a unos campos que se salinizan con ella. El paraíso terrenal que era Irak antes de la Biblia se salinizó por una irrigación brutal por inundación periódica sin aporte de lodo. Hoy Irak es un desierto salvo las riberas del Tigris y el Eúfrates. Esto mismo ha pasado en el Valle Imperial al sur de California, donde el Colorado entra en México. La mano oculta de Adam Smith ha hecho que los seres humanos optimizaran su rendimiento económico y desertizaran para las próximas generaciones todo un valle.
El problema es que si el ser humano optimiza mediante las reglas de mercado su situación económica, no optimiza la situación económica de sus descendientes, porque en el mercado esa situación ni se compra ni se vende: El mercado compra y vende hoy, y no suele comprar ni vender a 50 años. Podría hacerlo, pero no lo hace. La teoría económica habitual es una teoría económica del equilibrio (así está expresado en los libros de texto al uso) y le cuesta trabajo incluir los procesos reales, que son procesos de flujo muy lejos de ese equilibrio teórico.
El ministerio de Medio Ambiente va a destinar 83 millones de euros en un cuatrienio, de 2005 a 2008, a luchar contra la sequía, según el artículo de El Mundo. Esto supone 20 millones de euros al año. Según ese artículo, la sequía afecta a 160.000 km². Esto quiere decir que se va a dedicar 1 millón de euros al año a cada 8000 km². Esto está muy pero que muy bien.
Pero en un periódico de Junio de 2005 se especificaba que el gobierno español iba a dedicar 248.000 millones de euros a carreteras y trenes. 249.000/83 = 3000 veces.
3000 veces. Las tierras, secas.