Aunque no sea del tema de este blog, no puedo contenerme y necesito compartir con mis conciudadanos este tema, que me parece realmente horripilante.
Se plantea estos días que, para ayudar a sobrevivir a los prejubilados, a éstos se les puede conceder una hipoteca inversa: A cambio de la garantía de su vivienda propia, podrán ir cobrando un sueldo mensual que complemente su pensión.
La situación social actual es, pues, la siguiente:
Un muchacho o una muchacha acaban sus estudios (universidad, master, formación, prácticas) hacia los 28 años. De los 28 a los 53 años trabajan como mulas para pagar un piso mediante una hipoteca a 25 años. Cuando acaban de pagarla se encuentran con una jubilación anticipada, de manera que los siguientes 30 años, hasta los 83, reciben un sueldo a cambio de su casa, de manera que cuando mueren la casa revierte al banco.
En un cierto sentido las cosas parecen correctas: Se paga una parte del sueldo para vivir en una casa y se devuelve esa casa para cobrar una parte del sueldo. El resultado neto para el trabajador es nulo, pero ha sobrevivido como un animal: Comiendo para llegar a morir. El beneficio para los bancos es inmenso.
Parece horripilante: Hemos montado una sociedad que mantiene a sus ciudadanos unos 60 años sin producir, y les deja producir algo durante 25 años. El peón humano trabaja, de nuevo, y como si no hubiesen pasado los siglos, para los faraones de Nilo.
¿Tan difícil es organizar una sociedad no ya justa, sino meramente razonable?