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lunes, 13 de marzo de 2006

Llegaron ayer dos libros al Departamento para su examen: Uno de ellos se denomina "Modelos del Núcleo Atómico"  (2005) , el otro "En Busca de la Energía Oscura" (2006).


Estamos a 2006, y según el libro de modelos nucleares, la dinámica nuclear está llena de incógnitas.  Pero, si algún lector ha seguido estos blogs, en un momento dado hubo una tremenda discusión porque uno de los lectores afirmaba que el modelo estándar (de quarks) daba unas predicciones tremendamente afinadas.

 

Desconocemos la razón de  ser del principio de Pauli. Desconocemos por qué solo hay spines enteros o semienteros. Desconocemos por qué los electrones no radian en la órbita fundamental, aunque están sometidos a aceleraciones gigantescas, pero sí radian si los aceleramos una mijita en un cable de cobre.  Desconocemos la dinámica del núcleo. La celebérrima ecuación de Schroedinger no es soluble salvo en casos excepcionales.

 

Pero no solo esto. No sabemos cuales son las trayectorias de tres cuerpos clásicos,  de masas similares en interacción mutua gravitatoria. No sabemos calcular los campos electromagnéticos salvo en condiciones de alta simetría. No tenemos ni idea de las soluciones de la ecuación de Navier-Stokes ni de qué hacer con la turbulencia.

 

Todos estos problemas, desde el nuclear, al atómico, al eléctrico, al de las masas clásicas, al de los fluidos son problemas de sistemas abiertos: La dinámica nuclear influye en la atómica que influye en la química que influye en nuestras vidas como lo hace el movimiento de más de dos masas clásicas, el movimiento de los fluidos y la electricidad: Estos sistemas se comunican entre sí, aunque sus escalas sean diferentes.

 

Los quarks no. Por definición, y debido al curioso nombre de "independencia asintótica" , solo viven en su propio mundo. No se comunican con nada.  Y sin embargo se describen como el conocimiento íntimo y final de nuestro mundo.

 

El otro libro habla de la materia oscura en un inmenso universo que nuestras vidas limitadas no pueden abarcar. 

 

La física ha dejado los problemas reales atrás y está, como demuestran las discusiones de estos blogs, enormemente satisfecha de que el modelo de quarks, qué por definición no sirve para nada que no sean esos quarks, es enormemente preciso. La física, como la teología medieval, disfruta con el análisis de entelequias, de ángeles y sus habitaciones. Es inmensamente precisa en los cálculos de los mundos virtuales, aunque sea incapaz de calcular algo tan común como la turbulencia.

 

En las sociedades de física del mundo se escucha constantemente la queja de que la física atrae hoy pocos alumnos, de que está en declive respecto a su reconocimiento social.

 

¿Es esto de extrañar? La física ha abandonado los problemas reales y se concentra en universos extraños, alejados del ser humano por ser enormemente pequeños o inmensamente grandes. Habla de materia que no podemos ver, de universos que nos entrecruzan pero que no podemos conocer.  Se concentra en tipos distintos  de "cielo", del "cielo" entendido como algo separado del mundo. En el cielo tradicional de las religiones.  Ha dejado de tratar de entender la realidad y se interesa por la magia. ¿Es extraño el renacimiento de ésta?

7:51 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (17)