Enviado el jueves, 09 de marzo de 2006 8:52
Estuve ayer en una charla sobre biónica. La charla, magnífica, por Cervera y Pioz, nos describió parte de la locura humana al tratar de imponer a la naturaleza soluciones brutales para avanzar en la vida humana. Una parte de la ciencia se lanzó por el camino de lo lineal, cuando la realidad de la naturaleza es no lineal.
¿Qué quiere decir esta reflexión mística?
Parte de la respuesta se encuentra en estos mismos blogs. La idea la expresan Cervera y Pioz perfectamente en el concepto de Torre Biónica y sobre todo en un puente precioso que están construyendo cerca de Shangai.
Las física e ingeniería lineales se pueden caracterizar por los puentes más tradicionales: Dos pilotes y una plancha encima. Cuando se quiere que el puente soporte mayor carga, se hacen los pilotes más gruesos, hasta que llega un momento en que la estructura del puente es superior a la función para la que se lo diseñó.
Las nuevas física e ingeniería utilizan elementos ligeros y líneas curvas. Los esfuerzos se redistribuyen sin aumentar la masa de la estructura. Ante un aumento de carga, la solución no lineal no es aumentar la masa resistente, sino aumentar el número de elementos resistentes cada vez más pequeños y ligeros. El resultado es una estructura con la misma masa pero que soporta cargas cada vez mayores. Esto han hecho las aves con sus huesos y plumas, las grandes sequoias con sus esquemas de flujo de fluidos nutrientes en su interior y de raíces horizontales de sustentación, los delfines y su piel microdeformable.
En esencia: Entramos en una nueva vía inteligente de afrontar los desafíos de la vida, aceptando la no linealidad del mundo del que somos parte y la nanotecnología que podemos utilizar.