Necesitamos energía: La vida se define como la captura de energía. Pero la energía que estamos utilizando ahora es una autentica locura. Las cifras cantan: Empleamos unas 3.000 kilocalorías par producir un alimento vegetal que nos suministra 300. Empleamos 25.000 kilocalorias para producir 100 gramos de carne que nos suministran 300 kilocalorias. Vivimos en la gloria dilapidando eun recurso escaso que es la energía.
Además, la energía que obtenemos la conseguimos quemando carbono, lo que produce cambio climático. El petróleo es una herramienta perfecta de chantaje. La energía nuclear es un horror, y sigue siendo una herramienta de chantaje: O haces lo que quiero o te retiro el uranio.
Tenemos energía de sobra, autóctona, limpia, que no explota ni se quema, la energía solar. ¿Cual es la profunda razón psicológica por la cual se pueden invertir miles de millones de euros en la fusión nuclear pero solo decenas en la energía solar?
En este año ha subido el petróleo. El viernes día 20 Irán amenaza con un embargo del mismo que perturbaría las economías mundiales, pero a cambio de no hacerlo quiere disponer de uranio que le permite hacer bombas nucleares.
Nos hemos puesto el dogal al cuello y somos esclavos de un recurso escaso y concentrado.
La solución es evidente, pero no la estamos adoptando. La energía es algo que queda bastante lejos de las preocupaciones diarias de todos nosotros, aunque debería ser la primera de ellas. Hemos llegado a darla por hecha. No nos imaginamos qué puede ocurrir si un día recorremos las gasolineras de nuestra ciudad y ninguna tiene gasolina, si un día damos al interruptor y no se enciende la luz, no podemos recargar los móviles y los ordenadores no funcionan. Es difícil que ocurra, pero es totalmente posible. Nos hemos hecho dependientes de un único recurso y no le dedicamos más que una atención pasajera.
Mis blogs van todos en la misma dirección: Vivimos una vida de lujo y no queremos aceptar que es una vida prestada que se puede acabar en cualquier momento. Mi preocupación es la fragilidad del medio ambiente, el problema del suministro de energía, la pérdida de capacidad de nuestros jóvenes para aprender, el resurgimiento de la magia como herramienta de solución de los problemas.
Son preocupaciones que la gran mayoría de los lectores, sobre todo los del blog sobre ROMA, consideran tan ajenas a la vida, tan raras, que no las pueden entender.
El background, lo que casi toda persona de hoy presupone, es que la abundancia es lo normal, que la actividad básica es disfrutar, que no hace falta trabajar y que, por ejemplo, el Estatut es lo importante.
Pero ésto no es así. Vivimos al máximo. Vivimos en el borde: Cerca del agotamiento de todos los recursos salvo uno: La energía solar.
Hoy tenemos dinero. Debemos utilizarlo para garantizar nuestro suministro de energía. El hacerlo así no detrae casi nada de nuestros recursos, pero detrae mucho de nuestra forma de pensar. Exige aceptar que la vida no es un regalo, que las cuestiones urgentes no son el orgullo de gobernar, el gusto de disfrutar, la búsqueda del placer, ... , sino el mantenimiento de la vida. Exige cambiar, no la vida, sino las prioridades de la misma. Podemos vivir igual de bien, pero con unas prioridades invertidas.