Enviado el jueves, 12 de enero de 2006 6:48
Por las respuestas que he tenido a mi blog sobre la serie Roma, parece que no ha quedado muy claro mi argumento.
Roma, y sus figuras claves, Cesar, Octavio, los Fabios y Marco Aurelio, representan una etapa básica en el desarrollo de nuestra vida actual. Una enorme parte de nuestra forma de funcionar como sociedad deriva de los ensayos que hicieron los romanos en la suya. Las lecciones que podemos aprender sobre su viaje hacia el imperio y su caida en el abismo las necesitamos hoy más que nunca para saber como debemos seguir evolucionando nosotros. Recordemos que Roma fué una sociedad muy rica, que disfrutó de 200 años de paz interior, pero que una vez que se hundió, su parte europea cayó en una depresión mísera que duró 1400 años.
La serie televisiva "ROMA" se ocupa de estas cuestiones, pero dedica un tiempo grande a describir pequeñas actividades de los ciudadanos romanos.
Pensemos en nuestra situación actual en España. A cada uno de nosotros nos interesa mucho la boda de nuestro primo, los amores de nuestros hijos, nuestros propios amores, si nos toca o no la lotería, la fiesta que vamos a dar mañana o a la que vamos a asistir la semana que viene.
¿Cuantas de estas actividades (que son muchas de las que aparecen en la serie Roma) tendrán alguna influencia en la vida de nuestros hijos, de nuestros nietos, del desarrollo de España?
Pensemos, por otro lado que una parte de la población de España deja de conocer el español dentro de 15 años. Pensemos que una parte de España deja de comprar y vender en el resto de la península o que, por algún motivo, España se divide en 17 trozos desiguales. Es claro que estas posibles acciones influirán decisivamente en la vida de nuestros hijos y nietos.
Es muy posible que describir problemas personales, las dudas de unos soldados, los amoríos de unas mujeres y unos hombres, atraiga, por identificación, a una parte de la población, que se engancha a la serie imaginando que son romanos, ya que los romanos piensan y actúan como ellos. ¿Se necesita esa identificación? ¿Sufre la descripción real de los hechos importantes y de los problemas de la creación y la decadencia del imperio al dedicar tiempo a esas descripciones?
Yo creo que sí, pero es muy posible que sin esa forma de serie americana mucha gente considere esos problemas básicos de los que hablo como excesivamente abstractos y por tanto carentes de interés.
Mi llamada de atención es la siguiente: Si nos interesamos en esos problemas diarios, personales, si nos interesamos en el futbol y en cosas eternamente iguales a sí mismas porque pensamos que los grandes problemas sociales son demasiado complejos para poder influir en ellos, estamos equivocados, y estamos invalidando la maravillosa idea de la democracia: del poder del pueblo. Debemos conocer, estudiar, actuar no solo en nuestra pequeña esfera personal, sino, aunque seamos pequeños, en la esfera general, abstracta, que nos resulta difícil pero que es esencial para nuestra propia vida y la de nuestros descendientes. No debemos quedarnos en las series americanas, sino entrar dentro de los problemas reales de la vida social y aportar, cada uno, nuestra opinión, nuestra exigencia, nuestro trabajo. Quizá ROMA consiga esto. Es muy posible. Mi rechazo era que a mí todos esos problemas personales, diarios, esas dudas individuales, amoríos, fiestas, etc., me sobraban. Es muy posible que al atraer audiencia ofreciendo identificación se consiga atención, pero mi duda es que la atención se quede en los pequeños problemas y no se vean los puntos críticos de la historia humana.
Ambos casos son posibles. Decidir cómo enfocar el tema es una apuesta arriesgada.