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viernes, 06 de enero de 2006

La atmósfera es una capita muy, muy delgada, de aire, que cubre la superficie del globo. Si todo el planeta se redujera al tamaño de una piscina de 40x20 metros, la atmósfera tendría, sobre esa piscina, un espesor de 1 centímetro.


 

En esa delgada capa el aire no para de moverse, en brisas suaves o en vientos huracanados. Cuando el aire asciende se enfría y llueve, cuando el aire desciende de la capa superior se calienta y se seca.

 

El movimiento más importante del aire es como un río poderoso que rodea la Tierra haciendo meandros,  El río se puede ver cuando pasa sobre nosotros: Vemos su borde, en el que se forman nubes deshilachadas y ondulaciones en el aire

 

En estos días alrededor del solsticio de invierno el río de aire (el "chorro") se mantiene estacionario,

con los meandros más o menos fijos en sus posiciones en longitud y latitud. En las imágenes del chorro del enlace de arriba podemos ver sobre España un ligerísimo flanco en la dirección suroeste - noreste, que está dejando algunas lluvias en la Península urante la mañana del día 6 de Enero. Es probable que el sábado día 7 y el 8 de Enero vuelva el tiempo seco, al entrar sobre la península la parte desdendente de este meandro secundario del chorro polar.

 

Cuando el Sol empieza a desplazarse hacia el norte en su movimiento aparente, las cosas cambian bastante. El Sol empieza a calentar las gélidas aguas del Océano Ártico, y la diferencia de temperaturas entre el ecuador y el polo disminuye, y con ella la fuerza que mantiene circulando el chorro. El chorro empieza a moverse, contrayéndose hacia el norte, y los meandros avanzan de Oeste a Este a un ritmo de unos 2000 km cada 5 días. Cuando los meandros cruzan España, en su flanco suroeste - noreste se forman las borrascas que descargan agua suave que moja el suelo del país.

 

Cuando llega el verano, el Polo Norte lleva tres meses de calentamiento, y el chorro polar se ha contraído hasta circular en un estrecho anillo con meandros que lo rodea. En este momento las lluvias pasan muy al norte de España, salvo, quizás, algún meandro muy grande y profundo que descarga ingentes cantidades de agua en espacios muy cortos del tiempo del reloj.  Cuando llega el otoño el Polo se ha vuelo a enfriar, y el chorro polar vuelve a pasar sobre España con meandros móviles, hasta que de nuevo se detiene cuando se acerca la Nevidad, la antigua fiesta pagada del solsticio de invierno, cuando el dios Sol decide volver hacia el norte, y calentar a sus adoradores.

 

El tiempo meteorológico sigue las estaciones. "En Abril, las aguas mil", decía el poeta. La razón es el calentamiento diferencial del Polo respecto a los trópicos, de temperatura constante durante todo el año.

 

¿Qué pasaría  si el Polo en un invierno futuro llegase a estar tan caliente como en el verano actual?

 

 

8:14 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (128)