Hace muchos meses ya solicité la financiación de un proyecto científico sobre olas extrañas. Varias veces, en los últimos años, han naufragado o casi naufragado barcos en campos de oleaje limitados, con pérdida de vidas humanas y de propiedad. Los pescadores han habaldo siempre de olas monstruo, y no se les ha hecho caso. Pero, "haberlas, haylas".
El tema es casi desconocido en la literatura científica. Hay muy poco trabajado sobre ello. Pero me interesaba, pues es un problema de importancia científica: La aparición de fenómenos desconocidos a partir de otros bien conocidos, la emergencia de orden donde no lo hay.
La respuesta a mi petición me llega hoy: El proyecto se rechaza, porque no es viable y su éxito no "está asegurado".
Da pena leer esto.
Da pena porque es el rechazo frontal a lo que es la ciencia. En ciencia no hay proyectos viables, y el éxito está -NO ASEGURADO-. ¿Cómo podría ser de otra manera? La ciencia es la búsqueda de lo nuevo, de lo ignoto. Si la aventura fuera viable y el éxito estuviese asegurado es que sabríamos el resultado antes de comenzar la aventura. El éxito asegurado no existe ni siquiera en la promoción inmobiliaria. ¿Puede pedirse éxito asegurado en el avance de la ciencia?
La denegación del proyecto, a mí mismo, en particular, no me preocupa. Tengo bastante que hacer para echarme a llorar porque no me concedan 30.000 euros destinados esencialmente a contratar algún becario y a tiempo de computación en superordenadores. Pero me da pena la filosofía subyacente en los evaluadores científicos del Ministerio de Educación y Ciencia. ¿Qué clase de científicos son si esperan que los proyectos científicos sean viables y su éxito esté asegurado? Cuando Edison se lanzó a buscar el diseño de la bombilla, ¿era viable su proyecto, pensaba alguien que su éxito estaba asegurado? Quemó decenas de miles de prototipos, pero al final lo consiguió. En su laboratorio, Faraday jamás tuvo ningún éxito asegurado. Cuando Watson y Crick comenzaron a buscar el ADN ni siquiera sabían que estaban buscando.
La ciencia es la aventura del pensamiento. Es AVENTURA. Es salir de casa hacia el mundo desconocido, buscando la realidad subyacente en la apariencia diaria. En ciencia nunca sabemos lo que vamos a descubrir, ni cómo lo vamos a hacer. En ciencia probamos, probamos una y otra vez, empezamos en una dirección y acabamos, generalmente, en la dirección opuesta. ¿Cómo vamos a asegurar el éxito?
¿En qué está asegurado el éxito en esta vida? Si tenemos una plancha de madera, en general el éxito está asegurado si queremos cortarla en un trozo de 20x20 cm. Si tenemos un proceso industrial automatizado, el éxito suele estar asegurado al fabricar un coche mediante el mismo. El éxito suele estar asegurado si la canción que enviamos al concurso es una copia de otra que ya ganó el año pasado. El éxito suele estar asegurado en las copias clonadas que son los coches que salen de una factoría automática, en las fotocopias de documentos, en repetir lo que ya ha triunfado.
Pero en nada más. Un arquitecto que lanza un nuevo diseño, un artista que rompe una tradición, un comerciante que intenta una nueva estrategia, un científico que empieza un tema nuevo, que ensaya un nuevo método, todos ellos tienen el éxito NO asegurado.
¿Qué ciencia estamos financiando con nuestros impuestos? Si financiamos la ciencia con éxito asegurado estamos, sencillamente, financiando las copias de trabajos ya hechos, las fotocopias de resultados ya obtenidos, la clonación de métodos probados.
¿Es ésta nuestra ciencia española?