En dos reuniones de científicos para clausurar el Año Internacional de la Física se mencionó varias veces el hecho de que muchos de nosotros hacemos ciencia por la "belleza" que ésta representa.
¿Cómo puede ser ésto cuado a la mayoría de la población la ciencia, y sobre todo, la física, se le aparece como algo horrible e incomprensible?
La belleza no es arte. Como bien dicen los críticos, y sobre todo los críticos de arte modernos, el arte es, sencillamente, lo que la gente compra como arte, sea un urinario, o un poster que representa latas de tomate.
Pero la belleza es algo sobre lo que se discute, pero que todos conocemos. Ante un vertedero salimos escapados. Al pasar cerca de las depuradoras de aguas residuales nos tapamos la nariz. Al escuchar el ruido de una motilla con resonador nos tapamos los oidos.
Pero nos quedamos extasiados frente a un paisaje de montañas, frente a una o un modelo, frente a cuadros como los de Velazquez o Picasso, esculturas como el David o el Pensador o un bello edificio, cuando inhalamos buenos perfumes y nos detenemos a escuchar una melodía de Bach o de Mozart en el Metro.
El ruido de la moto, la imagen de un vertedero, nos muestran una carencia absoluta de armonía, que sin embargo existe en los buenos cuadros, los perfumes, las buenas esculturas, las caras y cuerpos de las y los modelos, y sobre todo en la buena música. Las partes del todo encajan de una manera adecuada, armónica.
Cuando paseamos por la calle, o en el campo, nos preguntamos por muchas cosas. Incluso cuando escuchamos las noticias, o un amigo nos cuenta su problema personal, nuestra pregunta es siempre: ¿Por qué? ¿Cómo es ésto? Nos podemos preguntar cómo vuelan las golondrinas y los aviones, o por qué aquel amigo ha dejado de hablarnos, nos preguntamos contínuamente por todo lo que nos rodea.
La ciencia es preguntarse constantemente, y buscar respuestas coordinadas, sencillas, enlazadas unas con otras, respuestas armónicas: Es buscar la belleza en lo que nos rodea.
El pintor mezcla formas y colores para expresar algo que intuye en la naturaleza. El músico mezcla sonidos de manera armónica, el escultor talla formas cuyas partes forman un todo organizado, lo mismo que el perfumista o el buen cocinero. Todos intuyen un orden interno en lo que nos rodea y en lo que somos, y lo expresan mediante estímulos sensibles.
La ciencia intuye ese orden, y lo expresa mediante relaciones, que muchas veces son matemáticas, abstractas, no sensibles, pero que otras muchas veces son tan sensibles como las de los artistas: Cuando esas relaciones se ven en los laboratorios. La literatura intuye ese orden, y lo expresa mediante fórmulas abstractas, las palabras.
El rechazo de la ciencia deriva de una falta enorme de capacidad para comunicarla. Cuando los estudiantes, de 14-15 años, están rodeados de problemas personales, de intentos de hallar armonía en las relaciones humanas que les envuelven, y reciben la noción de que los péndulos obedecen una cierta ecuación, o de que los aviones vuelan por diferencias de presión causadas por diferencias de velocidad en las alas, tienen que rechazar sin más esas informaciones, pues no les comunican nada que les pueda ayudar a encontrar la armonía que buscan.
El problema de comunicar la ciencia es que no buscamos comunicar nuestra búsqueda de la armonía. Un adolescente, un adulto, o un anciano, busca esa armonía constantemente y en todas las fases de su vida. Un joven escucha música, pone posters en las paredes de su estudio, habla sin parar con los demás para tratar de encontrar orden en el entorno de su vida.
Para comunicar ciencia debemos comunicar la búsqueda de armonía en un mundo que aparece caótico: ¿Por qué los padres no responden a las exigencias de los adolescentes, por qué los "amigos" traicionan, cual es el problema social?
Cada ser humano es una máquina que busca energía para procrear. Los conflictos surgen de la escasez de esa energía. Cuando el adolescente la precisa para lanzarse a la vida, los padres la quieren para cumplir aquellos objetivos que se plantearon de adolescentes. La energía se puede obtener mediante cooperación o competición: capturándola de la naturaleza o quitándosela al vecino. Cooperación o conflicto: La esencia de los problemas personales y sociales.
Si iniciamos la ciencia con estas reflexiones y vamos avanzando hacia dentro de ellas, la ciencia tendrá gancho y será, de nuevo acogida.
Si solamente describimos los andamios de la construcción, pero no el plan de la obra, si no mostramos el edificio acabado, lo único que hacemos es provocar el rechazo, y la búsqueda de la armonía en otras direcciones imaginarias y muy crueles.