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viernes, 27 de junio de 2008

En los últimos meses se lee cada vez más que "necesitamos energía nuclear".

Es curioso que si uno hace una búsqueda por los periódicos (de la tele no queda registro) observa que esa propaganda se incrementa notablemente desde la visita del presidente Sarkozy a España. Francia tiene una serie de cosas que vender: Perfumes, coches, electricidad y centrales nucleares.

Hoy se dice: "La gasolina y el gasóleo están carísimos: Necesitamos energía nuclear".

Pues vaya razonamiento. Para empezar, si se autorizasen hoy nucleares, entrarían en funcionamiento dentro de 10 años. Para entonces habríamos cambiado substancialmente de necesidades.

En segundo lugar: ¿Qué tienen que ver las centrales nucleares con los combustibles? En España la electricidad se produce con carbón, gas natural, renovables y nucleares, pero solo utiliza petróleo de forma marginal, de manera que hacer centrales nucleares no tiene nada que ver con el coste del petróleo. La nuclear no nos mueve los coches.

¿Cual es el truco? Lo podemos ver hoy en mi página web:

http://cienciayclima.es

El consorcio ITER para el estudio de la fusión pide un 30% más sobre el presupuesto inicial. Las empresas conciertan construcciones de centrales nucleares por un cierto precio. Luego, a mitad de obra, cuando ya no  hay más remedio que seguir por ese camino,  (no hay  dinero para renovables, las  nucleares lo absorben todo)  se sube el precio un 30%: 30% de ganancias multimillonarias.

Las nucleares necesitan mucha agua para refrigeración. ¿Hay agua en España?

¿Donde ponemos nucleares? ¿Una en cada provincia? ¿Quien paga el seguro de accidentes extremos tipo Chernobyl?  Solo lo puede, no pagar, sino asumir, el Estado, es decir, que en caso de accidente es el Estado el que evacua la zona, paga los terrenos radiactivos, y se hace cargo del desastre. Las empresas se lavan las manos, porque ¿no es un accidente?

¿Donde enterramos los resíduos? ¿En tu pueblo? ¿En el tuyo? ¿En el pueblo del dueño de la empresa?

Podría yo empezar a pensar en la posibilidad de centrales nucleares si los dueños de las mismas aceptaran que los resíduos se enterrasen en sus jardines. Entonces creería que esos resíduos son inocuos.

¿Para que queremos nucleares si mañana mismo podemos empezar a extraer energía del Sol?

13:28 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (6)

jueves, 26 de junio de 2008

Recibo un e-mail de uno de los lectores: "Las ciudades extensas son imposibles. Tenemos que concentrar a los habitantes del planeta en torres verticales y condenarlos a no ver jamás el suelo, oir un pájaro o ver una ardilla"

"La viruela es inerradicable. La población humana tendrá que vivir siempre con ella"

"¿Indias? ¿Un viaje a las Indias? ¡ Imposible !

"¿Qué el ser humano viaje al espacio? ¡ Tonterías !"

"¿Telares movidos por el vapor? ¿Y los trabajadores? Entrarán en la miseria. No se puede hacer"

La historia del mundo ha estado siempre llena de "Eso no se puede hacer. Tenemos que aceptar la imposibilidad" (disfrada de 'realidad').

Pero si se podía hacer.

3:06 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (4)

miércoles, 25 de junio de 2008

Realmente a pesar de saber integrar ecuaciones diferenciales no lineales, y cosas similares, estoy empezando a pensar que muy listo no debo de ser. Cada vez que hablo del coste, del gasto, de estas cosas, me responden cosas que no entiendo.

Hoy, por ejemplo, se ha planteado, en un curso de verano, el problema de las depuradoras de aguas residuales, en los pueblos sin ellas que huelen bastante mal. La respuesta desde la mesa ha sido ”Son muy caras. Si se dedican rcursos a cosas caras, las empresas se van a China”. Aquí es donde no entiendo nada. Supongamos que se van a China. Dan trabajo a trabajadores chinos. Éstos, que antes no podían comprarnos nuestros productos, ahora trabajan y tienen dinero, y compran productos de otros países que acaban comprando los nuestros. Hemos aumentado la base de compradores, y por tanto hemos aumentado nuestra riqueza, sobre todo en productos de mayor valor añadido que los que se fueron a fabricarse a China.

¿Donde está el problema?

En la economía solo entra riqueza desde el Sol, desde la fuente básica de energía. El resto es flujo. Lo que yo le doy a un chino, acaba volviendo a mí. Visto eso, lo mejor es hacer esas transferencias más rápidamente. Los productos baratos, que se fabriquen en China. Tenemos un millón de estudiantes universitarios matriculados en la universidades, desde hace muchos años. Eso quiere decir que hoy debe de haber en España al menos cinco millones de licenciados/ingenieros, profesionales de alta formación. Si los chinos hacen los trabajos más sencillos, nosotros podemos hacer los más complicados, de mayor valor añadido. Y todos contentos. ¿O nos tenemos que rasgar las vestiduras porque los productos baratos se hagan en China? ¿No podemos hacer aquí los caros?

¿Que tenemos que competir, por ejemplo, con Alemania? Pues compitamos. Sabemos lo mismo que ellos. ¿Por qué achantarnos?

Cada día entiendo menos de algunas cosas.

15:00 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (5)

domingo, 22 de junio de 2008

Ayer escuchaba a un locutor en la radio con voz de contento decir que en España éramos ¡ya! 46 millones de personas. No dijo cuantos miles de animales salvajes menos. Lo preocupante, con serlo, no es lo de los 46 millones, lo preocupante es la voz de contento con que lo dijo.



'Creced, multiplicaos, llenad la Tierra y todo lo que hay en ella será de vuestro dominio'
  1. La razón es la idea de siempre, de Keynes y millones de otros: Si esto me resuelve un pequeño problema hoy, el problema mucho más grande de mañana que lo arreglen otros: 'Qué se jodan'.

  2. ¿Qué añade a la calidad de vida el aumento del mero número de indivíduos? En épocas pasadas, los niños eran fuerza de trabajo, las mujeres, garantía de supervivencia de unas tribus frente a otras. Pero hoy no necesitamos esas dos horribles esclavitudes. ¿Por qué, por tanto, la alegría del locutor?

La única razón de lo de Keynes (nunca le interesó tener hijos, es decir, sin interés afectivo por el futuro) y de ésto del locutor, es la frase bíblica etrecomillada: Un mandato genético que lanzan los genes para su propia supervivencia, sin considerar la calidad de vida de sus vehículos de propagación, los cuerpos y mentes de los seres humanos.

Una explicación para el surgimiento con fuerza de la agricultura hace unos cuantos miles de años debió ser esa exigencia de los genes que buscan solo su propagación en gran número, en vez de la calidad de vida del vehículo de esa propagación.

Hoy nuestras mentes pueden superar ese mandato ciego de nuestros genes y buscar una vida racional que supere, o al menos cambie, esa orden para reproducirse ciegamente. Hoy podemos buscar no solo la supervivencia, sino la creación: Un gen solo busca reproducirse a si mismo. Pero los seres humanos hemos creado la música, el arte, hemos desarrollado la ciencia. Podemos añadir racionalidad a la mera supervivencia, no nuestra, no de nuestras culturas, sino de los genes que nos utilizan de vehículo.

Podemos crear.


4:19 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (10)

Un comentario sobre agunos artículos de un par de revistas que me acaban de llegar: El Cultural del jueves 19 de Junio del 2008 y la revista Física de la RSEF, asi como las listas de publicaciones de las revistas científicas, del SFI, y otras indicaciones me hacen surgir en la mente las siguientes reflexiones, que se complementan con una tribuna libre de Robert Kagan en El Mundo el 19 de Junio de 2008. En esa tribuna se muestra que los europeos se contentan hoy con una vida pasiva, que rechazan la responsabilidad y la acción.



En El Cultural se describen las óperas que se van a presentar el el festival Operadhoy en Madrid: Estas 'Óperas' son todo trocitos minúsculos de palabra y música electrónica trabajada con un cuidado infinito por el detalle, pero que no cuentan realmente nada. Son obras cerradas en si mismas, sin interacción con el resto del universo. En ese mismo número de El Cultural se publica una entrevista a José María Benlloch , un físico experimental que participó en el 'descubrimiento' del quark 'top'. Señala este físico la enorme importancia de los quarks como piezas fundamentales de la materia. Como serlo lo son, pero, ¿Interesa saber que hay 12 partículas realmente elementales, o lo que de verdad interesa saber es como interaccionan entre sí estas partículas y, sobre todo, con el resto del universo?

En el número de Física mencionado también aparecen estudios sobre la - estructura- de la materia, pero ninguno sobre la interacción de esa estructura con el resto del universo.

En El Mundo del 20 de Junio de 2008 aparece una información sobre un político que va en la candidatura de la dirección del PP: Se dice de él que a sido un montón de cosas. Pero no se puede saber si ha -HECHO- algo.


En España los notarios, registradores de la propiedad, y similares ganan un monton de dinero por -SER- , pero ¿hacen algo estos señores?

¿Qué esperamos de la naturaleza, del arte, de las personas?

A mi, en particular, para mis necesidades e intereses me importa un verdadero rábano lo que -sea- un político, o el conductor del coche que me lleva al aeropuerto. A mi me importa lo que esa persona -hace-, no lo que -es-. Pero en las elecciones españolas lo que uno hace, ha hecho o va a hacer parece que no tiene el menor interés. Solo se mira lo que esa persona parece -ser-.

De la misma manera, ¿Nos interesa algo si la materia está formada por 12 o por 14 partículas elementales o realmente nos preocupa lo que esas partículas hacen y en que afectan sus acciones a otras partículas o escalas?

Un cuarto aspecto son las hipótesis de la economía estandar: Sistemas en equilibrio, es decir, aislados del mundo, e interacciones exclusivas entre dos agentes.

Autismo por todos los lados.

Vistos estos aspectos de la actualidad: Arte, ciencia, economía y política parecería que en este pasado siglo XX la parte teórica de la sociedad se ha separado radicalmente de su parte real o práctica. Cuando la sociedad actúa sin parar, cuando las empresas son más activas que nunca, los políticos son esencialmente estáticos: No hacen nada, pero son -cargos- diversos. No se supone que en esos cargos hayan realizado función alguna: Les ha bastado serlo.

Una parte de la física se ha convertido en un universo autista: Se ocupa, en miles de publicaciones de algo que no tiene interacción con el resto del universo, de algo que funciona exclusivamente en su propio mundo aislado del exterior.

Y lo mismo ocurre con el arte: Las descripciones de El Cultural de esas tres óperas que se podrían ver en Madrid estos días animan a no hacerlo: En una de ellas el compositor/libretista elimina toda interacción de su personaje (Segismundo, sacado de 'La Vida es Sueño', de Calderón) con el resto del mundo, y no es más que una reflexión de ese personaje consigo mismo, un espejo, sus sueños y los sueños de sus sueños. Pero ¿Qué interés tiene en la vida un ser aislado? En otra de las óperas citadas aparece un a modo de Robinsón Crusoe, que repite sin parar tareas inútiles con un cuidado exquisito: ¿Que interés tiene ese ser aislado de los demás? La última es similar en su autismo.

Para conseguir sobrevivir en el mundo es preciso interaccionar con él. Es muy probable que estas tres actitudes deriven de la exageración del mandato bíblico de 'Llenar la tierra y dominar lo que en ella hay', de forma que hemos olvidado, hasta en una parte de la física, que no somos los 'dominadores', los 'unicos', sino que tenemos que vivir con los demás.

Es esta la razón básica de la preocupación por el medio ambiente: La enseñanza de que tenemos que reconocer que somos uno más en el mundo, y que debemos interaccionar entre nosotros y con el resto de la naturaleza: Un arte que describa el contacto entre muchos, una ciencia de interacciones múltiples, de múltiples fuerzas, una economía fuera del equilibrio, con multiples agentes irracionales, y unos políticos que en vez de -SER- -HAGAN- (alguna vez al menos).


4:16 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (0)

jueves, 19 de junio de 2008

Hoy he estado en la entrega de premios de El Mundo a jóvenes (chicos y chicas, pero no jóvenes y jóvenas) estudiantes de bachillerato de España. Los premios reconocen esfuerzos en el campo literario/pictórico/fotográfico y en el campo de la Ciencia del Medio Ambiente. (Por cierto que en el Jurado estaba Odile de la Fuente: Este sábado sale su revista con El Mundo, recomiendo que la compreis pues es muy interesante).



En el telón de fondo de los premios había algo muy curioso: A un lado estaban los nombres de los patrocinadores de los premios “artísticos”: Había 12. En el otro, de los científicos: Había 3.

Cuando un banco, una caja, un gobierno regional, una empresa deciden patrocinar algo, se preguntan:

“¿Y qué podría ser? ¿Ciencia?”

” No, de eso no se y ¡debe ser muy aburrido!

“Patrocinemos el -arte-, de eso si entiendo y es entretenido”

Aquí adjunto el suelto que publiqué ayer en El Mundo, y la respuesta de Fancisco Mora, de la Complutense.

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El informe COTEC, la ciencia en España y la nueva ministra del ramo

Antonio Ruiz de Elvira

Ayer se presentó el Informe Cotec sobre la financiación de la ciencia en España. Como es lógico, los actuales gestores se declararon no satisfechos, sino satisfechísimos. La cantidad de dinero, en valores absolutos y referidos al PIB, dedicados a I+D+i por los gobiernos españoles en los últimos 10 años ha crecido de manera substancial. Pero, ¿resuelve el dinero los problemas estructurales de los países? No, y hay que decirlo alto y claro. En primer lugar, a pesar de esos aumentos, seguimos muy por debajo de otros países. En segundo lugar, países con presupuestos mucho menores en relación con el PIB consiguen resultados asombrosos. ¿Cuál es la razón? La razón, y este es un mensaje muy amable para la nueva Ministra, es el entorno social en que se desarrolla la ciencia y la innovación. En España, y lo se por experiencia propia, se considera innovación la compra de productos acabados a empresas extranjeras. Ahí va una enorme parte de los miles de millones de euros que los gobiernos han destinado a I+D+i, porque el entorno social y empresarial no sabe lo que es la ciencia, y considera que investiga e innova cuando, sencillamente, compra productos nuevos.

¿Cómo podemos mejorar ese entorno social y empresarial en el que debe crecer la ciencia? Es relativamente fácil y el dinero empleado en ello invertiría la tendencia citada por el Sr. Sánchez Asiain de plantar 90 y recoger 30. Lo primero es esencialmente grátis: Es aprobar una ley mediante la cual las grandes fortunas españolas, como las estadounidenses, puedan fundar institutos, cátedras y escuelas. En España no hay una sola cátedra denominada, por ejemplo “Antonio y Luisa Pérez”. Hay casas de ancianos, monasterios, iglesias, pero no hay institutos de investigación.

La segunda cuesta algo más de dinero, pero mucho menos que esos 12000 millones de euros: Es subir el sueldo del personal docente e investigador de manera que ser investigador tenga en España el prestigio que tiene el ser notario. Si un notario, que no genera riqueza, puede ganar 12.000 euros mensuales, mientras que tras 30 años de trabajo un profesor no llega a 4.000, la sociedad recoge perfectamente el mensaje, y las personas más brillantes se dedican a cualquier otra cosa distinta de la investigación. Con esos sueldos mejorados los investigadores extranjeros de prestigio se sentirían muy atraídos para contribuir a la ciencia en España.

Para plantar 30 y recoger 90 se necesita, no dar limosnas, sino invertir. Invertir significa estimular. Invertir quiere decir destinar recursos para obtener resultados. Sra. Ministra: lo tiene usted muy sencillo. La sociedad española debe sentir que los investigadores son importantes. Al menos tanto como los jugadores de fútbol.

* * * * *

Una nota de Francisco Mora

"El artículo de Antonio Ruiz de Elvira que acabo de leer me parece un artículo corto, sencillo y escrito directamente al corazón de la Ciencia como problema en España. Comparto al cien por cien su contenido. Lo que dice no solo es verdaderamente cierto sino una realidad del contexto social en el que se mueve la Ciencia en España. También es verdad que la Ministra de Ciencia e Innovación, al menos en el discurso de anteayer en el Congreso de los Diputados, parece llena de buenas intenciones y de hecho, cuando lo leí ayer, aplaudí mentalmente su consideracion seria sobre LA CULTURA DE LA CIENCIA en nuestro pais. Es decir, el reconocimiento de la necesidad de sembrar una cultura que no existe en nuestro entorno y que si fructifica será la UNICA VIA de regenerar la verdadera Ciencia desde Cajal.

Por cierto que me llamó la atención su referencia a Cajal al principio y final de su discurso, verguenza de la Ciencia en España, como repetidamente hemos señalado algunos en mas de un artículo y que ya señalara Ortega y Gasset, también mencionado por la Ministra en su discurso. Verguenza por ser el único caso de excelencia y a destacar como referencia internacional. Por eso lo mencionó la Ministra, por que no hay otro. Nuestra Ministra, de haberlo sido en el Reino Unido o Estados Unidos, hubiera escogido entre la diversidad en la excelencia que tienen esos otros paises.. "Es" y no "son" el unico Premio Nobel de Ciencia que hemos tenido en nuestra historia como país.

Y no nos engañemos, el Premio Nobel es el medidor social de la buena ciencia de un pais y el reconocimiento social y mundial de esa excelencia. Y como no sembremos cultura científica "ya", y de verdad, en nuestro entorno, podemos esperar otros 100 años más a que se dé otra "casualidad" parecida a la de Cajal. Yo le pediría a la nueva Ministra no solo que luche por hacer sentir a la gente, como señala Ruiz de Elvira, que los investigadores son importantes, sino que en esa lucha saque la divulgación de la ciencia a la luz social y la equipare a las humanidades.

Que la saque de la oscuridad de las 3 o 4 de la madrugada que es la hora en que "la venden" los medios de comunicación y la lleve a la luz del medio día donde todo el mundo, aun en el adormilamiento de la siesta, pueda oir de ella y cale y forme parte del acervo del común de las gentes. Solo así, desde esa base social (de la que no se habla) se podrá empezar a construir el edificio y poner el techo de esa casa que llamamos España y que alberge a muchos Premios Nobel (de lo que sí se habla)."

13:19 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (2)

martes, 17 de junio de 2008

Aparece hoy en los periódicos que el ministerio de ciencia reconoce un cierto fracasillo en relacion con Bolonia: Es decir con el intento de homogeneización de las eneseñanzas universitarias europeas a lo largo y ancho de Europa.


Bolonia, Medio Ambiente y el Ministerio de Ciencia


Esta homogeneización afecta al problema del Medioambiente pues, ¿qué vamos a enseñar a nuestros titulados en Ciencias Ambientales? y sobre todo, ¿Cómo lo vamos a enseñar?

Una queja del Ministerio es la "baja movilidad del profesorado universitario". Es asombroso que se achaquen problemas a esa baja movilidad ¡del profesorado universitario! ¿Cual es la disponibilidad para cambiarse de ciudad de los trabajadores españoles? El problema grave es que normalmente en las familias trabajan los dos elementos de la pareja. Cambiarse de ciudad significa buscar trabajo para dos personas, no para una. Adicionalmente el mercado de compra-venta de viviendas es viscoso y caro.

¿Cómo se puede pedir agilidad a los trabajadores españoles, y a un grupo de ellos, los profesores universitarios?

Pero además, ¿qué significa "movilidad"? Si un profesor ha montado, tras diez años de esfuerzo, un grupo de trabajo en genética vegetal con 12 personas, ¿garantiza el ministerio la movilidad del equipo humano, las máquinas de laboratorio y finalmente la familia del profesor? ¿O es que para el ministerio es posible que un profesor se cambie de universidad para comenzar tras diez años de nuevo con el esfuerzo de formación de otro grupo?

El problema de la enseñanza no es la "movilidad" de los profesores. Hay un problema básico y es saber que se espera de la enseñanza universitaria. ¿Que deben hacer los titulados universitarios con los conocimientos recibidos? Y ¿Cómo se equiparan los objetivos de acción de titulados tan dispares como fisioterapeutas, especialistas en deporte, físicos teóricos y neurólogos, por no hablar de los ambientalistas?

Si lo que se espera, como parece razonable esperar, es que los titulados universitarios dirijan equipos de trabajo, aporten ideas innovadoras, creen empresas capaces de afrontar problemas nuevos cada día, encuentren nuevas curas a las enfermedades, resuelvan los acuciantes problemas del medio ambiente con soluciones novedosas, entoces ni los planes de estudio anteriores ni los recien propuestos y aprobados sirven para ello. Los nuevos planes de estudio "a la Bolognesa" son los adecuados a un trabajo de enfermero, de masajista, de entrenador deportivo. Pero no estimulan la capacidad de innovación en los jóvenes, porque no son planes de enseñanza metodológica y crítica, sino embotellamiento de conocimientos descoordinados entre si e inconexos que quedan obsoletos en el mismo momento en que la alumna deja la universidad.

Bolonia es el reconocimiento de hecho de algo que se viene sintiendo como una enfermedad molesta para la que los médicos no aciertan a establecer el diagnóstico: El hecho de que las llamadas universidades del siglo XXI ya no lo son: Son colegios de segunda enseñanza, escuelas de formación profesional, instituciones que imparten, no ciencia, no preparación para la innovación, no capacidad de dirección de equipos, no capacidad de crítica y nuevas ideas, sino conocimientos embotellados para que los titulados tengan guias fijas para cumplir labores rutinarias.

Si se acepta que la enseñanza " a la Bolognesa" es el nuevo bachillerato del siglo XXI, entonces no hacen falta debates ni discusiones: El hecho es claro, y los titulados en "Ciencias Ambientales" tendrán la formación adecuada para trabajar de guardas forestales, asesores municipales y garantes de desastres ecológicos, pero nunca serán capaces de enfrentarse a los problemas radicalmente nuevos que surgen todos los días en nuestro campo: No habran sido formados para ello.


16:15 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (2)

¿Qué es la sociedad tribal?  Acerquémonos una tarde a la jaula de los papiones en cualquier zoológico. ¿Qué vemos? Hay un macho dominante  rodeado de hembras que le hacen la pelota para conseguir regalos. Hay machos beta que le miran con envidia y que le destronarán en cuanto pierda fuerza. Y hay machos y hembras gamma contentos con su papel de subordinados.


En una sociedad tribal el interés es mirar lo que hacen los demás, y trabajar para superarlos. En una sociedad tribal el trabajo no sirve para crear, sino para ascender en el rango de dominación. En una sociedad tribal se hacen empresas no para fabricar los mejores productos y servicios, sino para ganar un dinero que ayude en esa lucha social entre machos dominantes y hembras aduladoras.

En la sociedad científica (tecnológica, moderna, ....) las empresas se crean para conseguir productos, para generar servicios, para hacer cosas independientemente del resultado social. El interés no es el poder, la competición por tener más que los demás, coches más grandes, casas más bellas, para epatar a los colegas, o conquistar mas hembras/machos. No. Se trata de crear independientemente de las relaciones sociales.

Las sociedades tribales eran las existentes en la Tierra hasta mediados del siglo XIX. Eran el resultado de la miseria. En una sociedad científica los ciudadanos pueden vivir bien haciendo productos  que mejoren la vida, independientemente de la escala social: El teléfono móvil, (aunque para muy pocos sea una maldición) es una inmensa mejora de la calidad de vida: Y lo es para todos. En una sociedad miserable solo se mejora de vida subiendo en la escala social, adulando al jefe o combatiendo, contra él y contra los otros miembros de la tribu.

Los miembros de la sociedad de España, durante tres siglos, y hoy de las sociedades del Islam, hundidos en la miseria, mantienen el esquema tribal: Es un esquema que funciona en esa miseria, porque protege a los que no son capaces de sobrevivir por si solos.

Pero en las sociedades científicas sus miembros pueden sobrevivir, y vivir bien, sin el apoyo de la tribu. El esquema es sencillo: en la abundancia pueden sobrevivir tanto el cazador hábil como el menos apto. En la miseria el débil puede reclamar migajas al buen cazador.

La resistencia de las sociedades miserables a aceptar una forma de vida distinta de la tribal deriva de la idea de la teoría económica ortodoxa que solo quiere repartir la miseria. La teoría heterodoxa busca no como repartir la miseria, sino como crear riqueza.

Durante la Edad Media europea, el reino del feudalismo, la quintaesencia de la tribalidad, estaba muy mal visto que el pueblo se hiciera rico. La riqueza era para los señores (los machos super alfa de la tribu). En España el feudalismo empezó a desaparecer hasta el momento en que habiamos  dilapidado la fortuna americana y entramos de nuevo en la miseria: Entonces volvió la cultura de la tribu, de la cual aun no hemos salido, a pesar de la riqueza actual. Las culturas de la miseria, las culturas tribales, sobre todo si se basan en códigos espirituales, son muy difíciles de eliminar. Se necesitan varias generaciones de abundancia, al menos 150 años de la misma para rechazaarlas.

Estamos hoy en las puertas de un conflicto cultural tremendo, entre las dos culturas: Científica y de las tribus.

¿Cual de las dos elegimos?

7:06 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (4)

lunes, 16 de junio de 2008

Acabo de ver que unos vecinos histéricos "¡Ayyyyyyyyy, que tengo muchos nervioooossssssss!" quieren acabar con una culebra que vive en su edificio.

En primer lugar, la culebra comerá ratas de vez en cuando, y por lo tanto como mucho puede ser útil a esos vecinos. Pero la ignorancia supina de muchas personas les lleva a ponerse histéricas. Y ¿De donde sale esa ignorancia? Porque información no falta: Periódicos, televisiones, red, ... bombardean horariamente al público con toda clase de informaciones que ese público ignora olímpicamente, interesándose solo por las aventuras de la vecina o creyendose Nicole Kidmann, o Tom Cruise aunque pesen 90 kilos.

He visto que los juegos de ordenador que implicaban algo de esfuerzo mental y capacidad creativa (construcción de ciudades o de imperios, y similares) están dejando paso a juegos esencialmente tribales e infantiles del tipo  "Yo meo mas lejos que tu", o "Yo te gano y te mato". Es claro que si queremos "conectar"  con el pueblo, y si ese pueblo  accede cada vez más  a los juegos y la internet, lo que vendemos es  lo que llama al instinto tribal: Matar al jefe para ponerme yo, y conquistar sexualmente al jefe supremo para que me regale con trozos selectos de comida (Carla Bruni, hoy con uno, mañana con otro más poderoso: Tribal). La idea de extender la red al pueblo con la esperanza de que éste se eduque deriva en que la red se tribaliza, porque es lo que más fácilemente vende.

Y aqui llegamos a la democracia mal entendida y a los políticos de la torre de marfil: La democracia se inventó como un juego de contrapesos para evitar que unos políticos ocuparan el poder a perpetuidad (¿Andalucía?; ¿Cartaya?) . Pero hoy no hay ni el menor atisbo de control: En los parlamentos basta con tener una mayoría inscrita en el registro para ganar todas las votaciones, haciendo irrelevante la existencia de parlamentarios y su asistencia a unos parlamentos en los que no se parlamenta: Ante cualquier cuestión basta con apretar el botón. Para ese viaje no hace falta pagar sueldos, dietas, secretarios y hoteles. 

Y encima unos políticos que viven en otro mundo distinto de este en el que vivimos los demás. Cuando es claro que no hay más petróleo (en miles de millones de barriles), salvo algunas migajas en el fondo del mar, y que la demanda crece de manera que la ley  física de la conservación de la energía (traducida por los economistas en ley de oferta y demanda)  exige que los precios de la energía suban sin parar, un político notable nos dice que él cree que la subida del precio de la energía es una burbuja. ¡Vive aquí o en la estrella Sirio? ¿Se ha enterado de que en China se venden un millón de coches anualmente? ¿De que se construye una central eléctrica cada semana? Pero como buen político y economista ortodoxo, está convencido de que la Tierra tiene recursos ilimitados. Al mismo tiempo acepta la energía nuclear, sin aceptar que NO hay forma de eliminar la radiactividad de los resíduos. Ya no sabe uno si vive en este Universo o en otro (de Harry Potter) en el cual la radiactividad desaparece  al decir alohomorah! 

Otro político, que ha vivido 30 años en una torre de marfil sin contacto con la realidad, quería dedicarse al Cambio Climático. Pero al salir al mundo ha visto que hablar de CC genera polémica y rechazo social: Hay que decir que es preciso ahorrar, no gastar, dejar el coche en casa, etc. Y eso no genera sonrisas ni parabienes. Asi que ahora se dedica a  dar conferencias sobre la maravilla (Harry Potter) que es la política.

El sábado pasé por El Escorial, camino de una cena con amigos. Una cola de personas se arremolinaba entorno a una autoproclamada  "Vidente".

¡Alohomorah!
 

16:35 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (2)

viernes, 13 de junio de 2008

El otro día había una noticia en Yahoo:


 http://news.yahoo.com/s/nm/20080515/bs_nm/toyota_prius_dc

 sobre las ventas del Prius de Toyota. Mientras esta compañía ve sus ventas crecer sin parar, otras empresas apostaron hace unos años por los coches derrochadores de gasolina.

 Se llevaba años avisando que no hay más petróleo, y que el que queda, que es aun mucho, ya no puede ser barato. Pero se insistía y se insiste en que hay que seguir utilizándolo, con argumentos peregrinos que comentaré más abajo.

 Llevamos años anunciando que vamos hacia una catástrofe climática, pero se dan toda clase de argumentos peregrinos para demostrar que no es así, que tenemos que seguir por la senda del derroche y la quema de carbono fósil.

 Leía yo ayer, en la historia de Israel, en el reino del rey David, que este decidió matar a los hijos de su antecesor en el cargo, Saul. La peregrina razón que dio era una orden divina por una sequía que duraba ya tres años.

 Razones peregrinas para justificar lo que uno quiere hacer las hay a cientos, o a cientos de miles. Las empresas de coches se resisten a poner en marcha coches de otro tipo, aunque sencillamente pueden copiar la tecnología. Las empresas de petróleo se resisten a dejar su negocio y, con sus inmensas ganancias acumuladas, poner en marcha otro de las energías, no del pasado, no del futuro, sino del presente, las energías solares.

 ¿Cual es la razón que fuerza a la gente, sobre todo a los empresarios y a los políticos, a resistirse a aceptar la realidad?

 El mejor ejemplo lo tenemos en los Luditas (http://es.wikipedia.org/wiki/Luddismo): Artesanos que se resistían a aceptar la realidad de las máquinas. Hoy los camioneros y pescadores se resisten a aceptar la realidad de que su forma de vida ya no tiene sentido. Los empresarios del petróleo se resisten a aceptar que tienen que buscar otros negocios, los políticos socialistas a aceptar que para repartir la riqueza primero hay que crearla, y los del PP que para crear riqueza hay que generar innovación y apoyar la ciencia.

 Se puede cambiar, y no cuesta mucho trabajo. Pero la pereza para abrir la mente al cambio es tremenda. Camioneros y pescadores pueden buscar otros empleos. Los políticos pueden buscar otras teorías. pero es más cómodo seguir haciendo lo que siempre se ha hecho, seguir pensando lo que siempre se ha pensado.

 Parece que las personas, y los grupos sociales, una vez que han aprendido una cosa, son casi incapaces de desaprenderla y aprender otra. Como decía Max Planck, las revoluciones nunca triunfan, pero sus oponentes mueren pronto.

 Quizás uno de los mayores problemas para la adaptación continua a las condiciones cambiantes de la vida, que la propia evolución de ésta hace variar constantemente, es una educación basada en dogmas, en conocimientos cerrados, en datos, en vez de una educación basada en los métodos.

 Cuando me preguntan que cómo puede ser que los físicos estén trabajando en tantas profesiones distintas, contesto siempre que en la facultad de físicas no se enseñan “cosas”, ni “datos”. Se enseña un método de trabajo, una capacidad de abrir la mente al mundo, un ansia de mirar la realidad y adaptarse a ella, en vez de querer adaptar la realidad a las ideas aprendidas.

 Para sobrevivir en un mundo que cambiamos constantemente necesitamos esa capacidad de rechazar lo obsoleto y adaptarnos constantemente a las nuevas condiciones.

 ¿Lo hacemos?

5:18 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (6)

jueves, 12 de junio de 2008

Estaría bien que se leyera el artículo siguiente
“The organisation of denial: Conservative think tanks and environmental scepticism”

Environmental Politics, Volume 17, Issue 3, June 2008 , pages 349 – 385 (by subscription)

Authors: Peter J. Jacques (a); Riley E. Dunlap (b); Mark Freeman (a)

(a) Department of Political Science, University of Central Florida, Orlando, USA
(b) Department of Sociology, Oklahoma State University, Stillwater, USA

en el que se demuestra cómo los “escépticos” encuentran acogida en los clubes de pensamiento conservador en los EEUU. Conservador quiere decir allí: Fundamentalista del Capitalismo Trasnochado, del tipo Cheney y Rumsfeld, del capitalista que solo mira su beneficio monetario para mantener el poder, con absoluta exclusión de cualquier otra consideración.

Aceptar la realidad del presente cambio climático acelerado es aceptar que es conveniente instalar otro tipo de energías. Energías que no supongan su concentración en muy pocas manos. Incluso cuando se acepta el cambio climático, se propone la energía nuclear como alternativa a las energías del carbono fósil. Esta energía es también energía concentrada: Es decir, propiedad de muy poquitas manos.

Yo soy defensor del capitalismo, pero del capitalismo para todos. Pero esta gente americana, como los gestores de una caja pública, (una entidad sin ánimo de lucro, por definición) como La Caixa, o Repsol (La Caixa), Gas Natural (La Caixa) son defensores del capitalismo exclusivista: Miles de millones para mi, un par de euros para los demás.

Reconozcamos la realidad del mundo: La realidad del cambio climático, y la realidad del poder de la desinformación para mantener unas fortunas inútiles. Si uno tiene ya 4 coches, ¿Para que quiere 40? ¿O es por el poder que el dinero da sobre los ciudadanos? Si es así, todavía peor, pues no queremos que nadie tenga poder sobre nosotros. Para eso se hizo la revolución francesa hace 219 años: Para que los ricos fueran moderadamente ricos, pero sin poder, puesto que el poder se devolvía a los ciudadanos.

¡Realidad, por encima de las mentiras!

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martes, 10 de junio de 2008

Dos amables comentaristas me indican alguos problemas con lo que digo en el último blog.


Uno de ellos no ha entendido lo del CO2: Dice que  si   se puede utilizar 2 veces el CO2 pues

¡qué bien!

Pues  ¡qué mal!

El CO2 no se utilza 2 veces: Cuando se quema el petroleo (diesel o gasolina) en el coche, se lanza a la atmósfera un CO2 que antes no estaba en ella: Se aumenta la concentracion de CO2 en la misma. Si se recoge mediante un filtro, se le da como alimento a las algas, se estrujan éstas (con energía que probablmente salga del petróleo, carbón o gas natural y emita CO2 a la atmósfera)  y se quema el aceite que esas algas han producido, el CO2 capturado por los filtros acaba en el aire, como si se hubiese lanzado a él sin filtros ni algas. El resultado final es el mismo CO2 de más  que ya emite el coche y el CO2 que necesitamos emitir para extraer el aceite de las algas.

Otra cosa es criar algas que capturen el CO2 que ya hay en la atmósfera.  Esa otra cosa sería utilizar su aceite para mover al 4x4. Si quemamos ese aceite, mantenemos (pero no disminuimos) el CO2 de élla. Son biocombustibles, de bajo rendimiento, pero menos da una piedra: Bien venidos sean.  Pero criar algas con el CO2 producido quemando petróleo es una inmensa estupidez porque se sigue quemando petróleo.

El problema es no mantener al carbono quietecito en el petróleo, en el gas natural, en el carbón, donde no molesta, no quemar estos para emitir CO2 de mas a la atmósfera.

El problema no son las algas. El problema es inventar cosas para seguir quemando gasolina.

¿Por qué no inventar cosas para hacer que el petróleo cumpla con su función importante: Generar productos, en vez de quemarlo?

En cuanto a lo de Nadal, es claro y lo sé perfectamente, que su triunfo (sobre todo económico) es la identificación con él. Como el triunfo de Alonso (que ya no gana)  o de los futbolistas. Es una identificación sencilla: Para creerse buen futbolista no hace falta estudiar 10 años, no hace falta trabajo duro. Cualquier persona puede soñar con ser Christiano Ronaldo, Nadal, Alonso. Es más difícil soñar con ser Einstein. La identificación es la esencia del sistema de ganar dinero de las series televisivas. Mucha gente se identifica con los protagonistas, pone el televisor para ver  "su"  aventura, y  genera el dinero que los anunciantes pagan a las televisiones.  La identificación es el mejor mecanismo de  extracción de dinero  al ciudadano.

Pero lo de los deportistas es, esencialmente, efímero. ¿Cuanto tiempo ha durado Alonso como campeón? ¿Con cual Real Madrid me puedo identificar yo? El de hoy no tiene nada que ver con el de DiStéfano, Puskas y Gento.  ¿Me identifico con Nadal? ¿o con Santana, o con Bjorg Born, o con cualquier otro? El deporte, como el modelar para las chicas, es efímero. Y sobre todo, es siempre igual a si mismo. Es identificarse con una vida que no cambia, con la misma vida que las olimpiadas en Olimpia hace 2500 años. La maratón es la misma. El lanzamiento de peso es el mismo. Es la vida animal, siempre igual a si misma.

¿Por qué no identificarse con el progreso, el cambio, la mejora, que la hay en la evolución humana?

En cuanto al avión para ir a Italia: Es claro que lo utilizo, y que gasto gasolina (no tanta como se piensa, pero la gasto) . Uso el coche. Pero para mi coche y avión son males, son como el aceite de ricino: Los tomo, pero no los adoro. Yo cuido al coche porque me cuido a mi mismo: Le cambio las ruedas y el aceite para ir más seguro por la carretera. Pero eso el lúnico que le hago. Me asombra ver a mucha gente lavándolo, qutándole el polvo, poníéndole adornos, adorándolo. Se puede apreciar un reloj que quedará para nuestro hijo. Se puede apreciar una casa que puede durar 100 años. Pero apreciar un coche que ves que se va detreriorando día a día, kilómetro a kilómetro, en el que ves que el dinero que has invertido en él es dinero tirado, es dinero quemado, ¿es posible hacerlo?

16:37 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (4)

Ayer (09/06/08) venía una noticia en El Mundo (papel, sección motor): Una empresa inglesa diseña un sistema que captura mediante filtros una parte del CO2 que emiten los coches y lo convierte en aceite al suministrarselo a algas que lo utilizan en su fotosintesis. Con un coche 4x4, indica esa empresa, se producen 2500 litros de aceite que ............ ¡oh maravilla de las maravillas!   se pueden quemar para calentar un chalet mediano.

¿Donde está el ahorro de CO2? El CO2 que no emite el coche lo emite la caldera que quema el aceite. Emite más porque los rendimientos nunca son del 100% en ningun sistema industrial.

El resultado de todo ese complicado proceso: Filtros, algas, aceite; una mayor emisión de CO2 a la atmósfera que la que habría producido el coche.

Realmente, cuando escribo de la locura humana, del ansia de asistir a las carreras de coches, de los rallyes, de lo que estoy escribiendo es de la deificación de una máquina maloliente, el coche, que además de sacarnos los cuartos todos los días por ausencia de un transporte público eficaz y cómodo, es el más eficiente sistema de tirar el dinero, puesto que nada más salir de la tienda esa máquina maloliente pierde el 20% del precio que hemos pagado por ella, y al cabo de 8 años está para tirarla.

¿Por qué no buscar alternativas al coche en vez de insistir una y otra vez en mantener esa porquería y encima alimentarla de combustibles fósiles? No lo entiendo

Yo utilizo el coche, ¿Cómo no? Pero lo utilizo como el que utiliza el aceite de ricino para una purga: A la fuerza y a disgusto. No consigo entender el amor por los coches, motos o camiones. Debo ser un poco retrasadillo mental.

La gente valora lo que le cuesta dinero. Pero esto es un poco extraño, porque el dinero que cuestan las cosas es esencialmente arbitrario. Una casa un día puede costar doscientos mil y al siguiente cuatrocientos mil euros. ¿Cuanto es lo que realmente vale? ¿Vale más un coche que cuesta veinte mil euros o un Patek Philippe que cuesta diez mil? El coche se oxida y rompe, el reloj se puede dejar a hijos y nietos. ¿Qué vale más? ¿Vale más una puesta de sol en un pareje solitario, que cuesta 0 euros o una tarde rodeado de ruido atronador en Torrevieja, lo que no se lo que puede costar, pero seguro que más de 0 euros?

El valor no tiene casi nada que ver con el precio, asi que estimar un coche porque cuesta dinero es un tanto loco.
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Otra noticia de ese mismo periodico, en la sección de Arte: 'Todo arte tiene que producir desasosiego'. Lo afirma un escritor conocido en su casa a la hora de comer.

Cuando yo voy a Italia, y contemplo la catedral de Florencia, o el David de Miguel Angel, o su Capilla Sixtina, cuando entro en el Prado y me paro ante las obras de Velazquez, de Ticiano, de tantos otros, cuando cojo uno de los grandes libros de la literatura, o el más grande y nunca superado, la Iliada; cuando escucho a Bach o a Beetovhen, a Wagner o Mahler, nunca tengo desasosiego, sino alegría de vivir, por ver y oir la armonía de la naturaleza, del ser humano.

¿Estamos locos?
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Otra noticia: 'Nadal entra en la historia' . 'El dios de la tierra batida'

¿Que me aporta a mi Nadal? Dentro de 4/5 años, como Borg, como Santana, como Federer, como cualquier otro deportista, dejará su 'reinado' a otro más jóven que él. ¿Que habraá dejado para el resto de sus co-personas, distinto de lo que dejaron todos esos otros deportistas? El deporte, como el amor y el sexo, es algo privado, es placer personal. ¿Por que nos lo presentan como algo público?

¿Estamos locos?
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Sale en El País una foto y una noticia de un arquitecto, Rem Koolhaas (Casa fría en holandes, nunca mejor puesto el apellido)

Dice que lo que se muestra en la foto, una imagen de ordenador de un diseño de ese señor, es una 'Isla Ecológica'. La imagen es de unos 100 rascacielos, y se adivina algún que otro árbol en las calles entre los mismos.

Se me abren las carnes. ¿Va a cultivar rosas un señor que viva en esa isla en el piso 133 de uno de los rascacielos proyectados? ¿Qué contacto con la vida va a tener un niño que nazca y viva en esa isla?

Ecológica ¿Por qué? ¿Porque no tendrá coches? Y si los coches fueran de hidrógeno, ¿No sería eso más ecológico que la monstruosidad de Koolhaas?

Necesitamos volver a vivir en contacto con la vida, a ver crecer las plantas, a que nos despierten los pájaros al amanecer, a poder tener ardillas y alimañas en nuestros jardines. Ncesitamos parques que estén a nuestro nivel, no a 200 metros debajo de nuestras ventanas, incluso a poder tener lobos a menos de 100 km de nuestras casas. Necesitamos sentirnos de nuevo uno más en la naturaleza, necesitamos que desaparezca la divisón radical establecida en nuestra cultura de origen judío: 'Creced, multiplicaos, llenad la Tierra y todo lo que hay en ella será de vuestro dominio'.

Lo que hay en la Tierra NO es nuestro.

Necesitamos compartir la vida con el resto de los seres vivos.

No podemos acabar en un planeta como Trantor, asfalto y hormigón por todo entorno, y como seres vivos, mosquitos tigre, cucarachas, ratas y humanos como vida exlusiva en la Tierra

¿Estamos locos?


1:37 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (17)

domingo, 02 de marzo de 2008

Tengo dos libros interesantes encima de la mesa. Uno de ellos se llama “On Science”, de B.K. Ridley. El otro es de Huston Smith y tiene como titulo “Why Religion Matters”.


En ambos se quiere hacer distinción entre ciencia y otra cosa que ellos dos denominan “espíritu”. En el libro de Ridley se distingue entre la verdad de la ciencia y la verdad mágica. ¿Qué es la “verdad mágica”? Supone Ridley que son las fuerzas humanas no materiales de este mundo: El poder de la personalidad, el carisma, el ritual, la atmósfera que rodea a una persona, etc., que es, según él, lo que es el arte.

En su último capítulo, Huston Smith señala que muchos científicos no aceptan la religión porque carecen de una “sensibilidad” que les falta y que tienen las personas religiosas. Trata a continua-ción de describirla. Dice que tiene 4 partes:

  1. Sugiere que la esencia definitoria de la humanidad son las preguntas que hacen los seres humanos: ¿Cual es el significado de la existencia? ¿Por qué hay dolor y muerte? ¿Por qué vale la pena vivir? ¿De que consiste la realidad y cual es su objeto?

  2. Añade que el sentido religioso es el “darse cuenta” de la distancia entre las preguntas y sus respuestas.

  3. Añade que el sentido religioso es aceptar la convicción de que las preguntas tienen respuesta.

  4. Y finalmente, que la búsqueda de la respuesta se realiza en congregaciones de seres humanos.

Estos 4 puntos definen también la ciencia, a salvo de un quinto punto que Huston Smith no menciona: Que la ciencia tiene paciencia, y no quiere la respuesta -YA-, que la ciencia sabe que la respuesta se va construyendo paso a paso, poco a poco, que nos vamos acercando a ella década a década, siglo a siglo. La religión exige la respuesta -YA-, dentro de la vida de cada persona, y además exige una respuesta completa, final, cerrada e inamovible.

Describe Huston Smith una experiencia “religiosa” que tuvo una noche de acampada en el desierto de California. Se despertó a las 2 de la madrugada al pensar que había recibido una “llamada” de la noche. Anduvo bajo las estrellas durante un rato, sin una sensación en su cerebro. Sugiere que ese es el sentido religioso.

Yo, lamentablemente, no entiendo nada de lo que dice. Sugiere que el sentido religioso es hacerse las preguntas anteriores, darse cuenta de la distancia que hay entre preguntas y respuestas, la convicción de que existen las repuestas, y que la búsqueda de las mismas se hace en el seno de grupos de personas, ¿Qué tiene pues que ver ese sentido religioso con el andar sin un pensamiento en la cabeza, de manera solitaria en una noche en el desierto? El que la actividad de recuerdo de memorias no coincida con la actividad motora ni con la de la visión invalida los tres primeros puntos, y al andar solitario invalida el último.

El grave problema del conflicto real entre religión y ciencia, del cual no se da cuenta Huston Smith, no estriba en ninguno de esos 4 puntos de arriba. Esos puntos definen la ciencia. El problema es el quinto punto que Smith no menciona: Que la respuesta no se puede obtener ni en una vida ni en miles de vidas. La ciencia es la búsqueda constante, el avance sin cese hacia esas respuestas, pero la ciencia reconoce que las respuestas se van obteniendo trocito a trocito, sin prisa pero sin pausa. El científico reconoce siempre que no ha llegado al final. La suya es una actitud humilde, de continuo aprendizaje. La religión, por otro lado, es la arrogancia suprema de decir que ha encontrado la respuesta, y que la respuesta es “ésta”, que es cierta y que es distinta de cualquier otra respuesta de cualquier otro grupo humano.

Es la inmensa arrogancia de Moisés, de los profetas, de John Smith, de tantos otros: “Os anuncio que he encontrado la verdad, total, final, completa e inamovible”

No hay “respuesta” final, cerrada, completa, pero si hay avance constante hacia ella. Y este avance es la ciencia. Para aceptar lo primero basta con estudiar, o más sencillamente, leer, la historia de las religiones: Su pretensión de verdad final, completa y cerrada, su exclusión de cualquier otro conocimiento. Los judíos mantienen -su- “verdad” y rechazan la de los cristianos y la del islam y estos últimos rechazan cada uno la de los otros dos, y dentro de los cristianos los católicos rechazan la “verdad” de los protestantes y cada denominación de éstos la “verdad” de las otras denominaciones, y los confucianos rechazan el judaísmo, y los sintoístas el budismo y el budismo el resto, etc., etc.

Ridley habla de verdad mágica. Pero ¿por qué “mágica”? Habla del poder del color, de la forma, de los símbolos. Al hablar de ésto, nos da la clave de qué es la verdad mágica. Color, forma, símbolos son síntesis de conocimientos, agrupaciones de memorias que surgen todas juntas cuando las vemos. Tenemos miedo: El miedo es una reacción de preparación de los músculos y la inteligencia para escapar de un peligro. El miedo se forma desde la infancia. Una bacteria se encoge si se la pincha, lo mismo que una ameba, o que nos encogemos nosotros: Es la reacción natural a un ataque. Si el ataque se produce siempre rodeado del mismo color, de la misma forma, del mismo sonido, la visión de esa forma, de ese color, la audición de ese sonido despierta la misma reacción que el peligro real en si mismo.

Yo tengo miedo de los saltamontes. Mi reacción es muscular: Cuando ando por el campo y empiezan a saltar, mis músculos se contraen como para dar un salto yo también y escapar. La razón es sencilla. Cuando tenía unos 4 años, tenía un libro de dibujos donde aparecía un saltamontes magnificado , cerca de un niño y mucho mayor que él. El saltamontes tenía los ojos con miles de cristalinos, las patas aserradas como serruchos de madera y una boca abierta con dientes. Es claro que aquella imagen se debió combinar con que me debí caer y hacer daño, y el daño y la imagen quedaron asociadas en mi cerebro como un conjunto único de memorias.

De la misma manera el placer. ¿Hay para un bebé placer mayor que chupar la leche del pezón de la madre? El color de la madre, de su vestido, de la habitación donde mama, el sonido de la música que oye, el olor que le rodea, todo ello genera que esas impresiones se memoricen como grupo, de manera que una de ellas hace que el resto salgan a la parte activa del proceso cerebral.

El “poder mágico” de un color, de un olor, de un símbolo, es claro y evidente, y lo menos misterioso del mundo.

De la misma manera, ¿Qué es la literatura?¿Cual es su encanto? ¿Cuando empezó la literatura? La primera obra literaria es la Iliada de Homero (aunque algunos mantienen que son partes de la Biblia, pero es difícil entender el Génesis como literatura). ¿Cual es el encanto de la Iliada? La Iliada empieza así:

Canta, oh Diosa, la cólera del pélida Aquiles,
cólera funesta que tantos males causó entre los aqueos.............”

Describe una realidad humana: Una persona, Aquiles, ha estado haciendo un esfuerzo notable en las batallas que otra persona, Agamenón, ha organizado para su propio beneficio. Aquiles quiere una muchacha que ha robado, pero Agamenón, basándose en el acuerdo de los del propio grupo a que pertenece Aquiles, la exige y la consigue.

¿Por qué es literatura? ¿Qué hace la literatura? Las palabras, recitadas en aquella época, leídas hoy, sacan a la parte activa del cerebro de quien escucha o lee grupos de memorias que producen la revivencia de ciertas experiencias en cada persona de las que escuchan o leen. ¿Quien no ha trabajado más que otros, en un cierto grupo de personas, para encontrarse después con que el premio se lo lleva otro? ¿Cómo no horrorizarnos de que las muchachas puedan ser metidas en harenes al capturarlas por la fuerza?

Literatura es ir reviviendo en la mente grupos complejos de memorias agradables, desagradables, casi vividos, o que se esperan vivir, es vivir vidas imaginarias dentro del cerebro por medio de creación de grupos nuevos de memorias combinados a partir de memorias individuales o grupos ya existentes. La buena literatura es la que consigue ésto con facilidad, la mala la que no lo consigue o lo hace con un esfuerzo agotador.

La música es distinta en mucha medida de las artes de la forma y el color, y de las artes de la palabra. El sistema nervioso humano funciona a base de envíos periódicos de corrientes eléctricas iónicas, a través de los canales polarizables que son los nervios. El placer es la sensación del sistema nervioso de que todo está controlado, de que el sistema funciona como debe: Nos sentimos en la gloria cuando todas las partes del cuerpo funcionan bien y de acuerdo unas con otras. El dolor es un sistema de aviso de que algo no marcha bien. Sentimos dolor al empujar con fuerza un alfiler aguzado sobre la piel, cuando este la rompe o está a punto de romperla. Ese mismo alfiler, manejado con sumo cuidado genera placer: Es la señal al sistema de control de que esas terminaciones nerviosas están funcionando correctamente. El orgasmo se obtiene directamente mediante estímulos repetidos que hacen funcionar las corrientes eléctricas de las partes correspondientes del cuerpo humano, o se puede obtener de manera simulada por estímulo eléctrico no de las terminaciones nerviosas, sino de los centros cerebrales de control.

Pues bien, es claro y evidente que el sistema nervioso funciona de manera periódica y que hay estímulos periódicos que se sienten como placer. Estos estímulos, generados en el sistema auditivo, son la música.

Si reconsideramos todo lo anterior, veremos que las “verdades mágicas” de Ridley desaparecen y se convierten en “verdades”, simplemente.

No hay más que realidades. Hay realidades cuya asimilación neuronal es muy rápida, y otras que cuestan siglos. La ciencia es el esfuerzo cumulativo y paciente para hacer a las neuronas cerebrales asimilar esas realidades que se convierten en verdades. La religión es el intento, un tanto burdo, de conseguir esa asimilación de forma instantánea, mediante un golpe mental. Es claro que esto es imposible. El universo, aquí cerca, dentro de nosotros, y allá lejos, en galaxias que casi no llegamos a detectar, es muchísimo más complejo que lo que puede permitir un golpe mental, una “revelación”. La religión es, por su forma de establecimiento como verdad revelada, mágica, persuasiva, muy pobre.

No hay más que una realidad, enorme, con inmensidad de caras, de aspectos, de sensaciones, de imágenes. La ciencia la va, poco a poco, capturando. La religión, la “verdad” mágica, la “verdad” revelada, la “verdad” persuasiva, no son mas que intentos impacientes de capturar, de una vez, una realidad a la que la ciencia va accediendo poco a poco, sin prisa pero sin pausa, con humildad pero con una confianza inquenbrantable. La ciencia nos da seguridad en el proceso, las “verdades” mágicas, reveladas, persuasivas, solo nos pueden producir rechazo, porque dejan casi todo el universo fuera de su explicación.




11:14 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (121)

El otro día hablaba yo con un amigo, y me dijo: "Claro, eso de 'Despues de mi, el diluvio', es muy de la teoría económica de Keynes"

Keynes era homosexual, y no sentía el menor interés, como otros muchos de su círculo de Cambridge o de Bloomsbury, por ninguna descendencia, que ni tenía ni quería tener.  No sabía lo que era engendrar o parir hijos, cuidarlos y respetarlos como personas.

Para Keynes, como para una buena parte de la población humana, la vida acaba cuando ellos mueren. No pueden entender que la vida es un continuo, que viene de muy lejos y debe llegar, gracias a nuestros esfuerzos, también muy lejos en el futuro. Muchas de estas personas que así piensan esperan otra vida en otro mundo. Otras, sencillamente, son tan primitivas, tan inmediatas como el "gran" Keynes.  Respecto a las primeras, ¿Qué garantía tienen de que en ese otro mundo no piensen de nuevo en otro, y otro, y otro, y así hasta el infinito? Si en éste se sienten a disgusto, ¿por qué razón se van a sentir a gusto en otro (si es que lo hay)?

Los individuos somos limitados y finitos en el tiempo. Pero la vida es esencialmente eterna, y la vida de la especie casi también. Nuestras obras perduran, y perduran nuestros hijos y sus descendientes. Nunca había habido en el Universo completo una Pasíón segun San Mateo hasta que Bach la escribió, como tampoco había habido una Capilla Sixtina, un Partenón, o una Venus de Milo.  El ser humano crea, y no crea, como pensaba Keynes, para el momento, sino crea para la eternidad y para la inmensidad de los seres humanos y de los  otros seres vivos, de antes, de ahora y de mañana.

Este mensaje es fácil de entender, y es bello.

¿Por qué hacer caso a todas esas mentalidades primitivas  cuando pensar y ocuparse de nuestra casa común, el medio ambiente, y de la vida, esencialmente eterna, de los seres vivos del planeta y del universo, es infinitamente más bello y satisfactorio?

Uno de los pecados de muchas religiones es su inmenso egoismo. Hablan siempre de la "salvación" del individuo. Solo muy de tarde en tarde se interesan por la "salvación" de todos los seres vivos que rodean a ese individuo, desde sus familiares más próximos al último animal o vegetal que nos rodea.

Pensemos en ésto y reflexionemos que es mucho mejor trabajar para todos que vivir aislados un instante en una burbuja dentro de la eternidad. ¿Lo hacemos?

11:03 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (9)