El pasado 26 de marzo, la Academia Noruega de las Ciencias y las Letras
anunció que se había decidido ortorgar el
Premio Abel para el año 2009
a
Mikhaíl Leonídovich Grómov, por “sus contribuciones revolucionarias
en la geometría”. El Premio Abel es considerado como el análogo al
premio Nobel para las matemáticas. Fue establecido en 2002 por el Niels
Henrik Abel Memorial Fund, y se otorga anualmente desde 2003. La
selección del premiado se basa en la recomendación de una Comisión
formada por cinco matemáticos de reconocido presitigio internacional.
El premio lleva asociado un premio en metálico de 6 millones de coronas
noruegas, equivalentes a 700,000 euros. Mikhail Grómov recibirá el
Premio Abel de manos de Su Majestad el Rey Harald de Noruega en la
ceremonia oficial del 19 de Mayo en Oslo (Noruega).

Mikhail Grómov es un matemático ruso-francés, conocido por importantes
contribuciones en muy diversas áreas de las matemáticas. Nació el 23
de diciembre de 1943, en una pequeña ciudad llamada Boksitogorsk,
cercana a Leningrado (ahora San Petersburgo), en Rusia. Cursó sus
estudios universitarios en la Universidad de Leningrado y realizó sus
estudios de doctorado como estudiante del eminente topólogo Vladimir A.
Rokhlin, obteniendo el título de doctor en 1969 y completando sus tesis
post-doctoral en 1973. En 1974, Grómov dejó la Unión Sovietica y se
convirtió en Profesor de la Universidad de Stony Brook (Nueva York,
US). Desde 1982, es Profesor permanente en el Institut des Hautes
Études Scientifiques (I.H.E.S.), en Bures-sur-Yvette, París (Francia).
Gromov adquirió la nacionalidad francesa en 1992.
Mikhail Grómov
ha recibido numerosos premios internacionales de reconocido prestigio,
tales como el Premio Nemmers, el Premio Balzan, el Premio Oswald
Veblen en Geometría, o el Premio János Bolyai, entre muchos otros,
aunque no recibió la medalla Fields. También ha sido un conferenciante
invitado en varios International Congress of Mathematicians: Niza
(1970), Helsinki (1978), Varsovia (1982), y Berkeley (1986).
El
trabajo de Grómov ha tenido gran impacto en numerosas áreas de las
matemáticas, dentro del álgebra, el análisis, y la geometría. Grómov se
considera a sí mismo un geómetra. Las técnicas que emplea (e inventa)
para atacar los problemas están formuladas en general en un lenguaje
geométrico. Ha introducido ideas realmente originales que han dado
lugar a nuevos puntos de vista. Sus ideas suelen ser intuitivamente
sencillas, pero hacerlas funcionar ha requerido en muchos casos un
verdadero tour de force que le ha obligado a desarrollar
técnicas completamente novedosas, algo al alcance de pocos matemáticos.
El Comité del Premio Abel ha expresado que “Mikhail Grómov siempre está
a la búsqueda de nuevas preguntas y constantemente pensando en nuevas
ideas para resolver viejos problemas. Ha producido trabajo profundo y
original a lo largo de su carrera y se mantiene remarcablemente
creativo. El trabajo de Grómov sigue siendo una fuente de inspiración
para muchos descubrimientos matemáticos futuros.”
Revisemos brevemente algunas de las áreas en las que Grómov ha dejado su impronta.
Análisis
Grómov
ha introducido el sorprendente concepto del h-principio. En su libro
Partial Differential Relations, Grómov estudia las relaciones en
derivadas parciales, que son ecuaciones en derivadas parciales sobre
una variedad diferenciable, de tipo generalizado (se permiten
condiciones del tipo de inecuaciones en vez de igualdades). La idea
principal de Grómov consiste en dividir el problema en dos: uno de tipo
topológico, en el que se encuentran soluciones no ‘geométricas’ a las
relaciones en derivadas parciales (esto es, jets que satisfacen la
propiedad pero que no vienen de funciones sobre la variedad), y otro de
tipo analítico, que consiste en deformar una de estas soluciones
formales a una solución efectiva (denominada holónoma). Cuando este
segundo paso se puede hacer, decimos que el h-principio se verifica.
Grómov
utilizó la geometría asociada a numerosos problemas que se pueden
expresar en términos de relaciones en derivadas parciales (tales como
la construcción de inmersiones de una variedad en otra, de inmersiones
isométricas de una variedad riemanniana en el espacio euclídeo, o de
inmersiones simplécticas de una variedad simpléctica) para demostrar el
h-principio, inventando técnicas de gran originalidad. Por ejemplo,
esto sirvió para entender y generalizar el fenómeno descubierto por
Smale de la eversión de la esfera, el resultado de Oka de la existencia
de secciones holomorfas de un fibrado sobre una variedad Stein, o el
resultado de Nash de la inmersión isométrica de una variedad
riemanniana en un espacio euclídeo.
ÁlgebraEl
trabajo de Grómov en Álgebra se centra en el estudio de grupos
discretos finitamente generados. Estos grupos aparecen como grupos de
transformaciones en varias situaciones: en teoría de números aparece el
grupo modular SL(2,ℤ) actuando sobre el semiplano superior, también son
relevantes los grupos discretos actuando en espacios homogéneos, que
producen los llamados espacios geométricos. En general, los grupos
discretos finitamente generados aparecen como grupos fundamentales de
variedades diferenciables compactas. Grómov estudió los grupos de
crecimiento polinomial, resolviendo una conjectura de Milnor de 1968.
Demostró que cada grupo de tipo finito y crecimiento polinomial
contiene un subgrupo de indice finito que es él mismo un subgrupo de un
grupo de Lie nilpotente. El crecimiento de un grupo se expresa a través
de su grafo de Cayley, que se construye fijando unos generadores del
grupo, colocando los elementos del grupo como vértices, y uniendo dos
vértices cuando uno se obtiene del otro multiplicando por un generador.
La cuestión básica es que, mirando este grafo desde el infinito, el
resultado no depende de los generadores elegidos, y parece un espacio
continuo.

Grupo ℤ. El primer grafo se corresponde a los generadores {2,3}.
El segundo se corresponde a {1}. Vistos desde el infinito, ambos se convierten en una línea.
Para
definir el límite al que se aproximaban los espacios al mirarlos desde
cada vez más lejos, Grómov introdujo una distancia en el conjunto de
todos los espacios métricos completos separables, ahora denominada
distancia de Grómov-Hausdorff. Esta noción ha sido usada en numerosas
situaciones. Ha tenido especial relevancia en sus aplicaciones a
geometría riemanniana, pues formaliza muchas situaciones en las que
hay colapsos de espacios.
Otro concepto algebraico de gran impacto
introducido por Grómov es el de grupo hiperbólico, en relación con los
espacios hiperbólicos, que tienen una gran importancia en geometría.
Geometría Riemanniana Probablemente
el área en el que más repercusión han tenido los trabajos de Grómov es
la Geometría Riemanniana. La geometría riemanniana es el estudio de las
variedades diferenciales (M,g) dotadas con una métrica g(.,.), es
decir, un producto escalar para los vectores del espacio tangente TmM
en cada punto. La métrica permite medir longitudes, ángulos y
volúmenes, por tanto es uno de los conceptos geométricos que ha tenido
más relevancia desde los comienzos de la geometría diferencial. Con la
métrica podemos construir los análogos de las líneas rectas en
cualquier variedad, que son las curvas que localmente minimizan
distancias, y que se denominan geodésicas.
La métrica da una
geometría local a la variedad. Esto es, que entornos de puntos
distintos en variedades distintas no pueden identificarse con una
isometría (una aplicación que preserva las distancias). El invariante
local básico de una variedad Riemanniana es el de curvatura. Grómov
estudió ampliamente las consecuencias topológicas que se podían extraer
de conocer la existencia de una métrica con curvatura prescrita en una
variedad compacta. Por ejemplo, demostró que para variedades con
curvatura positiva, el número de agujeros de la variedad (la suma de
los números de Betti) estaba acotada independientemente de la variedad
y la dimensión. Grómov también estudio variedades con curvatura
negativa, en relación con los grupos hiperbólicos, así como muchos
otros problemas tales como el espectro del laplaciano de una variedad
riemanniana, o la distribución de las longitudes de las geodésicas
periódicas en una variedad.
Topología SimplécticaMikhail
Grómov revolucionó el mundo de la geometría simpléctica con la
introducción de las curvas pseudo-holomorfas. La geometría simpléctica
es el estudio de variedades diferenciables M de dimensión 2n, dotadas
de una forma simpléctica, es decir, una forma diferencial ω de grado 2
que es cerrada, dω=0, y no degenerada. Las estructuras simplécticas
aparecen en matemáticas en muy diversas situaciones, dos de ellas
especialmente importantes. La primera es la geometría Kähler. Una
variedad Kähler es una variedad compleja dotada de una métrica
hermítica h que oscula con la métrica plana a orden 2. La estructura
compleja y la métrica hermítica dan lugar a una 2-forma ω definida como
ω(u,v)= Im h(u,v). Los coeficientes de ω en una carta compleja son
(salvo un factor) los coeficientes de la métrica h. La no-degeneración
de h es equivalente a la no-degeneración de ω. La condición de
osculación se traduce por que ω sea cerrada. Por lo tanto, toda
variedad Kähler es simpléctica. La segunda situación donde aparece la
geometría simpléctica de modo fundamental es la mecánica hamiltoniana,
donde la 1-forma canónica del espacio de fases (espacio de
posiciones-momentos donde la mecánica se estudia) es la forma de
Liouville, y su diferencial exterior es una 2-forma simpléctica.
El
teorema de Darboux establece que localmente toda forma simpléctica se
puede escribir en algún conjunto de coordenadas (x1, x2, …, x2n) como Σ
dxi ˄ dxi+n . Por tanto, no existen invariantes locales en geometría
simpléctica, en contraste con la geometría riemanniana, donde la noción
de curvatura es el invariante local por excelencia. La topología
simpléctica se centra en el estudio de las propiedades globales, o
topológicas, de las variedades simplécticas. Sin embargo, Grómov
descubrió obstrucciones más allá de la medida en el caso de dimensión
2n ≥ 4. Un resultado paradigmático es la inexistencia de embebimientos
simplécticos de una bola B2n(0,R) de radio R (del espacio
2n-dimensional) en un producto B2(0,r) x R2n -2 , con r<R, a pesar
que la medida del segundo espacio sea infinita.
La pieza clave
para estos resultados de rigidez simpléctica viene de la extensión de
la teoría enumerativa de curvas complejas en variedades Kähler a la
situación simpléctica. Una estructura casi-compleja en una variedad de
dimensión par es un endomorfismo J del espacio tangente cuyo cuadrado
es –id, por lo tanto el espacio tangente se convierte en un espacio
complejo en el que la multiplicación por i está definida como la acción
de J en los vectores. Cada forma simpléctica admite una (de hecho
muchas, pero todas ellas deformables entre sí) estructura casi-compleja
J compatible.Una curva pseudoholomorfa es una subvariedad real de
dimensión 2 cuyos espacios tangentes son subespacios complejos del
tangente a la variedad. La clave del trabajo de Grómov estriba en lograr
un resultado de estabilidad para la existencia de curvas
pseudo-holomorfas cuando variamos J. Uno de los conceptos más conocido
es en este campo es el de la compactificación de Grómov del espacio de
curvas pseudo-holomorfas, para lo cual se estudian las deformaciones de
estas curvas, y como se produce el fenómeno de aparición de burbujas.
Asímismo, la teoría de curvas pseudo-holomorfas ha dado lugar a los
invariantes de Grómov-Witten y a la cohomología cuántica.
Enlaces- Marcel Berger, Encounter with a Geometer, Part I, AMS Notices, Volume 47, Number 2
- Marcel Berger, Encounter with a Geometer, Part II, AMS Notices, Volume 47, Number 3
- Premio Abel 2009
Vicente Muñoz
Investigador Científico
Instituto de Ciencias Matemáticas CSIC-UAM-UC3M-UCM