El pasado 15 de abril se cumplían 300 años del nacimiento de uno de los mayores genios matemáticos de la historia, sólo comparable a Gauss y Newton, el suizo
Leonhard Euler (Basilea, 1707 – San Petersburgo, 1783). Fue además el más prolífico de todos, ya que su obra se aproxima al millar de títulos, incluyendo libros y artículos.
Un ciclo de conferencias que se celebrado del 22 al 25 de octubre en el
Instituto de España ha permitido conocer mejor su vida y una parte de esa obra, ya que todavía no se han publicado todos sus escritos. A lo largo del periodo que va de 1727 a 1783 escribió a un ritmo de unas 800 páginas anuales, y durante medio siglo tras su muerte se continuaron publicando artículos inéditos.
A principios del siglo XX, el matemático sueco Gustav Eneström recopiló y enumeró su obra conocida, que incluía 866 trabajos (unos 400 de matemática pura, unos 200 de mecánica, óptica y acústica, y otros tantos de astronomía, naútica, arquitectura, artillería, música y filosofía) permitiendo sistematizar la tarea de su recopilación y análisis con el objetivo de realizar la publicación de sus obras completas, tarea aún inacabada y que ocupará probablemente más de un centenar de tomos. No es de extrañar que Laplace le describiera como “el maestro de todos los matemáticos”.
A lo largo de este año se han realizado numerosos actos conmemorativos en todo el mundo, a los que se une ahora el realizado en el Instituto de España. Coordinado por
Alberto Galindo Tixaire, presidente de la
Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y por el también académico
Manuel López Pellicer, a lo largo de cuatro días una decena de expertos analizará la obra de Euler en diferentes campos y aplicaciones, desde la teoría de números, donde realizó aportaciones esenciales, a la geometría y la topología, la mecánica, la dinámica de fluidos y el cálculo infinitesimal.
Según Alberto Galindo, presidente de la Real Academia de Ciencias: Euler es uno de los matemáticos más influyentes, y sin duda, el más prolífico, de toda la historia. El gran matemático francés Laplace decía a sus discípulos: “Leed, leed a Euler, es el maestro de todos nosotros”.
Euler dejó profunda huella en todos los frentes matemáticos (análisis, álgebra, geometría, topología, combinatoria, teoría de los números, cálculo variacional). El influjo universal de su libro Introducción al análisis de los infinitos ha sido comparado al de los Elementos de Euclides. La monumental obra de Euler trascendió los límites de la matemática; escribió también sobre ciencias navales, acústica, balística, elasticidad, mecánica, música, óptica, electricidad, magnetismo, teoría de fluidos, astronomía, teoría de máquinas, y geofísica. En particular, su famosa Mecánica fue una sistematización racional de esta materia que incorporó por primera vez el análisis.
Se ha escrito de Euler que “calculaba sin esfuerzo aparente, igual que los hombres respiran, igual que las águilas planean en el cielo”. Ciego en los últimos años de su vida, siguió trabajando intensamente. Un día, en la sobremesa, tras haber estado hablando de la órbita del nuevo planeta Urano, y de jugar con uno de sus nietos, se le cayó la pipa de las manos, y, como dice su panegirista el Marqués de Condorcet, “dejó de calcular y de vivir”.
El ciclo contó con numerosos expertos que abordaron distintas temáticas:
José Manuel Sánchez Ron: “Euler, entre Descartes y Newton”,
Manuel de León Rodríguez: “Euler y los métodos geométricos de la mecánica”,
Alberto Galindo Tixaire: “El cálculo variacional en la obra de Euler”,
Jesús María Sanz Serna: “El método de Euler de integración numérica”,
Jesús Ildefonso Díaz Díaz: “La elasticidad en Euler”,
Amable Liñán Martínez: “Las ecuaciones de Euler de la dinámica de fluidos”,
Darío Maravall Casesnoves: “Euler o hacer matemáticas después de morir”,
Fernando Bombal Gordón: “El análisis infinitesimal en Euler”,
José María Montesinos Amilibia: “La topología en Euler”, Ángela Arenas Sola: “La teoría de números en la obra de Euler” y
Manuel López Pellicer: “Euler: anécdotas de su vida”