Enviado el lunes, 13 de abril de 2009 16:08
¿Pueden recordar los bebés? ¿Podemos recordar las experiencias vividas durante nuestros tres primeros años?
¿Te habías dado cuenta que los bebés se pasan la mayor parte de su primer año escuchando y siguiendo con detenimiento todo lo que ocurre a su alrededor, mirando el mundo para ver cómo funciona? Muchas de esas cosas observadas, - sonidos, imágenes, sabores, olores y sensaciones táctiles -, pasarán a ser elementos significativos de su memoria primera. Para bien o para mal. Lo que explicaría que siendo mayores detestemos ciertas experiencias sensoriales y que nos sintamos atraídos por otras.

Los dos primeros años de vida son de especial importancia para el desarrollo de las redes neuronales de comunicación del cerebro, para el desarrollo de su personalidad y de sus capacidades intelectivas.
Durante el primer año utiliza sus sentidos para organizar sus experiencias y a partir de los tres meses comenzarán a ser capaces de relacionar lo que ven con lo que oyen, con una precisión que irá en aumento.
Las primeras acciones de un bebé son de carácter reflejo, pero a medida que éstos se adaptan a la experiencia se van adquiriendo los primeros hábitos; los primeros ejercicios que logran que, por repetición de las acciones, el cerebro reciba información no sólo de lo que el cuerpo va siendo capaz de hacer sino también de cómo se siente al hacerlo.
La memoria, esa función psíquica superior que permite la retención temporal de la información, empieza durante el desarrollo del primer año a codificar habilidades y sensaciones físicas y motrices. Si tiene hambre no succionará cualquier cosa: ya sabe, o recuerda, que sólo los pezones le pueden calmar esa sensación, que el chupete le entretiene y le alivia pero no le alimenta…
Después de los tres meses los bebés interactúan con personas y objetos buscando sensaciones interesantes; son capaces ya, a los cuatro, de recordar que determinado juguete o comida o presencia humana, no sólo siguen existiendo cuando no son percibidos sino que pueden además proporcionarle más o menos placer. Su memoria les permite anticiparse a las situaciones y esperar de ellas los resultados previstos.
El impulso de sus destrezas motoras y sensoriales durante el primer año les va a permitir una búsqueda activa de las situaciones y cosas deseadas pero también el encuentro inevitable con sorpresas desagradables y frustraciones.
Se aprende a prestar atención y a recordar lo que me gusta y lo que no, lo que me proporciona alegría o me pone triste, El recuerdo se hace cómplice de lo que somos y de lo que no somos, se hace partícipe en definitiva, del nacimiento de nuestra incipiente personalidad. A los tres años somos básicamente, en lo que a nuestra personalidad se refiere, lo que seremos a partir de entonces y a lo largo de toda la vida.
Evidentemente y de manera directa en el bebé funciona la llamada “memoria implícita”, una memoria muy sujeta a la adaptación sensoriomotriz y a la experiencia del entorno, especialmente durante el primer año. Una memoria orientadora que facilita nuestra supervivencia y la superación de los primeros errores.
Pero, curiosamente, los adultos tenemos muchas dificultades para recordar acontecimientos que van más allá del tercer año a no ser que se trate de algo que los familiares nos han contado o que hemos visto en imágenes familiares recogidas en nuestra infancia más tierna.
Este fenómeno natural recibe el nombre de “amnesia infantil”, no hace falta que nadie borre nuestros recuerdos como algunos pretenden ahora; los recuerdos, por gracia o desgracia, se suelen borrar solos. Se borran porque ya han cumplido la función de formar las bases de nuestra conciencia y de nuestro pensamiento o porque algunos nos hacen daños y somos capaces - solitos o solitas - por nuestros propios medios neuronales, de mitigarlos.
No sabemos si con las actuales pretensiones de castración cerebral, en esos dudosos (dudosos desde la perspectiva de la bioética) intentos farmacológicos de suprimir los malos recuerdos en un área del córtex prefrontal, se llegará a eliminar también la sombra que esos primeros recuerdos infantiles dejaron en el dibujo de los claro-oscuros de nuestra inicial personalidad.
Porque aunque hasta el segundo año no podamos hablar de “memoria explicita”, aquella que se hace consciente del pasado de los hechos y experiencias concretas, esas experiencias han dejado la huella sobre la que caminará en el futuro nuestra forma de ser.
Sí, las vivencias, experiencias, situaciones, acontecimientos de nuestros primeros año suponen los cimientos, no visibles, pero indispensables de la arquitectura de las regiones de nuestro cerebro implicadas en el proceso de la memoria que sirvió, entre otras cosas, para dar los perfiles más íntimos a nuestra más oculta personalidad.
Si tenéis recuerdos, que con seguridad son verdaderos, no cosas que nos han contado, o que hemos soñado, y que son anteriores al tercer cumpleaños, contadlos; esta experiencia puede proporcionarnos elementos comunes, datos relevantes de interés para el descubrimiento de la permanencia, en el recuerdo, de las primeras imágenes de nuestras vidas.
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¿Qué es?
Comentarios
# Las primeras imágenes de nuestros recuerdos
13/04/2009 22:04 por
[C&P]¿Te habías dado cuenta que los bebés se pasan la mayor parte de su primer año escuchando y siguiendo con detenimiento todo lo que ocurre a su alrededor, mirando el mundo para ver cómo funciona? Muchas de esas cosas observadas, - sonidos, imágenes, sabores, olores y sensaciones táctiles -, pasarán a ser elementos significativos de su memoria primera. Para bien o para mal. Lo que explicaría que siendo mayores detestemos ciertas experiencias sensoriales y que nos sintamos atraídos por otras.
# re: Las primeras imágenes de nuestros recuerdos.
20/04/2009 17:24 por
Lo primero que recuerdo, además de forma muy nítida, es una noche en la que mi madre me estaba dando la papilla, recuerdo el plato verde, la cuchara con forma de gato y la encimera de la cocina blanca con betas marrones (años más tarde la cambiaron), recuerdo que me estaba gustando tanto y estaba tan agusto,que me dije a mi misma que nunca olvidaría ese momento, hasta ahora.
# re: Las primeras imágenes de nuestros recuerdos.
23/04/2009 5:06 por
Es un error preguntarme algo así, pues es difícil pararme cuando opino de algo. Por ello, siento la extensión, de antemano.
Lo primero que recuerdo, y recordaré siempre, es mi primer día en el jardín de infancia. Era en el Escorial y me encantaría volver allí y comprovar que todo sigue igual. Yo pensé que sería sobre los 3 años, pero mi madre me acaba de decir que tenía 2. Llegué de la mano de mi madre y me impactó lo grande y bonita que era aquella casa. A mi me pareció como el castillo de EuroDisney, pero como si lo hubieran encogido (supongo que si la viera ahora, me parecería una casa llamativa, pero normal). Creo que sería capaz de pintarla, si no fuera porque el pincel y yo no nos coordinamos muy bien. Recuerdo a la profesora salir a recibirme y a otros niños que serían mis compañeros. No fué nada traumático, creo que lo viví como una aventura donde miraba con atención todo lo que sucedía. De echo, no recuerdo sólo aquel día, sino muchos más en aquel sitio. Recuerdo que la "casa" tenía 3 pisos. En el primero a la izquierda, teníamos nuestra clase, con armarios a los lados y un montón de juguetes y material con el que jugar encima de esas alfombras típicas donde está dibujado una especie de circuito para coches de juguete. A mano derecha, se encontraba mi habitación preferida, la sala de las amacas. era una sala preparada para que durmiéramos la siesta después de comer. Las amacas eran como las de playa que tienen una lona fuerte en medio unida a unas barras de hierro por medio de unas gomas. Eran pequeñas, pues al tumbarme no me sobraba nada ni por arriba ni por abajo. Nos acostaban a todos allí y dejaban que la luz entrara por la rendija de la puerta y los huecos de las persianas bajadas pero no del todo (quedando esa especie de agujeros entre lama y lama). Cuando nos venían a despertar, tenía esa misma sensación actual de no querer levantarme de la siesta.
También recuerdo que en el piso del medio había habitaciones, pero no sé lo que eran, quizás despachos, o el cuarto de la limpieza, o algo, pero recuerdo pasar de largo el piso de en medio. Y para qué, pues para subir al comedor, que estaba en el ático de la casa. Recuerdo las mesas y sillas pequeñas, y algún que otro día que tocaban lentejas y yo me las comía rápido para ir pronto a dormir al cuarto de las amacas. En el jardín, si salías de la casa a mano izquierda, había una piscina inchable redonda donde las tardes de calor nos sacaban a dar un chapuzón. También me parecía enorme, pero si la viera ahora seguro que no me llegaba el agua ni a las rodillas. Y detrás de la misma, había lo que a mí me parecía una granja, pero seguramente serían tan solo un par de jaulas con gallinas. Recuerdo ir allí y mirarlas desde la valla, o cuando las sacaban darles pan con algún que otro recelo, pues también me parecían muy grandes, y en mi casa no teníamos animales con los que hubiera interactuado antes.
Y hablando de mi casa, también tengo recuerdos de esa casa. Estaba en la urbanización La Pizarra de El Escorial, y tengo recuerdos sueltos de aquella época que abarca desde el año a los 3 años y medio. Era un adosado de 4 pisos, que a mi me parecía, al igual que todo lo contado anteriormente, enorme. Recuerdo actividades sueltas, como por ejemplo de estar en el jardín "ayudando" a mi madre a plantar unos arbolitos con mi "pala" de plástico, jugar con mi padre en el ático con una "bici" de esas de plástico (tenía las ruedas azules y era de color blanco) que usan los niños pequeños y que había que pisar el suelo de alante a atrás con las dos piernas a la vez para poder moverme, salir de mi casa para ver a mi hermano montar en bici haciendo "caballitos" mientras mi madre le decía que tuviera cuidado, etc. Pero en general, recuerdo la casa en sí, las estancias (menos el garaje y la cocina, no sé por qué), y elementos que tenía, como los sofás, la escalera de carcol (y sus peldaños a los que subía poniendo las manos en el peldaño siguiente porque me daba miedo caer hacia atrás), la puerta corredera (que era incapaz de abrir sola y que separaba el salón del comedor), etc. Todo con gran detalle, no sé si sería porque andaría por allí investigando todo el rato, o no lo sé. Ah! y en esa casa fue la primera bronca de mis padres que recuerdo, a mi hermano y a mí, por pelearnos. Nos sentaron en el sofá y recuerdo oir cómo decían "sois hermanos, debéis llevaros bien".
Y por lo demás, pues tengo lagunas de días de vacaciones, como en la playa o en la nieve, pero con poca nitidez. Lo que recuerdo con mayor lujo de detalles, es lo escrito arriba.
Siento haberos aburrido, pero espero servir de ayuda a esta "pequeña ciencia".
Un saludo.
# re: Las primeras imágenes de nuestros recuerdos.
28/05/2009 12:41 por
Los recuerdos de mi infancia aparecen algo difusos.
Cuando intento hacer memoria, estos se me presentan como si no fueran reales, sino como algo que mi imaginación ha creado con el paso del tiempo.
No aparecen secuencias de imágenes...Sino imágenes inconexas.
No aparecen conversaciones completas... Sino un resquicio de estas.
Aún así, tengo bastantes recuerdos, aunque como he dicho, estén algo limitados.
Creo que uno de los primeros recuerdos que tengo es uno de cuando tenía casi tres años.
Por esos tiempos mi padre tenía un despacho en casa, a mi me encantaba ese lugar, quizá porque en él había un gran butaca y un escritorio que se me antojaba inmenso e inalcanzable. Siempre que mi padre dejaba la puerta abierta del despacho me colaba sin ser vista y tras varios intentos conseguía subir a la silla, llevaba conmigo un cuaderno y un lápiz y pasaba allí mucho tiempo rellenando todo el cuaderno con garabatos, intentando imitar la escritura que yo había observado, intentando imitar a los mayores y supongo que sintiéndome algo mayor a pesar de mi temprana edad.
Es algo que se me ha quedado grabado, creo que el motivo de que me gustara tanto actuar de ese modo era que admiraba a mi padre y quería ser como él, hacer lo que hacía él.
Como he dicho al principio es un recuerdo muy difuso, pero puedo conservar su esencia, lo más importante, y hasta creo identificar como me sentía en ese momento.
Conservo algunos recuerdos más, de la guardería, el colegio, mi casa, mi familia, las vacaciones, etc. pero este me parecía uno de los primeros y más significativo.
# re: Las primeras imágenes de nuestros recuerdos.
31/05/2009 16:27 por
Creo recordar, que mis mejores recuerdos son los de la guardería, tengo algunos en mente.
Recuerdo perfectamente que mi madre un día me habló de ir al colegio, que ya era mayor y tenia que dejar la guardería. Tendría tres años. Me puse supercontenta porque ya era mayor, pero me pensé que eso iba a ser ya, y no fue así. Al día siguiente volví a la guardería..., ya no quería entrar, quería ir al colegio como los mayores..., me pillé un berrinche tremendo sin entender por qué tenía que volver con los pequeños.
Otros de mis recuerdos de la guardería, es uno en el que estoy con mis mejores dos amigos en la puerta que sale al patio de arena que había, creo recordar que estábamos buscando hormigas por debajo de la puerta. Debe ser que nos encantaban, pues nos pasábamos buenos ratos delante de la puerta cogiendo y buscando hormigas, hasta que saliéramos al recreo.
Por último, recuerdo que mis padres me dejaban muy prontito en la guarde,..., trabajaban desde temprano. Recuerdo perfectamente entrar en la guardería, ver sólo a un par de niños, y ver mi gran tazón de galletas con leche encima de la mesa...
Es posible que tenga más recuerdos, pero estos son los primeros que se me pasan a la mente y que tengo por seguro que son de los 3 añitos aproximadamente, pues a los 4 ya estaba en el colegio.
# re: Las primeras imágenes de nuestros recuerdos.
01/06/2009 23:28 por
Mi primer recuerdo se remonta a cuando yo tenía 2 años. Me salío un quiste debajo de la ceja izquierda y me tenían que intervenir quirúrgicamente para extraerlo. El primer flash que recuerdo, es estar en una especie de sala de espera del hospital de pie, al lado de mi madre y agarrándome su mano. Una señorita se acercó a nosotras y me preguntó, agachándose, si me iba a ir con ella. Después, hay una laguna y el siguiente recuerdo que tengo es verme a mí misma sentada en una camilla con los pies colgando y con un pijama puesto (de manga y pata corta) y a esta señorita sujetándome cuidadosamente por las rodillas. La habitación era pequeña y había una luz roja tenue que me enfocaba. De repente, entró un señor (también joven) que me dijo que si me portaba bien después me daría un caramelo. Aquí se acaba mi recuerdo.
# El hombre que me hacía cosquillas encima de la mesa
02/06/2009 12:46 por
existe una controversia en mi familia debido a un hecho que sucedió cuando yo tenia unos 8 años. nos encontrabamos toda la familia en casa charlando, riendo y recordando viejos tiempos, mi familia empezaró a hablar de mi abuelo paterno y de sus aventuras en la guerra, entonces fué cuando yo pregunté que si ese hombre del que hablaban era el hombre que me hacía cosquillas cuando erá un bebé. mi familia se quedó sorprendida, pues mi abuelo había muerto cuando yo tenia apenas 1 año y medio y creian que no era posible que me acordara de eso. yo les expliqué que no lo recordaba como un suceso, si no que era como una imagen en la cabeza, estar tumbada o sentada en una mesa mientras que un hombre me hacía cosquillas. entonces empezó un debate entre los que pensaban que era imposible que yo recordara a mi abuelo, estos llegaron a la conclusion de que me habian contado con anterioridad el hecho de que me hacia cosquillas (cosa que yo sigo negando, estoy convencida igual que lo estaba aquel día con 8 años, de que nadie me habia hablado del hecho de que mi abuelo me hiciera cosquillas antes de que yo lo contara), y mi padre que era y fué por largo tiempo, el único que pensaba que yo lo recuerdo, que nadie me lo ha contado antes. despues de un largo rato de opiniones no nos pusimos de acuerdo y no llegamos a ninguna conclusión.
el tema volvió a salir algunos años después en otra cena familiar, los que pensaban que me lo habían contado con anterioridad a que yo lo dijera ese día seguían pensando lo mismo, y mi padre seguía apoyándome. en está conversación proporcioné un detalle que no había echo anteriormente (esto es algo que no llego a comprender, ¿porqué cuando conte que me acordaba de mi abuelo con 8 años no dije todos los detalles de la imagen que tenía en la cabeza?? supongo que a lo mejor era demasiado pequeña), este detalle era el color de la mesa en la que mi abuelo me sentaba. concretamente dije que me acordaba de mi abuelo, me acordaba de la mesa que era del mismo color de la mesa en la que estabamos todos sentados, y ahí fué cuando se convenció el resto de mi familia, porque no era del mismo color, era la misma mesa y ese detalle si que estamos seguros de que nadie me lo contó. esa misma noche buscamos entre todas las fotos, aquellas en las que pudiera salir la mesa, por si acaso yo las podría haber visto y de ahí viniera el recuerdo, pero no encontramos nada más que un par de fotos en las que la mesa medio salía en el fondo, inapreciable.
asi fué como mi padre y yo conseguimos convencer al resto de mi famila de que por extraño que fuera, me acordaba, tenía una pequeña imagen de aquel hombre que me hacia cosquillas encima de la mesa. no puedo negar que es algo que hasta a mi me parece un tanto raro.
después de este recuerdo, creo que recuerdo cosas como el resto de la gente.
# Nuestro tesoro
02/06/2009 22:16 por
La verdad que siempre que intento recordar algo de cuando era pequeña siempre me vienen las mismas imágenes. Entre ellas no consigo encontrar ninguna relación y, además, son de lugares muy distintos y de diferentes edades, pero eso sí, son las más claras y las que puedo contar con más detalle: una es la historia que os voy a contar, otra a los 4 años en un pueblo que me caí a un estanque y otra aproximadamente a los 5 años y es una imagen de mi madre y yo hablando en la cocina diciéndola que me iba a aburrir mucho en el verano sin poder ir al cole.
Mi primer recuerdo es de cuando tenía 2 años y medio más o menos, (mi madre no consigue decirme la edad concreta, dejemoslo en menos de 3). Iba a una guardería y el recuerdo es que en los momentos del recreo salíamos al parque que había rápidamente para llevar a cabo una operación secreta. Se trataba de algo que habíamos notado raro en un lugar del parque y escarbabamos y escarbabamos para tratar de averiguar que era. Al final resultó ser una especie de tubería. El caso es que de la guardería no recuerdo nada más, solo la ilusión de salir cada día a intentar descubrir que era eso raro que pensabamos que era un tesoro y la desilusión de descubrir que era una tubería pero no tengo ni idea de cuantos podíamos ser los que ibamos allí a escarbar, ni nada más. El caso es que se nos chafó la operación.
# re: Las primeras imágenes de nuestros recuerdos.
02/06/2009 23:21 por
La verdad es que tengo gran cantidad de recuerdos de la denominada primera infancia y aunque he intentado organizarlos en mi mente cronológicamente, me ha resultado un poco complicado.
Creo que uno de mis primeros recuerdos es, con un añoy medio o dos años, en una guardería donde mientras estaba gateando se cayó una estantería, además de esta guardería recuerdo especialmente (aunque parezca extraño) la puerta.
Entre los 2,5 y 3,5 años tengo gran cantidad de recuerdos de muy diversa índole. Algunos de ellos son: ver una lagartija en la guardería, realizar actividades con la profesora, jugar con una muñeca que me gustaba mucho... por otro lado recuerdo a un compañero de la guardería que me gustaba; y especialmente recuerdo un día que llevaba vestido y a mi madre se le olvidó ponerme la ropa interior.
Estos son mis primeros recuerdos, lo que sí he podido observar es que todos ellos se limitan únicamente a imagenes y no recuerdo ninguna frase ni sonido en ninguno de mis primeros recuerdos. Sin embargo, recuerdo muchos detalles visules como la ropa que llevaba o qué postura tenía. también recuerdo algún olor pero en relación a recuerdos posteriores alos 3 años.
# re: UN VERANO INOLVIDABLE
02/06/2009 23:24 por
Al pensar en mi infancia, el primer recuerdo que viene a mi cabeza es un verano en el que yo tenía tres años.
Estabamos en el pueblo en casa de mi bisabuela, yo quería coger una silla para salir a la calle con todas mis vecinas y me dirigí al patio donde se encontraba la silla. La cogí y cuando me dirigía a salir por la puerta de la cocina tropecé y me corte parte del dedo.
Recuerdo que fue mi abuelo quien me cogió en brazos, ya que mi madre estaba embarazada y salió corriendo hacia el médico. No recuerdo cuando llegué al médico, solo tengo la imagen de una señora que me miraba desde la puerta de su casa.
# El recuerdo siempre quedará ahí
03/06/2009 0:11 por
Los recuerdos son un mundo lleno de controversias, de dilemas y falsos paradigmas. Así, que no pasa nada si me salgo de la línea del mero recuerdo de sucesos pasados. A mi parecer, el por qué o no recordamos depende, en gran medida, de si queremos que ese suceso sea recordado. Me cuesta creer que alguien pueda recordar un suceso ocurrido cuando tenía 2 años. Es más, me gustaría que la gente recapacitase, y que razonara si realmente ese recuerdo no es más que una recreación actual de lo que "pudo haber pasado". No digo que no se puedan tener ciertos recuerdos de cómo éramos, o incluso cómo nos comportábamos, pero no creo que alguien pueda decirme cómo funcionaban sus pensamientos. Por esto, creo que la principal base del recuerdo es la consciencia. Primero tenemos que ser conscientes de todos los actos que nos rodean, para luego poder recordarlos. Con dos años somos conscientes de pocas cosas, y sólo responemos ante normas y la lógica de nuestro propio acto evolutivo.
Por otro lado, creo que la respuesta reside en la ciencia. Es la única disciplina que puede hallar qué tipo de actividad neuronal es la causante de que empecemos a almecenar esos recuerdos. En dónde los almacenamos o qué almacenamos puede darnos pistas, pero no nos dará la solución. Por eso, pienso que el desarrollo neuronal es ese gran desconocido, que guarda datos del todo. Cuando conozcamos cómo distribuye la información nuestro sistema neuronal, sabremos todo a cerca de los pensamientos y los consiguientes recuerdos.
En fin, no creo que esos recuerdos se borren solos por efecto de la "amnesia infantil" que mencionas, pero tal vez, exista una relación mental que nos hace olvidar todos esos momentos en los que nuestro ritmo de desarrollo era brutal. Son demasiados dilemos. Eso sí, yo también "creo" que me acuerdo de ciertos momentos de mi infancia, pero luego, cuando los comento con mi familia, acabo de darme cuenta de que casi todos esos sucesos no pasaron como yo creía. Por eso digo que no es lo que recordamos, sino lo que queremos imaginar que recordamos.
Bueno, tengo que decir que con apenas dos años y medio me perdí en un parque, y aparecí un día después. Ni lo recuerdo, ni me voy a esforzar en hacerlo. En cambio, tengo la imagen de mi triciclo y aquel día que me lo encontré roto. Pero en realidad, no tengo claro si realmente ese triciclo se rompió alguna vez. ¿Imaginación? ¿Sueño? Tal vez sí, o tal vez es una forma de relacionar algo con otro momento que sí que ocurrió, y que no recordaré jamás. Por aquel entonces tuve mi primera bicicleta.
Espero que los neurólogos nos consigan sacar de dudas. Pronto, mejor que tarde.
# re: Las primeras imágenes de nuestros recuerdos.
03/06/2009 0:23 por
Por cierto, ¿a qué se refiere cuando dice que "algunos pretenden borrarnos nuestros recuerdos", cuando habla de la amnesia infantil? Me ha llegado a dar miedo.... ¡A ver si esto de la tecnología avanza más rápido de lo que yo me pensaba!
# re: Las primeras imágenes de nuestros recuerdos.
03/06/2009 1:13 por
El pensar en mis recuerdos pasados es algo que en múltiples ocasiones he intentado hacer, pero mi pensamiento siempre responde del mismo modo: mezcla acontecimientos, imágenes, lugares...y no me proporciona un recuerdo completo y verdadero. No obstante, sí que existe un hecho que marcó mi infancia y recuerdó a la perfección. Tenía unos 3 años de edad y corriendo en casa de un lado para otro, me tropecé, caí al suelo y al rozarme con un pequeño mueble me hice una gran herida en el brazo. Recuerdo perfectamente la imagen de la herida y la situación de espanto y tensión que se vivió en mi casa. También recuerdo mi imagen en el hospital con mi osito de peluche, mientras que los médicos me curaban.
Considero que el recordar este acontecimiento de forma tan perfecta y significativa, puede ser debido a la gran cantidad de veces que he narrado el suceso, a las personas de mi entorno, desde que aconteció. No se si habrá algún otro motivo por el cual este hecho se ha quedado grabado en mi pensamiento, pero si que creo que es una causa importante en su afianzamiento.
# Al azar..?
03/06/2009 2:31 por
Siempre me he preguntado por qué motivo somos incapaces de recuperar recuerdos de cuando somos pequeños. Supongo que lo más lógico es pensar que, durante estos primeros años el funcionamiento del mundo es un misterio para nosotros y por eso no retenemos en la memoria acontecimientos vividos, por que éstos no tienen mucho sentido para nosotros entonces. Pero no deja de ser extraño el no poder recordar. Si, tal y como dices, nuestros primeros años forjan de manera inconsciente nuestra futura personalidad, es porque son significativos para nosotros. No sé. Puede que esos años permanezcan en algún lugar de nuestra memoria pero no tengamos acceso a ellos. La verdad es que no tengo ni idea y es algo que siempre me ha llamado mucho la atención.
A lo mejor me equivoco pero, pudiera ser que el hecho de no haber desarrollado aún el lenguaje como tal, fuese una variable que influye en el hecho de que no podamos recordar durante el primer año de vida. Sin lenguaje adquirido, no se puede pensar en palabras. De esta manera, lo único que podríamos “guardar” en nuestra memoria serían imágenes y sensaciones.
En cuanto a mis primeros recuerdos, bueno, yo entré en el colegio a los tres años y no fui a la guardería.
Tengo recuerdos sueltos, algo así como un sueño, o como el trailer de una película. Es curioso que algunas cosas se graben en la memoria sin ser realmente nada del otro mundo y otras no. Me gustaría saber porqué se recuerda de una forma tan aleatoria. Por ejemplo recuerdo que con dos años y medio o tres mi madre nos iba a llevar a mi hermano y a mí al circo.
Me recuerdo pintando en el suelo de mi habitación cuando mi madre me lo dijo, y luego brincando por toda la casa de la emoción y dándole la tabarra a mi hermano porque ¡íbamos a ir al circo!
Sin embargo no recuerdo el circo, ni recuerdo lo que mi madre me contó después. Por lo visto, siempre he sido bastante canija y al rato de estar allí me colé por entre los asientos y mi madre no era capaz de encontrarme ni de oírme. Nada importante, tal vez estuve un minuto perdida por ahí abajo, pero ¿Por qué me acuerdo de cuando estaba pintando y saltando por la casa y no del circo ni de cuando me caí? Me parece curioso. De todas maneras, odio el circo, pero es por otros motivos.
# re: Las primeras imágenes de nuestros recuerdos.
03/06/2009 11:03 por
Cuando me paro un instante y me pongo a pensar en recuerdos de mi infancia me aparecen distintas imágenes difusas.
Después de tanto tiempo, muchas veces me he parado a pensar en momentos de cuando yo era pequeña y nunca he llegado a tener recuerdos nítidos salvo uno, el momento en el que me caí y me rompí la barbilla.
Yo tenía tres años recién cumplidos y acababamos de llegar al pueblo de mis abuelos a visitarles. Estábamos todos los primos jugando en el patio de la casa cuando de repente iba corriendo, me resvalé y caí con tan mala suerte que me rompí la barbilla.
Recuerdo como todos mis primos vinieron corriendo y llamaron a mi madre asustados porque aquella herida no paraba de sangrar y yo lloraba desconsoladamente. Mi madre vino, y me llevó al hospital donde me echaron muchos puntos.
Al llegar de nuevo a casa, sólo quería estar con mi madre y no separarme ni un instante de ella, no quería jugar con mis primos, ni tampoco que nadie me cogiera, pero poco a poco se me pasó, y al rato estaba de nuevo jugando con todos.
Me parece fastinante como la mente es capaz de recordar aquellos instantes que marcan tu vida con una mayor claridad que los momentos que has hecho hace poco y no los has tomado como importantes.
# re: Las primeras imágenes de nuestros recuerdos.
04/06/2009 0:03 por
Mi primer recuerdo está relacionado con una habitación de hospital.
Cuando tenía casi dos años, tuvimos un accidente de tráfico y como consecuencia se me desagarró un riñon. Los medicos no dejaban a mis padres estar conmigo dentro de la habitación y yo tenía que estar completamente inmovil hasta que me curara, así que me llevaron juguetes, etc. En mi recuerdo, estoy tumbada en la cama, en frente hay un ventanal muy grande y a mi izquierda un estante y me veo pasando hojas con fotografías,... Formaban parte de un archivador con fotos de películas que mi padre había realizado para mí. Entre ellas hay una que recuerdo nítidamente ya que era mi preferida: salía el monstruo del Lago Ness.
Todo esto sé que lo recuerdo, y que no son cosas contadas, porque mis padres no ha querido nunca hablar de esa etapa ya que fue muy dura (estuve a punto de morir y luego la separación forzosa) y hasta hace muy poco no les hablé de estos recuerdos, que yo casi creía que eran sueños.