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miércoles, 07 de febrero de 2007

La Fundación Conocimiento y Desarrollo acaba de hacer público su informe del año 2006 sobre el estado de la universidad española, la integración laboral de los estudiantes, y las acciones en investigación y empendizaje que se realizan en este ámbito. Sobre las humanidades hay noticias: unas son malas y las otras buenas.

Las malas, por archiconocidas, no dejan de ser terribles: tasas de paro en torno al 20%, períodos superiores de búsqueda de un primer empleo, sueldos por debajo de la media (que el informe establece en mil euros, que tampoco es ninguna fortuna), sobrecualificación para los puestos laborales, menos del 50% de los licenciados en humanidades desempeñaban trabajos relacionados con lo que han estudiado, y empleo precario en general. Los datos están en el capítulo 2.

En otras palabras: seguimos la tendencia. Debería caérseles la cara de vergüenza a los responsables de universidades, facultades y centros de investigación por mantenernos como los últimos de la fila.

Las "buenas" noticias vienen del campo del emprendizaje en el capítulo 3, donde aparece un pequeño artículo redactado por el catedrático Isidro de Pablo y por el coordinador del CIADE Francisco Pizarro sobre el emprendizaje en humanidades. Que se hable sobre el tema, y que una universidad como la Autónoma de Madrid estén interesadas sobre el tema ya es de por sí un triunfo, pero quizás lo más interesante es que, a pesar de sus limitaciones, ambos autores ven viabilidad a las empresas basadas en ciencias humanas.

"Respecto a los proyectos surgidos en la universidad que tienen que ver con las humanidades y las ciencias sociales, en general se trata de empresas de servicios, basadas en el conocimiento de sus promotores que, si son estudiantes, normalmente, presentan el inconveniente de ser grupos numerosos homogéneos en perfiles, y con falta de experiencia profesional y contactos. Estos proyectos tienen la ventaja de la escasa necesidad de inversión inicial, y la posibilidad de idear modelos de negocio, creativos, flexibles y con un punto de equilibrio bajo, características éstas que los hacen potencialmente más viables que los de otras áreas.

Normalmente se trata de proyectos que no tienen un alto potencial de crecimiento, pero que, si se determina acertadamente el público objetivo, es fácil que encuentren un hueco de mercado, y, si se define bien la oferta, que den lugar a iniciativas empresariales muy dinámicas y rentables dentro de su dimensión."

Hay potencial. Coincido en que es muy posible que empresas como Histania no generen negocio como para hacernos multimillonarios a los promotores y dar empleo a una plantilla numerosa, pero es un camino alternativo con suficientes ventajas como para merecer explorarlo.

13:00 | gestionado por Miguel Ángel López Trujillo | Enviar comentario (0)