LoginRSS 2.0 Feed

martes, 23 de enero de 2007

El Notiweb de hoy nos regala otro artículo,  "La ciencia, entre la precariedad y el prestigio" (Expansión, 23 de enero de 2006), claro, diáfano y complementario del post que escribía ayer. Aunque los ejemplos que proporcionan son de dos compañeras que se dedican a la genética y a la biología, sus acertados comentarios son aplicables 100% al mundo de las ciencias humanas.

Mi pregunta es: ahora que son tan obvios los defectos, ¿por qué nadie hace nada para solucionarlos?

Aquí van los comentarios más significativos:

  • Los jóvenes valores de la ciencia en España se encuentran con dificultades que, en algunos casos, conducen al abandono de su carrera.
  • El momento crítico se produce después de la tesis doctoral: "Ahí se pierde a muchos científicos que abandonan y deciden dedicarse a otra cosa".
  • Las carreras científicas están basadas casi exclusivamente en el sacrificio de los investigadores, con una gran dificultad para compaginar la vida profesional y la personal.
  • Uno de los problemas de los investigadores españoles [es] la imposibilidad para desarrollar una carrera a largo plazo y las casi nulas esperanzas que muchos científicos tienen para hacer de ésta un modo de vida.
  • [La] situación laboral que se reduce a enlazar contratos temporales y becas: "Resulta muy difícil consolidar la carrera, porque te plantas con 30 años y nunca has cotizado a la Seguridad Social".
  • "Irse al extranjero continúa siendo la mejor solución, aunque esto tampoco asegura nada". "Si se quiere continuar en este 'negocio', no hay más remedio que salir al exterior".
  • El gran objetivo sería [crear] una contratación laboral indefinida y conseguir que los salarios y las condiciones de trabajo dejen de estar un tercio por debajo de lo que ofrecen Alemania y Francia.
  • El presidente del CSIC afirma: "España necesita unos 60.000 científicos, aunque nuestra Universidad no parece que sea el caldo de cultivo del que saldrán los investigadores que necesitamos".
Dantesco. Y esto no tiene visos de solución porque sólo cabe la reforma del sistema, lo que exigiría una valentía política y una enorme inversión económica, o que los científicos salgan del mismo y se planteen alternativas como la de crear sus propias empresas, algo que tampoco es fácil después de haber dedicado una vida profesional a la investigación.

Ante estos datos no caben ingenuidades. Esto es lo que hay. Que se entere quien quiera enterarse.

14:45 | gestionado por Miguel Ángel López Trujillo | Enviar comentario (0)