Uno de los aspectos más importantes de cualquier proyecto de I+D, y en general de la actividad investigadora, es o debería ser la visibilidad. Así, en una situación ideal podríamos pensar que cualquier trabajo o
resultado de investigación obtendrá una visibilidad y un reconocimiento
acorde a su calidad. Con otras palabras, que cuanto mejor sea más
conocido y reconocido (que no es lo mismo) será. Sin embargo todos
sabemos que en el mundo real esto no es forzosamente así.

Hace algún tiempo, di con un
artículo de
Rajkumar Buyya, profesor asociado en la Universidad de Melbourne y autoridad en el mundo de la computación distribuida, sobre cómo mejorar la visibilidad de nuestra investigación fácilmente con un puñado de buenas prácticas.
Por supuesto, no hay que olvidar que nada puede sustituir al trabajo de
calidad. Como investigadores, o como gestores de proyectos encargados
de la comunicación, hay que evitar vender humo, ya que como a los malos
comerciales es algo que tarde o temprano se acabará volviendo contra
nosotros. En cualquier caso, el artículo de Buyya no tiene desperdicio, y aquí va un pequeño resumen en siete puntos:
- Publicar informes técnicos o technical reports cuanto antes. El mundo de la investigación se mueve cada vez más rápido sobre todo en los campos tecnológicos, pero el tiempo para publicar formalmente un artículo sigue siendo largo. Una buena opción es publicar un informe técnico, algo así como una versión beta de nuestro trabajo. Muchas universidades disponen de repositorios donde se pueden publicar este tipo de informes, y existen también repositorios públicos, como Arxiv.
- Pedir la opinión de los colegas antes de publicar. Sí, nada de guardar el paper bajo siete llaves, sobre todo cuando estamos presentando un nuevo proyecto o realizando un estado del arte. La aportación de otros puede mejorar y mucho la calidad final de nuestro artículo, y sus posibilidades de ser aceptado.
- Colgar nuestros artículos publicados en nuestro sitio web. ¿Evidente, no? A todos nos ha pasado alguna vez estar buscando en Internet un artículo que necesitamos, y no encontrarlo. Para hacer que la situación cambie lo mejor es empezar por nosotros mismos. Además, la mayoría de editores y revistas no suelen poner problemas.
- Colgar nuestras presentaciones en nuestro sitio web. Cuando damos un curso, un keynote, una charla. Los asistentes (tanto los que escuchan como los que no) querrán tener una copia de las transparencias. Nada como dirigirlos hacia nuestra página. Y no hay que tener miedo a que nos copien, sobre todo cuando se trata de una simple presentación: compartir es bueno y la mayoría de la gente nos reconocerá como el autor original.
- Tener un sitio web, actualizado. Sí, con los tiempos que corren, ¿cuántos grupos de investigación o proyectos tienen un sitio web al día? ¿o directamente cuántos NO tienen sitio web? Está claro que es pesado, requiere tiempo y otras excusas. Pero con las nuevos gestores de contenido web y/o repartiendo el trabajo entre varios, no tener presencia en la web es injustificable. Cuando estamos en un congreso, ¿cuántas veces buscamos en Internet el nombre del ponente, o del grupo? Lo mismo harán con nosotros, y más nos vale estar en línea.
- Divulgar los resultados de la investigación. Explicarlo para la gente normal, mediante una nota de prensa, que el gabinete de comunicación o el gestor de nuestro grupo, instituto, universidad se encargará de dar la distribución adecuada. De nuevo, es cierto, requiere dedicar un poco de tiempo y un esfuerzo adicional, pero los resultados compensan.
- Crear y mantener un directorio de nuestra área de investigación. Que contenga los proyectos más relevantes, los grupos de investigación más importantes, publicaciones de referencia, etc. El objetivo es conseguir que cuando alguien se interese por nuestro campo, hop, caiga en nuestro directorio. Al margen de nuestra producción investigadora, demostraremos que conocemos bien nuestro campo, y haremos un gran favor a la comunidad de investigadores, y sobre todo a los que se inician en ella.
¿Qué os parecen esta serie de "recetas"? ¿Habéis puesto en práctica alguna de ellas? ¿Con qué resultado? Y ya más en general, ¿cuántos investigadores o gestores de proyecto se toman en serio la gestión de la comunicación? ¿Cuál créeis que es la situación actual y cómo se puede mejorar?