Enviado el lunes, 28 de abril de 2008 6:06
En el último post hablaba de que uno de los problemas del Séptimo Programa Marco y de la financiación europea en general es que no terminan de estar claras las relaciones y objetivos de los diferentes instrumentos de financiación: el mismo Programa Marco pero también los Fondos Estructurales y el nuevo Programa para la Competitividad y la Innovación, CIP.
María Jesús Martín (¡gracias!) en uno de los comentarios nos daba el
enlace a una guía editada por la Comisión Europea que aborda este tema, y que se encuentra en proceso de consulta. En efecto, el documento nos da una descripción bastante precisa y sobre
todo práctica de estos tres instrumentos de financiación.
En primer lugar, cabe recordar que nuestro viejo amigo el Séptimo Programa Marco cofinancia proyectos de investigación y desarrollo tecnológico, así como de demostración. Estos proyectos pueden ser en cooperación, pero también individuales y entre sus objetivos está mejorar la capacidad y excelencia tecnológica europea.
El Programa Marco para la Competitividad y la Innovación de reciente creación pretende potencia la competitividad de las empresas europeas y cuenta con un presupuesto de 3600 millones de euros durante el período 2007-2013, coincidente con el del actual Programa Marco. El CIP tiene una serie de programas específicos para ciertas áreas prioritarias, como son la innovación y la ecoinnovación (palabrejo), facilitar el acceso a ciertas formas de financiación para PYMEs, impulsar la adopción y el uso de las Tecnologías de la Información y promover la eficiencia energética y el uso de las energías renovables.
Por último, los fondos estructurales que son también unos viejos amigos tienen como objetivo reforzar la cohesión económica, social y territorial en Europea, reduciendo las desigualdades entre las diferentes regiones. Y aunque estamos acostumbrados a verlos como fuente de financiación de grans obras públicas, no hay que olvidar que una de sus áreas de acción es la I+D+i.
La guía explica cómo estos instrumentos pueden combinarse y presenta unos cuantos casos prácticos. No hay que olvidar que la doble financiación está completamente prohibida: es decir, recibir dinero de dos sitios distintos para un mismo proyecto.
Por ejemplo, podríamos contemplar el caso de un centro de investigación en Biotecnología que recibe financiación para la puesta en marcha de nuevas infrastructuras gracias a los fondos estructurales. A continuación, este centro desarrolla nuevas líneas de investigación que atraen la atención de centros y empresas de otros países, lo que se concreta en de un proyecto de cooperación financiado por el Programa Marco. Finalmente, los resultados de la investigación dan lugar a la creación de una empresa que permita su comercialización. Esta empresa podría beneficiarse de algunos de los programas específicos del CIP que den soporte a nuevas empresas y faciliten el acceso a la financiación.
En mi opinión, la guía resulta bastante clara en sus planteamientos y explicaciones, aunque también adolece de falta de profundidad en algunos aspectos. Creo que un análisis más detallado de las compatibilidades y sinergias entre los diferentes programas siguiendo un esquema caso por caso sería de bastante ayuda.