Enviado el jueves, 21 de diciembre de 2006 5:27
Sobre gestión de proyectos hay mucho escrito y mucho hablado. Una referencia esencial es la
“Guide to the Project Management Body of Knowledge” o PMBOK, que edita el mismo
Project Management Institute, y una búsqueda en Google sobre “project
management” nos devolverá millones de resultados. Así pues, ¿qué tiene de
particular la gestión de proyectos como para dedicarle un weblog? La clave,
claro, está en el apellido: gestión de proyectos I+D.
En primer lugar, la I+D -especialmente la académica-
ha vivido durante mucho tiempo de espaldas a las técnicas de gestión, que se
han visto como algo propio del mundo de la empresa, con todo el sentido peyorativo
que en ocasiones se ha dado desde la investigación pública a todo lo proveniente
del sector privado. Sin embargo, desde hace unos años iniciativas como el Programa
Marco de la Unión Europea han favorecido el desarrollo de una investigación aplicada dentro un escenario
de colaboración europea e internacional. Así, los proyectos de investigación se
han vuelto más ambiciosos y más complejos, tanto en el plano científico como en
el organizativo. Estos proyectos involucran instituciones y empresas
provenientes de distintos países y culturas, con intereses, maneras de
trabajar e incluso de comunicarse diferentes.
Por otra parte,
es un hecho cada vez más claro que si en España y Europa queremos mantenernos
en primera línea del progreso científico y tecnológico, es conditio sine qua
non que nuestra actividad económica este cada vez más orientada hacia la
innovación, y a ofrecer unas soluciones y unos productos tecnológicamente
competitivos en el mercado global. Para ello es necesario asegurar la
coordinación y la colaboración de los principales actores de la I+D, como son grandes empresas,
institutos tecnológicos, centros de investigación y universidades, e involucrar
progresivamente a otros actores, quizá menores en tamaño pero no en potencial,
como son pequeñas y medianas empresas e institutos y plataformas tecnológicas
regionales.
Es en este
contexto, cada vez más complejo y dinámico, en el que los conocimientos,
habilidades, herramientas y técnicas de la gestión de proyectos se vuelven
imprescindibles para el éxito de nuestros proyectos y actividades de I+D. Ya no
vale con sumar un determinado número de publicaciones en revistas científicas.
Hace falta que todos los participantes dentro del proyecto de I+D -empresas y
grupos de investigación, pero también las instituciones públicas que aportan
financiación- vean satisfechas sus necesidades y sus expectativas en la medida
de lo posible, y que este esfuerzo tenga un verdadero impacto en la sociedad y
en la economía.