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Las bibliotecas independientes en Cuba

Enviado el miércoles, 15 de abril de 2009 8:21

Parece que este es un buen momento para hablar de la red de bibliotecas independientes de Cuba, ahora que el Presidente norteamericano haya eliminado las restricciones para viajar a la isla y que las reacciones, cuasi unánimes, hayan sido positivas si exceptuamos, claro, las del propio compañero Fidel, en un estertor de bravuconería cesárea,  y las del exilio cubano, dividido entre la esperanza del reencuentro y la oscura certidumbre de que las dictaduras no merecen trato ventajoso alguno. Sea como fuere, al menos desde el año 2000 si no antes, existe en Cuba una red de bibliotecas independientes que pretende difundir entre la población, sin censuras ni represiones, aquellas ideas que el régimen policial no permite divulgar.


No albergo simpatía alguna por ninguno de los regímenes: por aquel que a la cabeza de Nixon con el brazo ejecutor de Kissinger se encargaba de desestabilizar los gobiernos hispanoamericanos ni por una Cuba policíaca, opresiva y autocrática en cuyas cárceles permanecen presos políticos y en cuyas calles pululan los delatores voluntarios y forzosos (hay que leer el imprescindible Las manos cortadas, de Luisg. Martín). Mantengo, sin embargo, una admiración indeleble por aquellos que se atreven, en las corrosivas circunstancias políticas de la isla, a intentar propagar ideas y libros, de manera rudimentaria y sin medios, con la sola fuerza de su convicción y la entereza de quien teme poco a los desabarros de la fuerza. Puede que Obama, a propósito, haya pensado que, además por razones humanitarias y estrategia geopolítica, la estrategia más inteligente para forzar la apertura democrática de la isla sea la de inundarla de turistas, dólares e ideas.



En las bibliotecas cubanas reguladas por el gobierno, como puede leerse en Bibliotecas, ¿para qué?, es que "los lectores chocan siempre con la categoría del no. No hacen prestamos bibliotecarios. No tienen un servicio de hemeroteca. No existen accesos a intra e Internet. No hay diccionarios para cotejar dudas, ni enciclopedias universales, ni diccionarios cubanos, ni de literatura, ni de sinónimos. No hay sala de música. Tampoco libros de Félix Varela, Moreno Fraginals o Le Riverand, esos sendos historiadores de Cuba. Ni siquiera de Ramiro Guerra que nació en ese municipio". Su oferta bibliográfica, al unísono con la carestía generalizada, "cabe en una cuartilla de 8x11cm. Peor: encuentras que están repetidos unas y veinte veces más, sin clasificar". Y aunque quizás sea una temeridad convertir un caso individual en una categoría global, sospecho que la mayoría de las bibliotecas populares podrían ser descritas de la misma manera: "No cuentan con ofertas de fotocopia, asesoría especializada, catálogos ni archivos. Escasean por abrumadora mayoría las ediciones de centenaresde libros publicados en la isla, seis años atrás. No poseen la colección de Fernando Ortiz, el sabio y descubridor cubano. En fin…Se trata de una biblioteca desactualizada y anquilosada en el pasado como el primer día. Desde su inauguración, nadie ha tomado carta en este asunto. Y uno se pregunta: biblioteca, ¿para qué?".



Pero, ¿cabría esperar que en un regimen basado en la restricción y persecución de las ideas alternativas se alentaran los espacios donde pudieran consultarse y discutirse? No lo creo. Se ha denunciado en algunos sitios que la red de bibliotecas independientes de Cuba es parte de una estrategia norteamericana que tiene como "deplorable" propósito, según los mismos denunciantes, proporcionar contenidos relacionados con "transiciones a la democracia, los derechos humanos y las economías de mercado", una abominación, vamos.



Según Reinaldo Cosano, director de las Bibliotecas Independientes de Cuba, las actividades que desarrollan son incompatibles con un régimen monolítico, pero esenciales para un sistema democrático: "Han sido numerosas las actividades realizadas, incluso nuestras
bibliotecas han sido marcos para realizar actividades relacionas con la cultura. Hemos tenido concursos literarios, sobre economía, se han impartido cursos laborales, sindicales. Tenemos la biblioteca circulante que es una parte fundamental de nuestro trabajo. Hace aproximadamente un año estamos realizando una actividad llamada, "Club de amigos de los Derechos Humanos". Un día a la semana nos reunimos un grupo de amigos, vecinos, opositores, usuarios de la biblioteca, los viernes en la noche nos reunimos, debatimos algún artículo de la Declaración de los Derechos Humanos. También hemos realizado concursos por el Día de la Tierra, y por el Día del Medio Ambiente. Las bibliotecas, son un foco de difusión cultural-social en nuestra comunidad".

Debatir artículos de la Declaración de los Derechos Humanos rodeados de las voces disonantes y discrepantes de otros autores que no sean los autorizados por el régimen, firmantes, además, de un manifiesto a favor de la democracia. Si nos tomamos en serio nuestro oficio de editores, que no es otro que el de hacer circular libremente las ideas libres (o liebres), no puedo sino admirar el valor de los bibliotecarios independientes cubanos.

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Comentarios

# Las bibliotecas independientes en Cuba

15/04/2009 18:43 por meneame.net
Existe en Cuba una red de bibliotecas independientes que pretende difundir entre la población, sin censuras ni represiones, aquellas ideas que el régimen policial no permite divulgar.

# re: Las bibliotecas independientes en Cuba

17/10/2009 23:32 por marianeli
Como podriamos ayudar a esta bibliotecas? Me refiero a los que estamos lejos de Cuba?
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