Russell Grandinetti, Vicepresidente del coloso amazónico, ha anunciado de esta manera la adquisición de
Abebooks por parte de
Amazon: "estamos entusiasmados al presentar a nuestros clientes la selección más amplia de libros disponibles sobre la Tierra". Efectivamente: la suma de los 110 millones de libros que la más amplia red de librerías de viejo y ocasión ponía en manos de los ávidos usuarios más la indeterminada cantidad de libros nuevos que ofrece el coloso amazónico, la convierten en el espacio virtual (y físico), en la librería más grande que se haya visto hasta hoy sobre la faz de la tierra.

En España
Iberlibro forma hoy parte de la cadena de Abebooks, aunque su historia -que he mencionado en alguna ocasión- fuera inicialmente la de un esforzado y brillante Ingeniero informático que, en las soledades verdes de Asturias, en torno a mediados de los años 90, decidiera desarrollar un sitio web como base de datos centralizada de la oferta viva de todas aquellas librerías de viejo y ocasión que quisieran sumarse al proyecto.

Una idea refulgente porque devolvía a la vida, a la circulación, a millones de volúmenes comidos por el polvo y el olvido en innumerables librerías inasequibles para la mayoría de los interesados.
Adolfo Pisa, su inventor y dueño antes de que pasara a formar parte de la cadena internacional de Abebooks, recalcó en aquel momento: "Nuestras compañías se complementan mutuamente. IberLibro tiene un
conocimiento profundo del mercado de libros español, y AbeBooks tiene
una posición única en el mercado mundial. Los compradores y vendedores
de IberLibro se beneficiarán además de una base tecnológica mucho más
desarrollada".

No sé que diría hoy que se ha anunciado la venta de Abebooks al gigante amazónico, si persistiría en su convencimiento de que el desarrollo de los servicios que la plataforma tecnológica ofrecerá justifica el crecimiento, o si temería, como alguno de nosotros, que la posición de dominación en el espacio comercial virtual es apabullante, y no sería extraño que las condiciones de descuento en que los pequeños libreros independientes hayan de trabajar ahora, crezcan a favor del gran intermediario virtual. Es verdad que esta compra no es más que la consumación de una
práctica comercial convenida al menos desde el año 2002, cuando Abebooks firmó un acuerdo con Amazon para distribuir a través de Amazon Marketplace sus libros de ocasión, pero este movimiento estratégico confiere a Amazon una posición sin competencia, o casi. Se
dice por ahí que
Borders estaría estudiando la irremediable adquisición del competidor restante,
Alibris, y que no sería extraño pensar en una integración aún superior mediante la compra de
Barnes & Noble.
Esto debe de ser lo que llaman globalización...