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El destino de las bibliotecas

Enviado el jueves, 12 de junio de 2008 5:55

Uno acumula a lo largo de su vida centenares o miles de libros, en la vana esperanza de poder leerlos en alguna ocasión o de que por una suerte de ósmosis parte del conocimiento almacenado en sus páginas quede prendido en nuestras manos. Cuando uno desaparece, la biblioteca suele convertirse en una pesada herencia de la que los herederos, con buen criterio, tratan de deshacerse, rentabilizándola, en el mejor de los casos, malvendiéndola, en el peor. Cuando no hay herederos, sin embargo, pueden existir otros agentes que se encarguen de fragmentarla.


The secret policeman frowned. “A hundred dollars, Scotsman,” he said. “For an admirer of the great Hemingway that is nothing. Any book in the library for a hundred dollars. Fifty English pounds”. 200 $ por un libro de la biblioteca de Hemigway, firmado y dedicado en muchos casos por sus autores originales, como el que el periodista sostuvo temblando entre sus manos, El guardián entre el centeno, con una inscripción que decía: “Ernest, here’s remembering that time we spent liberating the Ritz bar, your buddy, Jerry".
“Please understand, I’m not trying to haggle with you, I just don’t want to do it. Thank you for the offer but I really don’t want to take one of Hemingway’s books", contestó finalmente el periodista inglés, poniendo fin a la porfía y, también, a la posibilidad de hacerse con uno de esos inestimables ejemplares.



Esta mañana me he levantado ponderando la fugacidad del tiempo, de la vida y de las bibliotecas que dejamos a nuestro paso por el mundo, como una estela o un testimonio de esa huella efímera que se irá descomponiendo poco a poco. Será, seguramente, porque ayer cumplí años...

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Comentarios

# re: El destino de las bibliotecas

12/06/2008 7:01 por Miguel
Un buen escrito que los buenos lectores sabrán agradecer. Permitame ser el primero en hacerlo así como felicitarle por su cumpleaños aunque sea a destiempo y no nos conozcamos. Celebro que aparezcan por aquí menciones a actividades tan poco científicas como ponderar la fugacidad del tiempo y de la vida. En mi opinión estas nunca transforman en un merendero su blog sino que siempre lo amplían y mejoran. El que no solo haya borrado los dicho por los dos en su anterior post sino que haya eliminado la posibilidad de comentarlo no sé si se debe a un error informático o a un enfado mayúsculo. Confío en que sea simplemente lo primero.

Hasta luego

# re: El destino de las bibliotecas

12/06/2008 10:44 por Raúl Marcó del Pont
Primero, feliz cumpleaños (deseado por otro desconocido). El segundo comentario es que tu reflexión sobre la escasez, la necesidad y las bibliotecas me recordó las reflexiones de Robert Darnton (New York Books Review, Volume 55, Number 10 • June 12, 2008. The Library in the New Age) aunque lo hace desde el otro lado, el de la superabundancia de libro digitalizados por Google. Frente a la tristeza que nos produce lo efímero, valgan las palabras con las que cierra Darnton su trabajo:
Meanwhile, I say: shore up the library. Stock it with printed matter. Reinforce its reading rooms. But don't think of it as a warehouse or a museum. While dispensing books, most research libraries operate as nerve centers for transmitting electronic impulses. They acquire data sets, maintain digital re-positories, provide access to e-journals, and orchestrate information systems that reach deep into laboratories as well as studies. Many of them are sharing their intellectual wealth with the rest of the world by permitting Google to digitize their printed collections. Therefore, I also say: long live Google, but don't count on it living long enough to replace that venerable building with the Corinthian columns. As a citadel of learning and as a platform for adventure on the Internet, the research library still deserves to stand at the center of the campus, preserving the past and accumulating energy for the future.

# re: El destino de las bibliotecas

14/06/2008 3:19 por M
„Si lees un libro a la semana, empezando a los cinco años y vives ochenta, habrás leído un total de 3900 libros, un poco más de una décima parte del uno por ciento de los libros actualmente disponibles. Quizá resulte un poco prematuro que los críticos sociales anuncien la muerte de la cultura escrita. Estamos inundados de libros.“
Una vida entre libros
Lewis Buzbee

# re: El destino de las bibliotecas

15/06/2008 23:56 por Edgar Espinosa Osorio
No es para menos, cada biblioteca personal es un sello indiscutible de la personalidad que uno se forja, esto es, la "gesticulación" individual. Es una curiosa relación -como diría Roland Barthes, en su obra El grado cero de la Escritura- entre la creación y la sociedad.
En ocasiones es difícil que los herederos miren con buena voluntad las obras que se dejan en vitrinas, libreros o entrepaños de donde uno suele tomarlos, para el enriquecimiento de la "Historia de la Escritura" y, gritar en nuestro interior ante el regocijo que nos invade al abrir tan solo nuestros libros. Es una pena dejar esos tesoros en...no sé que parte, cuando hemos sido llamados a encumbrar el sueño eterno.
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