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miércoles, 05 de marzo de 2008

Es posible que el título de esta entrada sea algo exagerado, pero lo hago, claro, con la esperanza de llamar la atención. Los libros de viajes todavía existen, basta con ir a cualquier librería y adqurir una guía de Malasia, de Nueva Zelanda, de Hawai, de Estados Unidos, pero también es cierto que los editores de libros de viajes hace tiempo que se habían dado cuenta que una guía no deja de ser la suma de múltiples fragmentos perfectamente desagregables que tienen validez y sentido por sí mismos sin necesidad de circunscribirse dentro de las fronteras del país al que pertenecen ni, tampoco, del libro u obra a la que estaban vinculados. Lonely Planet lo ha entendido así y lo ha puesto en práctica, haciendo uso de todas las potencialidades inscritas en los textos digitales.


En realidad, cuando pensamos en los futuros plurales del libro, cada vez parece estar más clara la línea que separaría (no de manera definitiva ni excluyente, seguramente convergente en un futuro lejano) a las obras literarias autosuficientes y cerradas sobre sí mismas, amantes del papel y de las cubiertas de cartón que encierran dentro de unos límites físicos evidentes el sentido de una obra, y las obras de consulta, referencia, consulta o información, que no se pretenden clausuradas, al contrario, que se saben intrínsecamente incompletas y, por eso mismo, fragmentables, enlazables, actualizables, amigas de lo digital y de las tecnologías que permiten su disección, vinculación y diseminación de manera fácil y sencilla.



Hace ya años recorrí la costa oeste de los Estados Unidos, como tantos otros antes, en un Ford Cougar rojo, adentrándome hasta la alucinación de Las Vegas y pasando, de vuelta, por delante del mítico oasis del Bagdad Café. Si hubiera existido por entonces la posibilidad, es posible que nunca hubiera adquirido aquella guía de miles de páginas que daba datos exhaustivos sobre California pero, también, sobre Nevada, Oregón y Arizona, datos que habrían quedado en muchos casos obsoletos antes si quiera de que hubiera abierto aquella pesadísima guía maquetada en unos tipos que no tendrían más allá de un cuerpo 8, casi  ilegible.

 

Hoy, la USA - Pick & Mix Chapters permite descargarse capítulos individuales y mezclaros hasta conformar una guía personalizada, a la medida, evitando el engorroso e injustificado trámite comericial de adquirir una guía completa de la que solamente se utilizará una décima parte.

USA - Pick & Mix Chapters

Las guías de viaje, qué duda cabe, son candidatas indiscutibles a fragmentarse sin vergüenza, a adaptarse a las necesidades y usos del lector, a reconfigurarse de acuerdo con la demanda, y quien comprenda que esta dinámica y forma de hacer editoriales son transponibles a todos los contenidos que tengan que ver con la información, la consulta, la referencia y la formación, antes comenzarán a cosechar los beneficios que la era digital trae consigo.

10:00 | gestionado por Joaquín Rodríguez | Enviar comentario (0)