Robert Darnton, el autor de ese extraordinario libro titulado
Edición y subversión. Literatura clandestina en el Antiguo Régimen, promotor del proyecto
e-Gutenberg de edición digital de contenidos académicos y director, hoy, de las bibliotecas universitarias de la Universidad de Harvard, ha hecho circular un correo electrónico que dice, refiriéndose a la apertura de los contenidos de su universidad y su diseminación digital: "Espero que esto suponga un cambio decisivo en la manera en que operan las comunicaciones en el mundo académico".

Según la
Gaceta online de la Universidad de Harvard, los miembros de sus facultades de "Ciencias y Artes" votaron mayoritariamente por la diseminación gratuita de sus contenidos en la web, sin que la gratuidad ni la accesibilidad universal se contradigan con el uso del copyright como sistema de difusión porque contiene, en sí mismo, la posibilidad del uso y divulgación gratuitos.

"El objetivo de la investigación universitaria es la creación, diseminación y preservación del conocimiento. En Harvard, donde muchas de las investigaciones tienen un signficado global, tenemos una responsabilidad esencial para distribuir los frutos de nuestro trabajo académico tan ampliamente como sea posible", ha dicho el Rector de la Universidad, Steven E. Hyman. "La acción emprendida hoy por la Facultad de Artes y Ciencias promoverá el acceso abierto a investigaciones significativas. Es un primer paso en la creación de un entorno de acceso abierto para las investigaciones actuales que pueda proporcionar un día la diseminación más amplia posible al distinguido trabajo de los miembros de nuestras facultades".

Y Robert Darnton, uno de los especialistas en la historia de la edición más importantes del mundo, poco dado a tecnoutopías desinformadas y cuya perspectiva sobre su pasado es equivalente a la visión que puede proporcionar sobre sus futuros, ha dicho: "el voto que se ha producido hoy en la Facultad de Artes y Ciencias, toca un asunto que es de suma importancia para nuestras facultades y nuestra Universidad. Todos nosotros encarmos el mismo problema, y todos nosotros imaginamos el beneficio público del acceso abierto. La Escuela de Medicina de Harvard, por ejemplo, está trabajando con su personal para cumplir con el mandato de que todos los artículos que hayan sido escritos gracias a la financiación del National Institute of Health, sean accesibles en abierto a través de PubMed Central. Trabajando de esta manera, como miembros individuales de nuestras facultades y de la Universidad en su conjunto, podemos promover la comunicación libre del conocimiento".

Por otra parte, la
Public Library of Law, PLOL -en clara alusión a la Public Library of Science, PLOS-, acaba de lanzarse a la web, anunciándose como "the largest free law library in the world, because we assemble law
available for free scattered across many different sites -- all in one
place".
Asistimos a un movimiento colosal que está conmoviendo los fundamentos de la edición científica gracias al uso masivo y coherente de las herramientas de la edición digital pero, más aún, asistimos a una revolución copernicana de las formas y maneras de creación y transmisión del conocimiento, de su edición y comunicación, de su evaluación y acreditación, de su difusión y uso, y todavía hay quienes, en la inopia, siguen aferrados a modelos arcaicos y tradicionales, y no miro a nadie...