Enviado el lunes, 21 de enero de 2008 15:14
"Decir que el lenguaje es herencia", dice
Tomás Segovia en Profesión de fé, en el último número de la revista
Claves, "es decir que lo humano es herencia. El hijo humano es hijo y no cría porque no sólo recibe de sus mayores la vida, sino el lenguaje -los lenguajes- y con él las ideas y creencias, los valores y los usos, el conocimiento y la racionalidad. Nadie, en el siglo XX o en cualquier otro, podría negar eso". Por eso la lectura, la competencia lectora, no es una manera más entre todas las posibles de leer algo, sino la manera en que el ser humano se hace humano, trasmitiendo sus ideas, creencias, valores, usos y conocimientos, y construyendo y refinando su racionalidad.
En la segunda parte de la discusión que tuve la suerte de mantener con Sergio Vila-San Juan, el tema giró en torno a la lectura, a su futuro, a las amenazas u oportunidades que la acechan. Nos jugamos mucho, hastas el punto de que algunos profetizan una distopía que nos convertirá en Homos Videns, hombres subyugados por las imágenes. De ahí que el debate parezca más pertinente y actual que nunca.