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Los autores no son (no somos) salteadores de caminos

Enviado el miércoles, 02 de enero de 2008 10:45

En una reciente carta al director aparecida el 31 de diciembre en el diario El País, José Miguel Torrente, hijo del mítico novelista Torrente Ballester (y magnífico editor), realiza un magnífico resumen de parte de la polémica sobre el canon digital y reclama, legítimamente, el derecho de los autores a percibir una compensación económica por las copias privadas y personales que los lectores o usuarios puedan realizar, descriminalizando a los que, últimamente, han padecido parte de la persecución: los autores.

Conviene no olvidar que el mal denominado canon digital se ha convertido en caballo de batalla electoral a tres meses de la elecciones generales y aunque el Senando haya rechazado, en el mes de diciembre, la propuesta de supresión, como en una aparente pesadilla distópica en la que la izquierda se hubiera vuelto de derechas y la derecha se hubiera colacado el antifaz de salteadores de caminos dispuestos a devolver a los pobres lo que los ricos se quedan (o así, al menos, se presenta la polémica, trucada y artera, entre unos y otros partidos, sobre la conveniencia o no de aplicar un canon sobre los soportes digitales).

Conviene, quizás, repasar algunas cuestiones fundamentales para entender de qué estamos hablando: la Ley de Propiedad Intelectual prevé que un autor pueda renunciar a sus derechos de la misma manera que podría renunciar a su patrimonio mueble, es decir, que un autor, en el ejercicio legítimo de las atribuciones que la ley le reconoce, podría renunciar patrimonialmente a los derechos que pudieran derivarse de la difusión y venta de los contenidos por él generados. De esa manera, dicen los juristas que saben, el copyleft es copyright, es decir, el copyleft está contenido y previsto por el copyright, siendo no tanto su antónimo o su inverso como la expresión máxima de la soberanía del creador. Uno no suele, eso sí, renunciar completamente a su patrimonio intelectual y si quiere ponerlo gratuitamente en circulación reservándose el derecho de reconocimiento y de intervención jurídica caso de que se violasen los preceptos bajo los cuales el contenido se licencia, utiliza alguna de las nuevas licencias que los juristas han desarrollado (Creative Commons, GNU o Coloriuris). Es indiscutible, por tanto, en nuestro ordenamiento jurídico, que el autor perciba una compensación económica por el uso de sus contenidos si así lo desea, es decir, si pretende vivir, legítimamente, de las obras por él creadas. No cabe estigmatizar ni culpar ni criminalizar, en consecuencia, como algunos medios dejan entrever o algunas campañas y movilizaciones sugieren, al autor, que mientras nuestro ordenamiento perdure ostentará el derecho a ser económicamente compensado por el uso de sus contenidos.



Sentado lo anterior, la discusión no es si el autor debe o no percibir cierta forma de resarcimiento como cuál es la modalidad más justa de compensación. La tasación o aplicación de un canon sobre los soportes digitales que hoy en día permiten comunicar y reproducir con sencillez, rápida y multitudinariamente, cualquier contenido previamente digitalizado, es una fórmula quizás de escasa imaginación, pero en absoluto ilegal o inapropiada. Podría discutirse sobre la cuantía de ese canon o sobre las fórmulas que las sociedades de gestión colectiva de derechos utilizan posteriormente para repartir las compensaciones recaudadas, que ese es otro cantar o parte del mismo cantar; también podría argumentarse que las administraciones públicas deberián quedar exentas de un pago que, en justicia, no le atañe, porque no realizan copias privadas de los contenidos sino que realizan copias para uso público, pero el gravamen, en sí mismo, no es algo inadecuado. De hecho, se ha esgrimido que una forma de imposición similar podría imponerse para los accesos a Internet y para compensar globalmente, de esa manera, las descargas ilegales y el intercambio de contenidos P2P que, según nos recuerdan los juristas (en su prueba de las tres fases), lesionan gravemente los intereses de los autores y de la circulación normal de los contenidos que han creado (y nadie es quien para decidir por el autor si, efectivamente, se produce trastorno o no, de ahí el error elemental que comenten movimientos como Todos contra el canon).



Volviendo, por tanto, al punto de partida, puede discutirse hasta la saciedad sobre cuál es la modalidad más adecuada para compensar a los autores que lo deseen (los que no lo quieren ya saben cómo deben utilizar las nuevas licencias), pero no cabe arguir que por el hecho de reclamar una compensación y no abrazar los principios del copyleft se conviertan, automáticamente, en salteadores de caminos y adversarios del procomún público o del libre acceso al conocimiento, falacia solamente sostenida por quienes  nada conocen de los mecanismos del reconocimiento y la distinción.



Y recuperando la polémica política en torno a las tasas digitales, el PP, Robin de los bosques digitales, promete, en el momento en que escribo estas líneas, que quedan 67 días, 5 horas, 5 minutos y 32 segundos para la supresión del canon, porque no puede presumirse afán delictivo en quienes adquieran cualquier soporte o reproductor digital (y en eso llevan razón), pero a día de hoy no se conoce cuál es la fórmula alternativa de compensación económica. Quizás, y sólo digo quizás, el canon sea la menos mala de las modalidades hasta ahora conocidas de compensación, y las razones que se aducen en su contra no poseen, hasta donde yo conozco, calado intelectual suficiente (con permiso de Javier de la Cueva, al que sigo y admiro invariablemente, sin recovecos ni fisuras).

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Comentarios

# re: Los autores no son (no somos) salteadores de caminos

02/01/2008 12:04 por Pepe
Yo creo que la única forma alternativa de compensación económica para los autores (o más bien para la industria) es cambiar su modelo de negocio, adaptarse a los nuevos tiempos y tecnologías.

Con el canon se está fomentando aún más el intercambio de contenidos (que por cierto, ni es ilegal ni es piratería), y asimismo debilitando este mercado ya bastante castigado: mucha gente comenzará a comprar soportes digitales en el extranjero, donde no existe tal impuesto feudal.

Saludos

# re: Los autores no son (no somos) salteadores de caminos

02/01/2008 12:33 por Joaqun Rodrguez
Comienzo negando la posibilidad final: las directivas europeas obligan a las legislaciones nacionales de todos los países de la Unión Europea a que estipulen un canon sobre sus soportes digitales, así que habrá que irse como muy cerca a Hong-Kong a comprar teléfonos móviles, porque en nuestras inmediaciones sucede lo mismo.

En cuanto al cambio de modelos de negocio, no debemos confundir el que algunos de nosotros (entre los que me incluyo) creamos que pueden obtenerse beneficios no estrictamente dinerarios favoreciendo la libre circulación de los contenidos que producimos (como este blog muestra diariamente), con el legítimo derecho a que un autor, si lo desea, reciba la compensación económica por copia privada que la ley le reconoce. No olvides que el acceso a la información o a los contenidos no es un "derecho", como nos suelen explicar, sino "una límite al derecho", es decir, que nuestra legislación reconoce que podemos copiar privadamente un contenido siempre y cuando no lo diseminemos masivamente o no lo adquiramos o consigamos ilícitamente (sí es una infracción civil, a propósito, el intercambio P2P), pero eso no supone ni implica que el autor no deba o pueda recibir una compensación económica si así lo quiere.

Discutamos, en todo caso, de las modalidades y de los controles sobre la gestión colectiva de esos dineros, pero no sobre su legitimidad, que es obvia.

# re: Los autores no son (no somos) salteadores de caminos

02/01/2008 13:12 por Andy Ramos
El debate mediático del "canon" se está llevando una preocupante demagogia y desinformación por ambos bandos. En vez de discutir la existencia de esta compensación equitativa a favor de los autores, la sociedad debería reclamar que la cuantificación, recaudación y reparto del mismo siguiese criterios, sobretodo, más transparentes porque a día de hoy son las entidades de gestión las únicas que conocen los mismos.

El autor tiene (y debe tener) derecho a recibir una compensación por el perjuicio causado por las copias privadas, pero éste debe ser equitativo, transparente y no tendente a compensar la piratería, como está configurado en la actualidad.

Muy triste me parece la asociación "1 firma = 1 voto"; problemas más importante tiene nuestro país como para votar al partido que no apoye el canon.

Al igual que D. José Miguel Torrente, creo que el sistema perfecto está aún por inventar.

# re: Los autores no son (no somos) salteadores de caminos

02/01/2008 13:29 por Ludovico
El otro día me atracaron usando un cuchillo de grandes dimensiones.
Me robaron unos bienes que eran indiscutiblemente míos.

Como se caso ocurre con mucha frecuencia, propongo que se establezca un canon sobre la venta de cuchilos, navajas, estacas, pistolas, escopetas, rifles y, en general cualquier objeto susceptible de ser utlizado como arma intimidatoria.

Y lo recaudado se reparta entre los afectados.

Mientras se encuentra una fórmula justa (y necesaria)

# re: Los autores no son (no somos) salteadores de caminos

03/01/2008 3:08 por Pepe
Joaquin te respondo reproduciendo algunas reflexiones de Enrique Dans (http://www.enriquedans.com/), alguien que sabe un poquito más que tu (y mucho más que yo) de este tema:

"...Los derechos de autor y la propiedad intelectual existen, son conceptos importantes, y deben defenderse dentro de los límites de lo posible. Un creador es propietario de lo que crea, y su propiedad debe ser reconocida. Sin embargo, no deben confundirse los derechos del creador, con los supuestos derechos de las industrias que pretenden explotar las creaciones de éste. El desarrollo de industrias y modelos de negocio que explotan dicha propiedad no puede ser defendida por más ley que la del mercado. Durante la historia de la Humanidad, cientos de modelos de negocio han entrado en crisis y se han visto abocados a la redefinición o a la desaparición: dicho proceso supone una evolución perfectamente saludable en la economía, aunque en el momento en que ocurra provoque efectos obviamente negativos para quienes participaban en dichos negocios.

La piratería existe, pero no como se ha intentado tendenciosamente definir por parte de las entidades de gestión: pirata es quien se apropia de bienes ajenos con ánimo de lucro, entendido éste como la pretensión de obtener un beneficio económico mediante el uso de dichos bienes. No puede ser definido como ánimo de lucro ni el interés por acceder a dichos bienes para el disfrute personal, ni la provisión de enlaces hacia sitios donde dichos bienes pueden ser obtenidos. Son piratas quienes venden discos en el top-manta, quienes comercian con obras que no son suyas sin licencia ni permiso del propietario de sus derechos, o quienes utilizan dichas obras en sus actividades con ánimo de lucro. Los usuarios que utilizan dichas obras para su consumo personal no lo son. Lo contrario supone la criminalización de un segmento enorme de la sociedad por un comportamiento completamente lógico: obtener los bienes donde más sencillo y económico resulta hacerlo. Si la tecnología pudiese hacer que del grifo de tu cocina saliese CocaCola, ¿cuánto estarías dispuesto a pagar por CocaCola embotellada?

Las descargas de Internet no son ni un problema ni un fallo del sistema, son una característica del mismo. Están ahí, y la única alternativa de la industria es aprender a hacer negocio y crear valor en un entorno en el que éstas existen. Ninguna industria debe ser “compensada” en modo alguno por la aparición de un avance tecnológico. Lo que dicha industria debe hacer es preocuparse por adaptarse a la situación que dicho avance genera. Luchar contra las descargas de Internet, intentar perseguir a los que las realizan o dificultarles el acceso a la red es la lucha más estúpida en la que un Gobierno podría tomar parte: es técnicamente imposible a medio plazo, es tremendamente impopular, y sobre todo, es completamente injusto. Ningún Gobierno debe entrometerse en lo que sus ciudadanos hacen en la red si no existen indicios flagrantes de delito, y la descarga de contenidos sin ánimo de lucro no lo es.
El derecho de copia privada asiste a los particulares a la hora de reproducir sobre cualquier soporte un producto al que han tenido acceso, siempre que dicha reproducción se haga sin ánimo de lucro. Es un derecho que no forma parte de ninguna negociación, ha existido siempre, independientemente de que el desarrollo de la tecnología haya convertido su ejecución en mas sencilla. Por el sólo hecho de existir ese derecho o por el de haberse dado una evolución tecnológica, ningún autor ni derechohabiente alguno está autorizado a reclamar o percibir compensación alguna. El progreso tecnológico nos afecta a todos. Es como si los fabricantes de paraguas reclamasen una compensación por la disminución de la pluviosidad.

El canon es injusto, indiscriminado y absurdo. Pretende compensar de manera equivocada e injusta por algo que no debe ser compensado, el avance tecnológico. Al hacerlo, se provoca una ineficiencia económica: el que recibe la compensación, que ademas es repartida de manera completamente arbitraria, no percibe la necesidad de evolucionar en su modelo de negocio, ni mucho menos de incrementar la calidad de sus creaciones para competir por la atención de los clientes. El canon genera un entorno de “sopa boba” que perjudica al desarrollo del arte y de la cultura, y sólo beneficio a quienes injustamente lo reciben, el “arte y la cultura oficial”. En España, este fenómeno es especialmente patente, con una fortísima politización de los “artistas” y una negociación evidente de éstos con determinadas fuerzas políticas de cara a sus manifestaciones públicas en períodos electorales.

Proclamar que “la ausencia de canon supone automáticamente convertir la descarga en un delito” es una falacia absoluta. Ni el canon es razonable, ni la descarga es un delito si no media ánimo de lucro. La relación entre ambos fenómenos es inexistente. El desarrollo de una Agencia Española de la Propiedad Intelectual sólo es razonable si su papel sustituye al que deberían tener las entidades de gestión: defender a los creadores cuando sus obras sean utilizadas por terceros con ánimo de lucro.

La cultura no está en peligro. Existen ahora más creadores que nunca, más canales para acceder a ella que nunca, y los creadores pueden seguir encontrando modelos de negocio adecuados que compensen los esfuerzos invertidos en la creación. Así lo han demostrado múltiples casos, varios ejecutivos que dejaron las discográficas al no compartir su obcecación, numerosos espectáculos musicales, infinidad de conciertos, discos lanzados directamente por los propios artistas, etc. Existe mucho valor que los creadores pueden capturar y que no está relacionado con la venta de copias. De hecho, muchos artistas suben sus propias creaciones a Internet para beneficiarse de la difusión que Internet puede producir para sus obras.

Los escritos firmados por un puñado de “artistas” para mostrar a los políticos su malestar no tienen valor alguno. Se trata de simples ciudadanos, sin más derechos ni obligaciones que todos los demás, que reclaman un privilegio que a otros se nos caería la cara de vergüenza si intentásemos reclamar. En su contra hay más de millón y medio de firmas reclamando precisamente lo contrario. Por ser “artistas” o decir que lo son, sus firmas no son más importantes, aunque en su distorsionada visión de la realidad así lo pretendan...."

"...El lobby de los “artistas” y el culturetariado revoluciona sus motores a tope ante la evidencia de que ni el Partido Popular, ni tan siquiera las mismísimas bases del PSOE, apoyan el sinsentido del canon digital. Las protestas y cartas firmadas por los de siempre en patética persecución de los más de cien millones de euros al año que supone el canon redefinen completamente el concepto de democracia: “democracia es el derecho de unos a sentirse superiores a los demás, y decidir subvencionar sus actividades gracias al bolsillo de éstos”. ¿Cómo que “atenta contra sus derechos”? ¿Dónde está escrito que el derecho de un autor es el de meter la mano en mi bolsillo y robarme dinero para financiarse? ¿Por qué no se financian trabajando, como hacemos el resto? ¿Quién ha dicho que no exista negocio en la creación cultural y que los creadores tienen que vivir de la sopa boba?

En este momento de durísima ofensiva de intoxicación informativa, es fundamental decir las cosas como son y apear al ciudadano bienpensante de la absurda situación de comulgar con ruedas de molino a la que este tipo de “artistas” pretenden llevar a la sociedad: la cultura no está en crisis, ni mucho menos. La cultura está mejor que nunca. Lo que está en crisis es un modelo de negocio, como estuvieron en crisis antes muchísimos otros, y ese modelo de negocio tiene infinidad de riquísimas alternativas, como están demostrando muchos artistas y empresas con la visión suficiente como para vivir de ello. En ningún caso hay que aceptar la necesidad de subvencionar mediante un canon injusto y arbitrario la protección de dicha industria: debe reconvertirse, y punto. No es aceptable, ni está en los derechos de nadie, ni mucho menos debe ser amparado por un ministro el que venga un colectivo determinado y pretenda financiarse con el dinero que los ciudadanos pagan por determinados artículos. Simplemente, NO..."

# re: Los autores no son (no somos) salteadores de caminos

03/01/2008 3:32 por Pepe
Releyendo tu respuesta a mi post, querido Joaquín, he comprendido y reafirmado mis sospechas...que los autores no se enteran (o no se quieren enterar) que las cosas han cambiado bastante, que el modelo de negocio está obsoleto.

Y tu me dices "...así que habrá que irse como muy cerca a Hong-Kong a comprar teléfonos móviles".

Vamos a ver si nos enteramos querido Joaquin, que yo NO tengo que ir a ninguna parte para comprar algo sin impuesto feudal, que existe una cosa que se llama Internet (por cierto tu la usas para llevar esta bitácora) que me permite comprar tranquilamente desde mi casa en cualquier parte del mundo.

Que existen uno aparatos que vuelan (que se llaman aviones) que transportan el producto que compré digamos en Hong-Kong o Australia y que son muy rápidos...y que existen empresas de mensajería rápida que me gestionan mis compras (insisto desde cualquier parte del mundo) y aseguran que mi producto llegue a mi casa en uno o dos días.

Y que, si bien es cierto que todo este proceso implica un coste adicional, sigue siendo más barato comprar, digamos en Hong-Kong o Australia, que aquí en España. De hecho era ya mucho más barato antes de imponerse el canon, imagina ahora.

A ver escribimos menos y nos enteramos que la tecnología está cambiando y evidentemente el modelo de negocio también debe cambiar.

Saludos.

# re: Los autores no son (no somos) salteadores de caminos

03/01/2008 4:18 por Joaqun Rodrguez
Estimado Pepe,

me entero perfectamente -sobre todo mi VISA- de que existe Internet y la compra virtual. De hecho, creo que fui, hace más de una década, uno de los primeros que, por responsabilidades profesionales de entonces, comenzó a adquirir toda clase de mercancías por la red. Como tú muy bien sabes, sin embargo, el precio de la mensajería es, siempre, muy superior al del gravamen con que cualqueir dispositivo electrónico pueda ser gravado, de forma que resulta más barato y asequible pagar la tasa digital que el mensajero urgente.

Como autor, me entero perfectamente de lo que pasa a mi alrededor. Solamente te invito a que leas regularmente lo que escribo, a que te descargues "gratuitamente" lo que publico, y a que ejerzas reposadamente la reflexión crítica.

# re: Los autores no son (no somos) salteadores de caminos

03/01/2008 4:26 por Joaqun Rodrguez
Estimado Ludovico,

aunque pueda parecer ingenioso el ejemplo que propones, es simplemente falso. Javier de la Cueva, en su página web -interesantísima, http://www.derecho-internet.org/-, propone ejemplos más elaborados pero igualmente "falaces": los taxistas, por ejemplo, han perdido carreras al aeoropuerto por el servicio que el metro presta. ¿Por qué no pagar una tasa para compensarles por la pérdida?, dice él. Pues bien. La respuesta es sencilla: hablamos de propiedad intelectual, que es inenajenable, y de su uso, distribución y reproducción se deben derivar, si el autor así lo quiere, una compensación económica equitativa (que podemos discutir, eso sí, cómo se establece y se reparte). Si otro autor elabora contenidos más interesantes que los míos y los lectores prefieren consultar (y adquirir) sus obras en lugar de las mías, se habrá producido, simplemente, un desplazamiento fruto de una competencia legítima que no da lugar a compensación de ninguna clase. En el caso de los taxistas y el metro ocurre, simplemente, que un servicio más barato sustituye al otro, de la misma manera que la página de "Enrique Dans", como otro comentador de este blog me recuerda, es mucho mejor que la mía y atrae justamente, por eso, a muchos más lectores.

# re: Los autores no son (no somos) salteadores de caminos

03/01/2008 7:46 por Akel
Por poner un ejemplo....

A mi madre se va a comprar un móvil que le permita leer los números y las letras y marcar fácil.

Pero el móvil que ha seleccionado tiene la peculiaridad de tener la funcionalidad de reproducir archivos mp3.

Mi madre JAMÁS va a reproducir un solo archivo mp3, mp4, etc.

¿Me puedes explicar POR QUÉ le van a ROBAR 1,50 € por el simple hecho de compensar a los autores lo que la justicia es incapaz de perseguir?

# re: Los autores no son (no somos) salteadores de caminos

03/01/2008 7:47 por Akel
Por poner un ejemplo....

A mi madre se va a comprar un móvil que le permita leer los números y las letras y marcar fácil.

Pero el móvil que ha seleccionado tiene la peculiaridad de tener la funcionalidad de reproducir archivos mp3.

Mi madre JAMÁS va a reproducir un solo archivo mp3, mp4, etc.

¿Me puedes explicar POR QUÉ le van a ROBAR 1,50 € por el simple hecho de compensar a los autores lo que la justicia es incapaz de perseguir?

# re: Los autores no son (no somos) salteadores de caminos

03/01/2008 8:02 por Pepe
Pues siento decirte, querido Joaquín, que vuelves a equivocarte. Adjunto algunos consejos que los propios comerciantes del sector (los más afectados por el impuesto feudal) recomiendan. Esta lista de tiendas la recomienda http://c0r3blog.blogspirit.com/archive/2006/10/13/comprar-por-internet-de-cd-dvd-baratos-%C2%BFdonde.html

Curioso, pero la mayoría de las tiendas listadas están en países de la unión europea. Ahí va el listado:


Compra por Internet de CD/DVD baratos ¿Donde?

Harto como la gran mayoría de tener que pagar un canon injusto y excesivo por la compra de diversos soportes para datos (para datos señores de la $GAE, no solo para audio o video) hace ya más de un año empezamos a comprar en diversas tiendas extranjeras entre varios, lo que nos suponía un gran ahorro no solo por repartir los gastos de envío sino también por la gran diferencia de precios en todos los productos con respecto a la mayoría de tiendas españolas. Después de que alguien me preguntara donde hacemos las compras y que tal nos ha ido, me he decidido a realizar esta lista, espero que a alguien le sea útil.

La lista está ordenada por orden de preferencia, siendo las 2 primeras las que más utilizamos. De todos modos dejar claro que no tengo ningún tipo de relación con ninguna de las tiendas nombradas y que no me llevo ninguna comisión (más quisiera yo !) y que todo lo expresado aquí es una opinión personal basada en mi experiencia nada más.

Nierle (www.nierle.com)
Tienda alemana que inicialmente vendía CD/DVD y ahora vende de todo (literalmente, desde memorias flash a webcam con forma de perrito de peluche). Es la que más usamos sin tener ninguna queja, muy profesionales (aunque a veces no muy rápidos).
Para paquetes de hasta 30 kilos los gastos de envío son 12.95€ (menos 3€ si pagas con transferencia bancaria por lo que se queda en 9.95€ más lo que te cobre tu banco por transferencias internacionales, que suelen ser 2€)
Forma de Pago
Por transferencia bancaria, tarjeta de crédito o Paypal
Forma de Envío
DHL-Express

CDFolie (www.cdfolie-es.com)
Empresa Francesa con página en Español. Realizan interesantes descuentos (5%, 10%, ) en función del gastos realizado y además su servicio de atención al cliente incluye un operador español. Cada vez usamos más esta.
Son 12 euros para paquetes de hasta 30 kilos.
Forma de Pago
Por transferencia bancaria o tarjeta de crédito.
Forma de Envío
GLS

Pixmanía (www.pixmania.com)
Comenzaron vendiendo cámaras de fotos y ahora también venden de casi todo :). Tienen tiendas en Madrid y Barcelona. Aunque para consumibles es algo más cara que las anteriores, para otros productos tiene precio muy interesantes.
En este caso los gastos de envío dependen de lo que se compre.
Forma de Pago
Por transferencia bancaria o tarjeta de crédito.
Forma de Envío
Por DHL para entregas Express (48/72 horas) o por SEUR para entregas normales (2/3 días)

DVD Barato (www.dvdbarato.net)
Empresa Portuguesa. Buen servicio de atención al cliente aunque tienen poca variedad de productos. No la usamos mucho pero es una opción interesante.
Son 7 euros, actualmente para pedidos superiores a 150€ son gratuitos
Forma de Pago
Solamente contra reembolso
Forma de Envío
Por SEUR (2/5 días)

PCMatica.net (www.pcmatica.net)
Empresa Portuguesa con un interesante catálogo y condiciones, recientemente descubierta, la empezaremos a usar pronto.
Son 7 euros, actualmente para pedidos superiores a 150€ son gratuitos
Forma de Pago
Solamente contra reembolso
Forma de Envío
Por Envialia urgente

Inforsop.com (http://inforsop.com)
Por lo que he leido en la web la central está situada en Andorra. Tenía ganas de encontrar una tienda decente situada en el principado, habrá que probarla ...
(Añadida por: raul2010)
Los gastos de envío son 9,50€ por pedido independientemente de la cantidad pedida.
Forma de Pago
Solamente contra reembolso, sin comisión.
Forma de Envío
Por transporte urgente, solo peninsu