Enviado el jueves, 27 de diciembre de 2007 4:56
El Premio Llibreter 2007 ha recaído en la
Editorial Gadir, conducida sabiamente por Javier Santillán, por el título
Hace mil años que estoy aquí, de Mariolina Venezia; el finalista ha sido
Nórdica Libros, dirigida juiciosa y artesanalmente por Diego Moreno, por el título
El tercer policía, de Flann O'Brien.
Si algo ha caracterizado al Premio Llibreter durante sus primeras siete ediciones es por haber elegido y premiado títulos y autores de extraordinaria calidad, al margen de corrientes predominantes y de guiños comerciales, más allá de lenguas y fronteras o de banderas con las que envolverse. De ahí su crédito y su reconocimiento, porque pudiendo premiar libros arropados con planes de comunicación y estrategias de márketing más impetuosos que, quizás, pudieran haber dejado márgenes de beneficios superiores en las librerías que los pusieran a la venta, ha preferido ser fiel al principio de la excelencia literaria, artística y editorial, que nunca falla.

En abril del 2006
el jurado del Premio Llibreter dimitió en bloque por sentirse desacreditado, por experimenar la tendenciosa y artera tentación de practicar una política de recompensas y galardones basada, prioritariamente, en la lengua de origen, y no en la calidad intrínseca del texto o en el esmero del trabajo editorial. El
Gremi de Llibreters de Barcelona i Catalunya parece haber recapacitado cayendo en la cuenta de que el prestigio acumulado en estos últimos años proviene, precisamente, de su independencia de criterio, universalizadora e ilustrada, y así lo ha hecho constar en la entrega de los premios 2007.
El premio concedido reconoce a dos editores de profunda vocación artística, exploradores de espacios literarios poco hollados, refinados recolectores de los mejores frutos de tradiciones literarias diferentes, extrañamente complementarias, amantes de su oficio hasta el punto de crear objetos bellísimos y delicados y de arriesgar casi heróicamente su patrimonio y su salud en una tarea que, por el deleite que nos produce, sólo podemos agradecerles.

Gadir es una editorial de esencias mediterráneas, con mesurados toques de comedido orientalismo y tragos cortos del mejor pensamiento contemporáneo. Nórdica es una editorial de despiadada belleza, como los paisajes boreales que recorren sus autores, empeñada en convertir cada uno de los libros que edita en una obra perdurable, inmemorial, deslumbrante.
Tuve la fortuna, y espero que sepa expresarme de manera conveniente para evitar cualquier asomo de petulancia, de coincidir con ellos durante un tiempo, "instruyéndoles", y tengo la suerte y el orgullo, ahora, de compartir desde lejos, como lector expectante, sus merecidos éxitos.