Enviado el lunes, 03 de diciembre de 2007 8:25
Ayer domingo terminó la Feria de Guadalajara y por ella han desfilado alguno de los grandes nombres de la literatura en español. Antonio Muñoz Molina ofreció el miércoles 28 de noviembre una conferencia titulada El decálogo del buen lector, recogiendo y resumiendo algunos de los principios que le parecen fundamentales a la hora de fomentar la lectura, en algunos casos, o mantener y propiciar el interés ya incipiente en otros. ¿Son suficientes esos principios, realmente, para alcanzar el objetivo que se plantean?

Un buen lector, según el decálogo preparado
por Antonio Muñoz Molina, es:
- el que empieza a serlo antes de comenzar a
leer, con las historias que le cuenta papá o mamá, las que le
despiertan la imaginación y la curiosidad por querer saber. Por eso, el
buen lector es aquél al que le cuentan historias desde pequeño;
- el buen lector empieza a leer muy
pronto, por eso en las escuelas no tienen que coartarle a un niño la
necesidad de aprender a leer cuando él mismo lo decida y no cuando lo
marquen los programas de estudio: “Si el niño tarda mucho en aprender a
leer, pierde mucho tiempo”.
- el buen lector no sólo
ama los libros, también disfruta de la música, el cine y hasta la
televisión: “La televisión no es enemiga [...] ni el cine, ni el
videojuego son enemigos de la lectura, lo que es enemigo de la lectura
es la ignorancia”, consideró:
- “El buen lector no sólo ama la
literatura y la literatura de ficción, también ama los libros de
historia, ama los libros de explicación de naturaleza, de ciencias
naturales, el buen lector también ama los mapamundis”, cualquier tema
es bueno para leer, porque siempre hay algo nuevo que aprender, incluso
en el periódico;
- el buen lector es
aquél que aprende a disfrutar la soledad, porque la lectura requiere un
acto en solitario, aunque en esta época es un poco más difícil que en
otras, por la comunicación instantánea;
- el buen lector aprende a disfrutar de
la más rica y variada compañía, porque al leer puede encontrar
similitudes de las historias impresas con su propia vida. “Te enseña
que los seres humanos somos muy parecidos y también muy diferentes";
- el buen lector disfruta compartiendo sus lecturas, recomendando lo que ha
leído para que otros lo conozcan y lo disfruten;
- un buen lector es un
militante de las librerías independientes, alejadas del ritmo
vertiginoso de la mercadotecnia, “donde puede uno comprar el libro que
salió hace tiempo y que ha tenido tiempo de que alguien lo descubra en
una librería”.
- el buen
lector puede surgir en cualquier parte, pero también hace falta una
transformación social, porque la lectura implica cierto grado de
justicia social: “La única manera de que haya lectores es un sistema
social que permita a la gente aprender a leer y escribir”, concluyó
Muñoz Molina.
Es, a mi juicio, este último punto (y soy consciente de que he perdido uno por el camino) el primero y primordial, el que, como demuestran las encuestas sobre sociología de la educación y la lectura, determinan de por vida la propensión a hacer de la lectura un placer insondable (con todas las características fenomenóligicas que Muñoz Molina describe tan acertadamente pero que son, precisamente, derivaciones o consecuencias de una predisposición sociologicamente generada) o una práctica absolutamente rechazable, simplemente inconcebible (y, en consecuencia, cualqueira de los rasgos que la definan o la requieran).

El problema de cualquier definición de lo que un buen lector deba representar o ser (como ya intentara Daniel Penac en Como una novela, en la relación de derechos que lo acompañaban), es que suele realizarse desde una persepectiva escolástica, afin a los intereses y valores de quien la pronuncia y propaga, haciendo pasar como principios universales lo que no son sino principios propios de una determinada condición, olvidando, en consecuencia, que el amor a los libros o a la soledad o la replicación de vidas en otros personajes no son placeres automáticos que carezcan de una génesis determinada.
Pd. Derechos del lector según Penac:
- El derecho de no leer un libro.
- El derecho de saltar las páginas.
- El derecho de no terminar un libro.
- El derecho de releer.
- El derecho de leer lo que sea.
- El derecho al Bovaryismo (enfermedad textual transmisible).
- El derecho de leer donde sea.
- El derecho de buscar libros, abrirlos en donde sea y leer un pedazo.
- El derecho de leer en voz alta.
- El derecho de callarse.
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¿Qué es?
Comentarios
# re: El decálogo del buen lector
03/12/2007 12:04 por
¡Gracias por recordarnos este decálogo!De vez en cuando deberíamos volver a leerlo porque nos recuerda que la autoridad del escritor sobre su obra no siempre es tan poderosa como parece y que la libertad que nos ofrece el libro electrónico tal vez ya la tenemos, sólo no lo sabemos o nos olvidamos de ella.
# El decálogo del buen lector
03/12/2007 19:21 por
"El decálogo del buen lector", recoge y resume algunos de los principios que fundamentales a la hora de fomentar la lectura, en algunos casos, o mantener y propiciar el interés ya incipiente en otros. Conferencia de Antonio Muñoz Molina en la Feria del Libro de Guadalajara.(El post incluye una posdata con los "Derechos del lector" según Penac)
# re: El decálogo del buen lector
22/02/2008 14:17 por
me parecio muy interesante lo anterior, actualmente estoy realizando un proyecto de intervencion en preescolar acerca de como acercar a los pequños a la lectura, ojala me puedan ayudar ya que necesito informacion, acerca de las grandes ventajas que tiene el inducir al niño preescolar hacia la lectura antes de leer... muchas gracias bye espero su respuesta.