Enviado el viernes, 20 de julio de 2007 8:15

La revista Texturas ha sacado su número 2 a la calle, y eso sólo puede ser motivo de satisfacción, porque Texturas es de esa clase de publicaciones que no contribuyen a polucionar más el saturado ambiente editorial, sino que, en todo caso, intervienen activa y reflexivamente para limpiarlo, esclarecerlo y desenmarañarlo. Texturas es de las pocas -por no decir la única- revistas que toman como objeto permanente de reflexión al libro y a sus futuros, a la industria editorial y sus transformaciones, al devenir de la lectura en sus diferentes soportes, a las manías y rarezas de quiene vivimos del libro y para el libro, a nuestra propia identidad como seres humanos, no me cabe duda, en un envoltorio, además, exquisito -no se pierdan, en este caso, las ilustraciones de Ana Juan, una delicia para el paladar-. En este número, que toma como hilo conductor la refracción en sus diferentes acepciones, encontraremos, sobre todo, artículos dedicados a "la incidencia de la digitalización en el mundo editorial y en concreto en el libro, convirtiendo a éste, a veces, en un ente inmaterial o virtual".
Yo no sé que se llevarán ustedes a la playa o a la montaña estas vacaciones, pero yo ya la he metido en mi mochila.