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martes, 24 de abril de 2007

Comienzo en francés porque cuando pienso en la enciclopedia, o en las enciclopedias, tengo que pensar en el proyecto original, en La Encylopédie, la obra de los ilustrados cuya historia, escrita admirablemente por Philipp Blom, es el reflejo de la voluntad titánica de la razón por sobreponserse a las sombras. Posteriormente llegó la Enciclopedia Británica, o la Brockhaus (la enciclopedia alemana) o, también, la Espasa y, más recientemente, la Wikipedia, que no deja de estar alentada por un principio similar, el de convertirse en fuente de conocimiento compartido gratuito. Ocurre, sin embargo, que este no es el único proyecto en línea y que, incluso, han surgido sucesores que pretenden enmendar sus problemas y mejorar sus contenidos.


Los nombres de las enciclopedias virtuales actuales son Nupedia, Wikipedia y, ahora, Citizendium, y nadie descarta que en el futuro se construya la Expertpedia.

El logotipo de Nupedia

El proyecto de Nupedia fue, seguramente, el primer intento virtual de generar una enciclopedia cooperativa en línea, fruto del esfuerzo altruista de expertos que editaban artículos cuyo contenido debía sufrir un proceso de evaluación y aprobación antes de ser difundidos sin cortapisas. Larry Sanger fue su editor único, experto que luego cofundaría la Wikipedia y que hoy, tras cinco años de colaboración, acaba de lanzar el proyecto Citizendium, que pretende recuperar lo que de bueno tenía la Nupedia sintentizándolo con lo que de bueno tiene la más famosa de las enciclopedias virtuales actuales, la Wikipedia.

El Citizens Compendium pretende ser, resumidamente, una enciclopedia que evite el anonimato sistemático y los problemas que puedan derivarse de las injerencias y manipulaciones que se deriven de esa condición. Pretende, en consecuencia, que se incorporen expertos a la redacción de los artículos y que comparezcan con sus nombres y apellidos, con sus cualificaciones y una dirección de correo electrónico activo, que formen parte, además, de una comunidad temática constituida a tales efectos, capaz de evaluar y ponderar si una entrada merece crédito y debe o no alcanzar el rango público, es decir, recuperar, ni más ni menos, el rango de mediador que los editores tradicionales poseen. De hecho lo que Citizendium propone es crear la figura del editor como referencia permanente, no como un censor más o menos cualificado o como un jerarca despótico, sino como un primus inter pares, capaz tomar decisiones cuando la situación lo requiera. Citizendium propone, igualmente, ya queda dicho, la figura del autor nominalmente reconocible y responsable de sus contenidos. Por último, en esta mínima estructura editorial que propone, añade los grupos de trabajo editorial temáticamente homogéneos, comités editoriales tradicionales con competencia y criterio para deliberar sobre la calidad de un artículo o arbitrar en caso de disensión. Todo lo demás permanecería igual, es decir, una herramienta wiki para la generación sincrónica de contenidos, que cualquiera puede utilizar, siempre que se acoja a la licencia GNU Free Documentation License, GFDL que permite su difusión gratuita. Una síntesis interesante entre el modelo editorial más tradicional de organización del trabajo y las herramientas y licencias más actuales.

Es cierto que la propia revista Nature aprobó en su momento la calidad de los contenidos de Wikipedia y que los argumentos que pretenden mejorarla deberán hacer frente a esa realidad, porque la cuestión fundamental, en el fondo, la cuestión que gravita de manera permamente sobre estos proyectos, es la de su fiabilidad, la de su precisión y exactitud, y las respuestas a ese interrogante son dos: cabe construir una enciclopedia fidedigna de manera anónima y amateur ("los más destacados enciclopedistas fueron simples aficionados", nos recuerda Savater), o su rigor y corrección dependen de la participación de personas versadas e identificables.

El debate sobre les encyclopédies contemporáneas continúa.

12:40 | gestionado por Joaquín Rodríguez | Enviar comentario (1)