La editorial Springer, uno de los gigantes de la edición científica en el mundo, acaba de anunciar que colocará en la red, dentro del programa Google Book Search, 29000 libros.

En una nota de prensa emitida simultáneamente en Berlín y Nueva York, hoy, 1 de marzo de 2007, la editorial Springer anuncia que seguirá avivando el fuego de su locomotra digital colocando en la red 29000 títulos de su fondo editorial, dentro del programa Google Book Search, através del que obtiene mensualmente más de un millón de visitas. El éxito de la simbiosis digital es tal que entre el 14 y el 15% de todas las consultas que se realizan en Google Book Search y que contengan, como términos clave, las palabras "Ciencia o técnica de computadoras", tienen como resultado libros del sello Springer. La facturación ha crecido, aproximadamente, un 20% y el 26% de los usuarios que eligieron la opción "Comprar este libro" siguió los enlaces hasta la página principal de Springer, donde realizó compras de otros productos editoriales relacionados.
La edición de contenidos científicos ejerce, sin duda, como locomotora de la edición digital, de los nuevos modelos de negocio y explotación de contenidos, de creación, consulta, búsqueda, localización, sindicación y lectura. Es posible que ese modelo no sea, como en otras ocasiones he argumentado, a contenidos de distinta naturaleza y, sobre todo, a comunidades diferentes a la científica o a la de agrupaciones profesionales especializadas. La vida social de las palabras, la vida social de la información, es muy importante para saber hasta dónde pueden ser útiles y aplicables los cambios que la edición digital trae consigo.
![[Paperback Cover]](http://www.sociallifeofinformation.com/images/SocialLife_PB.jpg)
Y aquí, ¿qué sucede aquí?: que según tratan de hacernos comprender algunos editores, debemos "rechazar el modelo único de negocio que tratan de imponernos algunos buscadores", afirmación que encierra, al menos, tres incorrecciones: nadie que se sepa, nadie a obligado nadie a hacer nada; no se trata de un modelo único de negocio, sino de un posible modelo de explotación que incrementa extraordinariamente la visibilidad y accesibilidad de los libros y de las editoriales, facilitando, de paso, la lectura, el trabajo y la investigación; que la tecnología ya existe, y que si no lo hacen unos, lo harán otros, incluídas las propias editoriales, que más que clamar contra la velocidad de la locomotora digital, deberían abandonar sus trenes de provincias.