Enviado el viernes, 02 de febrero de 2007 8:46
Imagínese leer un libro de geografía en el que, con la sola ayuda de la manos, fuera posible girar el globo terráqueo, elegir un país, buscar un ciudad, descender al detalle de sus calles, en un zoom continuo, y que además fuera posible introducir comentarios contextuales mediante un teclado escalable que puede hacerse aparecer a voluntad. ¿Es esto un libro, un ordenador, una mera pantalla multitactil, una nuevo concepto de lectura para el que no tenemos todavía nombre?
Los nuevos soportes que se están desarrollando son polivalentes, cada vez más interactivos, fáciles de usar, hasta el punto que ya cabe concebir un libro de consulta sin páginas en el que un estudiante de geografía -por utilizar uno de los ejemplos que pueden visualizarse en el video adjunto-
pudiera jugar a su voluntad con la bola del mundo, hacerla girar hasta encontrar el accidente geográfico deseado, descender en picado hasta el lugar buscado, redimensionar continuamente el tamaño de la imagen hasta alcanzar el grado de detalle pretendido, leer la información que sobre ese sitio tenga almacenada la enciclopedia online con la que conectemos, introducir o añadir nuestros propios comentarios. Sin duda alguna, si además este dispositivo multitáctil disminuye de tamaño, y pronto llegará al mercado el primero en forma de teléfono movil, PDA y reproductor de música y video, las cosas se le ponen difíciles al libro tradicional, al libro en papel, por lo menos, deberemos reconocerlo, en lo que atañe a los contenedores de información, a los libros de referencia y consulta.
Pasen y vean.