Australia está recorrida de lado a lado por enormes camiones biblioteca que hacen llegar los libros a sus comunidades más remotas, desde Brisbane a Perth, desde Adelaide a Darwin, y están a un paso de convertirse en el segundo experimento de impresión bajo demanda por satélite en el mundo -después del Internet Archive Bookmobile-.

Lo confieso: para ser feliz me gustaría conducir un camión cargado de libros que recorriera las solitarias autopistas australianas. No imagino oficio donde la aventura y la erudición se entrecrucen tan perfectamente.


Transitar al volante de un coloso repleto de libros las carreteras polvorientas del desierto australiano para llegar como un misionero laico allí donde sea necesario.
La cosa, sin embargo, va más allá de mis sueños viajeros e ilustrados: los camiones que forma nparte de las Mobile Libraries australianas están realizando pruebas de transmisión mediante satélite para, de momento, tener acceso a sus sistemas centralizados de gestión bibliotecaria, pero están a un paso, claro, de utilizar esa tecnología de transmisión de banda ancha, con un coste calculado de unos $320 australianos al mes, para imprimir in situ los libros que los lectores demanden.


La Mobile Library Conference de este año 2007 se celebra entre los días 27 y 29 de enero en Taupo, Nueva Zelanda. Todavía estamos a tiempo. ¿Alguien se apunta?