El director de cine continúa reflexionando sobre las tecnologías y el cine.
Parte II.
Pregunta: Respecto a la TDT, hay un concepto que se añade como es la interactividad con el público, la posibilidad de decidir, de intervenir en el relato.
Respuesta: Eso a mí me parece que no tiene nada que ver con el arte. Es un mundo que no me interesa para nada. No quiero intervenir yo en la narración de otro.
Pregunta: ¿Seria más una reacción comercial?
Respuesta: Sí, sin duda. También supone dar un poder al espectador falsamente democrático. “Tú puedes acabar algo que yo he empezado…” […] Para hacer arte hace falta una formación, una madurez mental, unos conocimientos, una cultura, una sensibilidad que se va creando a lo largo de la vida de alguien. No sé si esto es muy reaccionario pero a mí no me interesa nada la interactividad. Y respecto a la TDT yo lo único que puedo decirte, porque no sé una palabra de esto, es que a mí me funciona fatal (risas). […] Algunos de estos avances tecnológicos creo que están “muy por inventar” todavía. Fíjate, a mí en la escuela, me resulta más cómodo el VHS que el DVD. […] Y esa es otra, los formatos, los cambian. En los años noventa, cuando empezaron a editar muchas cosas en VHS las grandes compañías las editaban escaneadas sin formato, sin Scope. Por ejemplo, todas las ediciones que hay de Fox y de Columbia de esa época no se pueden ver, no tienen el Scope.[…] Quitas personajes y quitas un elemento fundamental de la narración cinematográfica que es la composición. Los grandes directores que inventaron el Scope, los Richard Fleischer, los Delmer Daves, Preminger, hacían unas imágenes y tú las ves cortadas con panorámicas sobre los personajes y estás viendo otra película. Eso sí que es la esencia del lenguaje.
Pregunta: Hace poco una noticia informaba sobre el aumento de las salas que podían proyectar en 3D en USA, las cuales han pasado de 67 a 1300. ¿Significa que el 3D va a ser el futuro? ¿O dependerá del género que se esté rodando?
Respuesta: Hablando de cosas antiguas…Tenía yo diez años cuando Bwana, el diablo de la selva y Los crímenes del Museo de Cera, Crimen perfecto…y el 3D fue un bluf en esa época. Duró un par de años o tres y se olvidaron otra vez. Inmediatamente después apareció el cinemascope. Y también enseguida el Todd-AO y el 70 mm. Yo creo que el 3D hoy en día tiene interés para grandes producciones de acción, de espectáculo, de efectos especiales... Como está muy perfeccionado supongo que tendrá su sentido. No me imagino yo a Wong Kar Way haciendo 3D o a Mike Leigh o a Ken Loach… (risas). […] Y ese es el cine que a mí me interesa, no el de Serpientes en el avión… (risas). […] De vez en cuando veo esas cosas, no creas que no las veo. El otro día vi Resident Evil Extincion, bueno pues…muy interesante (risas). Yo creo que eso tiene que ver con el cine estrictamente comercial. Antes el cine comercial también era el cine arte. Cine comercial era Ninotchka, era Encadenados, era Río Rojo y eran obras maestras. Hoy en día hay un cierto divorcio. […] Si miras las recaudaciones de todas las semanas, de las diez que han recaudado más, hay como ocho que no se me ha ocurrido ir a verlas. ¿Quién va a ir a ver eso? Bueno pues resulta que sí son las que van más a ver la gente. Ese divorcio entre cine de calidad y cine comercial a mí me parece muy negativo y de eso tiene mucho la culpa el cambio en Hollywood. […] A los viejos productores, por lo menos, les gustaba el cine.
Fernando Méndez-Leite
Vicente Sanz de León.
Febrero 2009
FONTA