Alejandro Echevarría, presidente
de Telecinco, anunció durante la celebración de la Junta General de Accionistas
de la compañía que se está estudiando la posibilidad de una fusión con otro
operador de televisión, para lo cual mantendrá conversaciones al respecto.
Por su parte, el consejero
delegado de La Sexta, José Miguel Contreras, afirmó haber mantenido reuniones
con todos los grupos de comunicación –a excepción de Vocento- para llegar a
acuerdos de fusión.
El Real Decreto 1/2009, de 23 de
febrero de 2009, de Medidas Urgentes en materia de Telecomunicaciones, abre la
posibilidad a que se concrete una fusión entre operadores de televisión siempre
que la audiencia media acumulada de los operadores implicados no supere el 27% share, y que en todo momento se
garantice la existencia de tres compañías privadas de ámbito estatal con
dirección editorial diferente.
Teniendo en cuenta estos
parámetros, hagamos algunos cálculos. Si los operadores de televisión privada
en España –por onda terrestre- son Telecinco, Antena 3, Cuatro y La Sexta,
teniendo en cuenta la primera condición, Telecinco y Antena 3 no podrían
hipotéticamente fusionarse porque la suma de sus audiencias supera el 27% del
total. Algunas posibles fusiones posibles podrían ser Telecinco+Cuatro,
Telecinco+La Sexta, Antena 3+Cuatro y Antena 3+La Sexta. Pero, además, habría
que tener en cuenta que deben quedar tres operadores como mínimo, por lo que
sólo se podrían concretar una fusión de las anteriormente indicadas, al haber
únicamente cuatro operadores. Parece obvio que el Gobierno ya sabe qué fusión
se va a producir.
Debemos pensar que si Contreras
anunció primero esta posible maniobra es porque son ellos son los mejores
colocados para poder fusionarse, debido fundamentalmente a su audiencia y a la
cantidad de derechos –deportivos, principalmente- que poseen. Es importante además
tener en cuenta que sólo disponen de dos canales múltiplex en TDT –mientras que
el resto de operadores privados tienen tres-, por lo que cuando llegue el
apagón analógico, 3 de abril de 2010, tendrán pocos canales para tanto
contenido. Este es el motivo que ha podido mover a Contreras a moverse en el
mercado para buscar un socio que comparta los gastos de compra de derechos y contenidos
audiovisuales, y éstos que puedan ser emitidos finalmente.
Si analizamos el resto de cadenas,
sólo Antena 3 del grupo Planeta puede asumir tanto coste. Además, la apuesta
del Grupo por la TDT comienza a ser clara y posicionándose ante el pistoletazo
de salida de la televisión digital. De hecho, sus canales temáticos en TDT
–Antena.Neox y Antena.Nova- están muy bien colocados en el mercado de las
audiencia, sobre todo .Neox es el canal líder entre el público juvenil por
detrás de Disney Channel. De este modo, los derechos de emisión del fútbol y
Fórmula 1, en manos de La Sexta, podrían dar el espaldarazo definitivo a la
apuesta por la TDT del grupo Planeta. Sin embargo, hay que tener en cuenta otro
posible movimiento en el sector ya que no se han cerrado las puertas a la TDT
de pago; los posibles ingresos derivados del pay per view del fútbol en TDT podrían suponer una fuente
fundamental de financiación para la cadena de Roures.
Telecinco también se ha
posicionado como un posible candidato, quizás con más fuerza de la que cabría
pensar. La actual pérdida de audiencia de la cadena –que ha perdido cuatro
puntos de audiencia con respecto al mes de marzo del año pasado colocándose en
la cuarta opción del mercado- debe llevar a sus directivos a replantearse el
modelo de negocio de cara a un nuevo escenario de futuro en la TDT. La posible
fusión con La Sexta podría mejorar los resultados de la cadena contando de
nuevo con la gloria de la Formula 1 y los derechos de fútbol español. Paradójicamente,
la cadena de televisión que más se opuso a esta ley, puede que sea la más beneficiada
–sólo si Lara lo permita.
Ante este panorama, resultaría
curioso que la TDT, más allá de permitir la entrada de nuevos operadores que
diversifiquen la oferta de contenidos e información, sirva para concentrar aún
más el panorama audiovisual. La realidad, sin embargo, supera todo tipo de previsiones
y cálculos. Y tener cuarenta cadenas en un mismo espacio geográfico, es, cuanto
menos, arriesgado. Si antes de que despegue la TDT las fusiones entre las
grandes son un hecho, ¿qué podrá ocurrir con las televisiones locales una vez
que se produzca el “encendido digital”?