Todos los años la Comisión Mundial de la Energía (CME), realiza un estudio sobre las políticas energéticas de sus países miembros basándose en datos del propio CME, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), la Agencia Internacional de Energía (AIE) e incluso la ONU.
[Carlos Valverde Alcántara]
En primer lugar divide a los países según sea su naturaleza (importadores/exportadores per cápita de energía) en hasta 5 estados:
- Pequeños importadores (<$4,000/año) (13 países)
- Pequeños exportadores (<$4,000/año) (7 países)
- Países en desarrollo (31 países)
- Grandes exportadores (>$18,000/año) (8 países)
- Grandes importadores (>$18,000/año) (29 países). En este último grupo se encuentra España junto con la gran mayoría de países desarrollados.
Para cada país se analizan cuatro puntos: la transparencia y el funcionamiento de sus instituciones públicas, la fortaleza económica y el abastecimiento energético, la educación y la sanidad, y la situación medioambiental. Se realiza la recopilación de datos, se normalizan homogéneamente otorgándoles notas del 0 al 10, y se les proporcionan pesos dentro de la nota final en función de los Buildings Blocks.
Dentro de cada campo los resultados se ordenan los países en función de las notas y se dividen en divisiones:
- 1ª Si el país se encuentra dentro del 25 % con las notas más altas dentro de su grupo.
- 2ª entre 25-50 %.
- 3ª entre 50-75 %.
- 4ª por debajo del 75 %.
Las puntuaciones otorgadas a España:

Deja a España por debajo de la mitad del grupo de los países más ricos analizados y le otorga una calificación de un 6,7, la misma que da a Eslovenia. De las puntuaciones otorgadas, España puede presumir dentro de “macroeconomía”, “mercado energético” y “educación”, pero también se ha de destacar la bajísima eficiencia dentro de las instituciones políticas así como en la seguridad.
Dentro del grupo ocupa la decimosexta posición (de 29) y tiene por debajo a Portugal, Italia y Grecia, entre otros.
La clasificación está liderada por Suecia, Suiza y Finlandia, con un 8,3, aunque le siguen de cerca Nueva Zelanda (7,8) y EEUU (7,7).
Informe completo: "Energía mundial y política ambiental: Evaluación del año 2009"