Investigadores de la Universidad de Oxford (UK) han desarrollado un nuevo método para producir metanol (CH3OH) a partir de glicerol (C3H5(OH)3), un subproducto obtenido en el proceso de transesterificación para la obtención de biodiesel.
[Carmen M. Pérez]
El proceso, desarrollado por el Profesor Edman Tsang y su grupo de investigación en el Departamento de Química Inorgánica, utiliza la hidrogenólisis catalítica del glicerol bajo condiciones suaves: 100ºC de temperatura y una presión de H2 de 20 bar. Este proceso se lleva a cabo en presencia de un catalizador homogéneo basado en un metal del grupo del platino o de un compuesto de metal del grupo del platino.

Figura 1.- Nuevo proceso de conversión del glicerol en metanol utilizando hidrógeno bajo condiciones suaves
Hoy en día, alrededor del 90% del metanol se produce a partir de combustibles fósiles a través de una reacción de gas de síntesis. El metanol es demandado como producto químico industrial y como combustible para motores de combustión interna y pilas de combustible. Para que el metanol se convierta en un combustible realmente verde, es necesario un método alternativo de producción que no dependa de los combustibles fósiles. En la naturaleza, los microorganismos producen metanol a partir de biomasa a través de la fermentación, pero este proceso es demasiado lento para la producción a escala industrial.
El glicerol es el principal subproducto en la producción del biodiesel. Por cada 9 Kg de aceite vegetal procesado, se obtiene 1 Kg de glicerol. A pesar de que el glicerol se utiliza en alimentación y en productos de cuidado personal, no hay una gran demanda a escala industrial. De hecho, alrededor de 350.000 toneladas se incineran en los EEUU cada año.
Hasta ahora no ha habido un proceso comercialmente viable para la conversión directa de glicerol a metanol. Por lo que este proceso desarrollado en Oxford ofrece una oportunidad a las empresas de biodiesel y del sector petroquímico para desarrollar este proceso catalítico para extraer un valioso producto de un material de desecho.
El proceso de Tsang rompe los enlaces C-C del glicerol sin romper los enlaces C-O, evitando así la producción de gases como el metano y el CO2.
Esta tecnología ha sido patentada y se están buscando compañías interesadas en su comercialización.