Enviado el miércoles, 24 de septiembre de 2008 4:11
Un informe elaborado recientemente por la Comisión Europea estima que los coches de hidrógeno estarán disponibles en el mercado en 2017 y que el hidrógeno para su abastecimiento se producirá, en la medida de lo posible, mediante energías renovables. Igualmente la Comisión ha señalado que el éxito de la introducción de hidrógeno en el mercado europeo dependerá de la creación de la infraestructura de estaciones de servicio necesaria que garantice el abastecimiento de hidrógeno.
[J.L. García Fierro]
En un informe elaborado por la Comisión Europea han quedado reflejados los mecanismos que regularán la homologación de los automóviles propulsados por hidrógeno, tanto si van equipados con un motor térmico convencional como si incorporan un motor eléctrico alimentado con una celda de combustible. El informe estima que los coches de hidrógeno estarán disponibles en el mercado en 2017, y que el hidrógeno para su abastecimiento se producirá, en la medida de lo posible, a partir de energías renovables. Asimismo, considera que el uso de mezclas de hidrógeno y gas natural para propulsar vehículos ha de ser una simple tecnología de transición hacia el automóvil estrictamente de hidrógeno. Como era de esperar, los miembros del Parlamento Europeo han señalado que el éxito en la introducción de los automóviles de hidrógeno en el mercado europeo dependerá de la creación de la infraestructura de estaciones de servicio necesaria, y urgen a la comisión a establecer medidas para ayudar al desarrollo de esa red europea de estaciones de repostaje de hidrógeno.
El Parlamento Europeo quiere también reducir drásticamente las emisiones de CO2 en el sector de la automoción en Europa. Con el horizonte de 2012 tan próximo, se plantea como objetivo reducir las emisiones de CO2 de 163 gramos a 140 gramos por kilómetro como promedio en los gases de escape de los turismos. Si bien este requerimiento lo cumplen con creces los automóviles que utilizan hidrógeno como combustible, tanto en un motor térmico como en celdas de combustibles, en el periodo de transición la opción de combustión térmica se presenta como la más simple. Esta opción la ha considerado en firme la empresa automovilística BMW con la que ha reforzado su posición con la presentación de su modelo Hydrogen 7, uno de cuyos ejemplares lo ha puesto a disposición del propio presidente del Parlamento Europeo.
Recientemente la compañía automovilística Nissan ha presentado igualmente su modelo X-Trail FCV equipado con un motor eléctrico, alimentado con una celda de combustible polimérica. En este modelo, la electricidad producida por la celda de combustible se genera a expensas del hidrógeno gaseoso almacenado en un depósito con un volumen de 150 litros a 700 bar de presión, lo que le proporciona una autonomía de 500 kilómetros. Con esta iniciativa Nissan pretende abrir el comercio de los combustibles renovables, y especialmente del hidrógeno, con un plan de expansión a partir de 2010 que se concentrará en USA y Japón y en 2011 en Europa y que alcanzará una producción estacionaria en 2015. Desde la dirección de Proyectos de Hidrógeno de Air Liquide se ha indicado que en 2015 las principales autopistas españolas deben haber incorporado un buen número de estaciones de repostaje de hidrógeno (una por cada 60 kilómetros). No cabe duda que una buena política de incentivos para usuarios y empresas, ejercida desde las Administraciones Públicas, debe jugar un papel esencial en la potenciación del hidrógeno como combustible de emisiones cero.
En cuanto a las proyecciones de largo plazo, desde Nissan Motor Ibérica se considera que en el horizonte de 2050 un 55% de la producción mundial de la firma nipona serán automóviles con energía alternativa, y de ellos más de la mitad irán equipados con celda de combustible alimentada con hidrógeno. La clave para el desarrollo de esta tecnología reside en la reducción de costes, especialmente con los electrocatalizadores de la celda, puesto que en la actualidad están constituidos básicamente por platino, que es un metal muy caro.