Dentro del gran esfuerzo que empieza a realizarse para el control y reducción de las emisiones de CO2 en el mundo del automóvil, han destacado entre las noticias de las últimas semanas dos iniciativas: la Formula Zero, con karts equipados con pilas de hidrógeno, que es una competición que comienza este año y en la que participa un equipo de la Universidad de Zaragoza, y la Formula 1, que se ha comprometido a reducir las emisiones de CO2 de sus coches a partir del año 2009. En ambos casos se espera un buen impacto mediático que fomente, principalmente, la educación y concienciación en la lucha contra el cambio climático.
[José Luis Gálvez]
La Universidad de Zaragoza, y concretamente la Escuela Universitaria Politécnica de La Almunia (Eupla), participará en la edición universitaria del campeonato de Karts impulsados por hidrógeno conocido como Formula Zero. El diseño de la universidad española, denominado Euplatech2, quedó segundo detrás del diseño norteamericano de la Universidad Tecnológica de Lawrence (Detroit). En total, participarán seis universidades, que además han ganado una pila de combustible HyPM 8 de Hydrogenics, financiada por “Rotterdam Climate Initiative”. Se organizarán cuatro carreras en circuitos urbanos, en ciudades con gran impacto mediático, como Nueva York o Londres. El objetivo de la Formula Zero es la creación de competiciones automovilísticas totalmente sostenibles, a través de vehículos cuya emisión en gases de efecto invernadero sea nula. Por ello, el hidrógeno que consumen los karts es producido con fuentes de energía renovables. El vehículo de la Universidad de Zaragoza ya ha sido probado en pista (video). Como curiosidad, el escape del kart fue degustado por Arturo Alíaga, consejero de Industria, Comercio y Desarrollo del gobierno de Aragón.

Todo esto forma parte de un programa más ambicioso, de formación y concienciación de los ciudadanos, administraciones y empresas llamado “Rotterdam Climate Initiative” para la reducción de los gases de efecto invernadero hasta en un 50% y fomento económico de la región holandesa de Rotterdam, pero con una gran proyección internacional a través de la Formula Zero.
El interés por la reducción de emisiones en automóviles deportivos no se debe al cómputo global de estas emisiones (que son despreciables frente al del parque total de vehículos), sino al impacto que sobre el público pueden tener estas iniciativas. Uno de los modelos con mayor cantidad de emisiones por kilómetro recorrido es el Formula 1, con cerca de 2000 gramos de CO2 por kilómetro recorrido. El bólido con menores emisiones es el Honda RA108, con aproximadamente 1500 gramos por kilómetro. Un piloto de Formula 1 es responsable de una cantidad de emisiones de CO2 que multiplica por cinco las correspondientes a un ciudadano europeo medio. Por todas estas razones, la FIA obligará a los equipos a introducir un sistema de aprovechamiento cinético en los motores, denominado KERS (Kinetic Energy Recovery System), como punta de lanza de una serie de medidas más respetuosas con el medio ambiente (también se considera el empleo de mezclas de biocombustibles). Con ello, se pretende fomentar el uso y compra de vehículos con tecnologías más eficientes y con menores emisiones de CO2, a través de la campaña Make Cars Green.