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martes, 08 de abril de 2008

El Desarrollo sostenible, que según la cumbre de la tierra en 1992 quedó definido como “El que satisface las necesidades presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades” se cuantifica mediante un parámetro denominado déficit ecológico. Así, los individuos, regiones o países cuyo déficit ecológico sea  negativo  estarán consumiendo más recursos de los que son capaces de producir y, por lo tanto, serán insostenibles.

 

El déficit ecológico es la diferencia entre  la huella ecológica o “superficie necesaria para producir los recursos consumidos y para asimilar los residuos generados por una población” y la capacidad de carga de esa misma población definida como la capacidad de producir esos mismos recursos por la superficie correspondiente a dicha población. Tanto la huella ecológica, como la capacidad de carga y el déficit ecológico se cuantifican en unidades de superficie (hectáreas) per cápita  (Ha/cap) de dicha población.

 

De manera global el déficit ecológico mundial es de -0.5 Ha/cap,  ascendiendo en los países desarrollados a -3.1 Ha/cap. En España  la capacidad de carga es de 2.4 Ha/cap y la huella ecológica de 6.4 Ha/cap. Por lo tanto, el déficit ecológico español es de 4 Ha/cap y el cociente entre estos dos parámetros es de 2.5, que es lo mismo que decir  que para que nuestro sistema de vida fuese sostenible nuestro país debería contar con cuatro veces más superficie de la que cuenta en realidad.

 

Por Comunidades Autónomas, las menos sostenibles (cociente entre la huella ecológica y capacidad de carga) son Madrid con un valor del 19.9, seguida por Canarias y la Comunidad Valenciana con un 10.4 y 7.8 respectivamente. Las únicas Comunidades Autónomas con una valor inferior a uno, y por lo tanto sostenibles,  son Castilla-León con un 0.7 y  Castilla la Mancha y Extremadura con un 0.8.

 

[Mª Jesús Marcos Crespo]


De un tiempo a esta parte la palabra “sostenibilidad” ha entrado a formar parte de nuestro vocabulario diario, aparece en la mayor parte de las noticias de esta weblog y en cualquier reportaje, artículo escrito o, incluso, anuncios publicitarios sobre economía, energía, medioambiente, etc. (vehículos sostenibles, transporte o arquitectura sostenibles, combustibles o hasta energía nuclear sostenible). Sin embargo, suele aparecer como adjetivo calificando al artículo en cuestión como muy o poco sostenible, rara vez se cuantifica el grado de sostenibilidad que vendrá dado por la relación entre los recursos consumidos por una comunidad  y los que esa comunidad es capaz de generar.

 

Mathis Wackernagel y William Rees de la Universidad de la Columbia Británica, en el año 1995, definieron la huella ecológica (footprint o ecological footprint) como el área de territorio ecológicamente productivo (cultivos, pastos, bosques o ecosistema acuático) necesaria para generar los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por una población definida con un nivel de vida específico indefinidamente, donde sea que se encuentre esta área.

 

La huella ecológica se expresa habitualmente en hectáreas. Su aplicación es posible a todos los niveles: país, región, ciudad, evento (congreso, convención…), vivienda, incluso a título individual.  Para calcularla se hace una estimación del consumo en kg/persona y año de:

 

  1. Cultivos para producir los vegetales que la población consume en su alimentación
  2. Pastos para el ganado necesario para producir la carne que la población consume
  3. Bosques para la producción de la madera y papel utilizados
  4. Mar productivo del marisco y el pescado
  5. Terreno construido para viviendas e infraestructuras
  6. Área de bosque necesaria para la absorción del CO2 emitido como consecuencia del consumo de combustibles fósiles y para la producción de energía.

 

Una vez estimado el consumo de los diferentes recursos, la huella ecológica de cada uno de ellos se calcula dividiendo estos valores por el rendimiento medio de la producción  en la región (kg/Ha). La huella ecológica total del individuo, país o región es la suma de las huellas por cada uno de los seis recursos antes descritos.

 

El otro factor a tener en cuenta es la capacidad de  producción de los recursos definida como su capacidad de carga definida a su vez como la superficie disponible en el ecosistema en cuestión para la producción de los diferentes recursos que la comunidad requiere y que se define como la superficie biológica productiva local menos un 12% que es la superficie que se considera necesaria para conservar la biodiversidad.

 

El déficit ecológico es la diferencia entre el área disponible (capacidad de carga) y el área consumida (huella ecológica) y pone de manifiesto la sobreexplotación del terreno y la incapacidad de regeneración.

 

El planeta Tierra cuenta con una capacidad de carga de 11400 millones de Hectáreas (cultivos+superficie marina productiva) y 6300 millones de personas por lo que, para que la Tierra sea sostenible, cada uno de nosotros deberíamos consumir no más de 0.25 Ha cultivo, 0.6 de pastos, 0.6 de bosques, 0.5 de superficie marina y 0.03 hectáreas construidas. En total, teniendo en cuenta el 12% de superficie reservada para el mantenimiento de la biodiversidad, la capacidad de carga mundial es de 1.7 Ha/cap. Por el contrario, la huella ecológica media en el mundo es de 2.2, ascendiendo a 9 en América del Norte, 4.8 en la Unión Europea (EU-25), 2.2 en América Central, 1.5 En Asía y 0.8 en África.

 

El déficit ecológico lógicamente no es uniforme en todos los países, estando directamente relacionado con el nivel de desarrollo (a mayor nivel mayor consumo) oscilando entre un - 3.1 en los países desarrollados y un 0.1 en los países en vías de desarrollo. La página Web de la Global footprint Network proporciona información muy completa y detallada sobre la huella y déficit ecológico por países, de ella hemos extraído el mapa que aparece a continuación y en el que se detalla por países cuales son ecológicamente deficientes o con superávit.

 

Con respecto a España la huella ecológica es de 6.40 Ha/cap mientras que la capacidad de carga es de 2.43 Ha/cap lo que supone un déficit ecológico de casi 4.0 Ha/cap, esto significa que para que España fuese ecológicamente sostenible necesitaría una superficie útil 4 veces superior a la que tiene. La tabla siguiente muestra por Comunidades Autónomas la Huella Ecológica, la Capacidad de Carga y la relación entre los dos parámetros (un valor inferior a 1 implica que produce más recursos de los que genera, inferior que es deficitaria), sólo tres Comunidades (Castilla-León, Castilla-La Mancha y Extremadura se podrían clasificar como ecológicamente sostenibles. Más información se puede encontrar en el informe “ANÁLISIS PRELIMINAR DE LA HUELLA ECOLÓGICA EN ESPAÑA” del Ministerio de Medioambiente.

Comunidad Autónoma

   Huella Ecológica

Capaci-dad de Carga

Relación Huella/

capacidad

carga

Comunidad Autónoma

   Huella Ecológica

Capaci-dad de Carga

Relación Huella/ capacidad carga

Andalucía

5.63

2.02

2.8

Extremadura

5.50

7.10

0.8

Aragón

7.25

3.60

1.1

Galicia

6.64

4.40

1.5

Asturias

6.74

2.93

2.3

Madrid

6.75

0.34

19.9

Baleares

5.91

1.04

5.7

Murcia

6.05

1.55

3.9

Canarias

5.11

0.49

10.4

Navarra

6.96

4.37

1.6

Cantabria

7.02

4.44

1.6

País Vasco

6.48

1.20

5.4

Castilla-León

5.75

7.87

0.7

La Rioja

6.54

4.00

1.6

Castilla-La Mancha

6.45

8.21

0.8

Ceuta

5.87

0.14

41.9

Cataluña

6.43

1.05

6.1

Melilla

5.80

0.15

38.7

Comunidad Valenciana

5.94

0.82

7.2

ESPAÑA

6.40

2.43

2.6

 Estando claro que es imposible aumentar la superficie de la Tierra para con ello incrementar nuestra capacidad de carga o nivel de producción de recursos la única forma de reducir el déficit ecológico es reducir nuestra huella ecológica  mediante la aplicación de políticas de ahorro energético y de buenas prácticas (utilización de energías renovables, reducción del consumo energético, reciclaje y reutilización, utilización de transporte público, etc.). Para ello es fundamental conocer cual es nuestra huella ecológica y como podemos reducirla, existen numerosas calculadoras de huella ecológica en la red, las cuales mediante una serie de preguntas estiman el valor de nuestra huella ecológica, probablemente la más completa sea  Ecological  footprint quiz en la que es posible calcular la huella ecológica de cada persona en función del país en el que vive. Es muy interesente realizar en primer lugar el test respondiendo tal como vivimos actualmente y posteriormente ir aplicando políticas de sostenibilidad y ver como se puede reducir nuestra huella ecológica.

11:19 | gestionado por David Serrano | Enviar comentario (4)