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miércoles, 23 de enero de 2008

El Reino Unido da vía libre a la construcción de centrales nucleares de nueva generación en su territorio. El Ministro de Economía británico, John Hutton, asegura que las nuevas centrales no disfrutaran de ninguna subvención por parte del estado, sino que las iniciativas deben ser totalmente privadas. También aseguró que, además de la construcción, los costes de desmantelamiento y gestión de residuos son únicamente responsabilidad de las compañías energéticas. No se ofrecerán subvenciones, pero posiblemente se eximirá de algunos impuestos para establecer un “terreno de juego fiscal igual para todas las formas de generación eléctrica”.

[José Luis Gálvez]


El ministro de Economía del Reino Unido, John Hutton, presentó en la cámara de los Comunes los planes de su gobierno de apoyar la construcción de centrales nucleares de nueva generación, siempre que se trate de iniciativas privadas. De esta forma pretende reducir las emisiones de CO2 para mitigar los efectos adversos del cambio climático y también reducir la dependencia energética externa del Reino Unido.

El parque nuclear británico está envejeciendo, ya que el último reactor nuclear instalado en las islas fue el Sizewell B en 1980 (la vida útil de una central nuclear es de 40 años). Si bien en el Reino Unido no existía una moratoria nuclear, era sabido que el gobierno no apoyaba la construcción de centrales nucleares, hecho ratificado por Tony Blair en 2003, quien 3 años después, en 2006, manifestó de manera no oficial que la energía nuclear puede ser una de las soluciones a la reducción de las emisiones de CO2. Ahora, el gobierno de su sucesor, Gordon Brown, hacen oficiales los planes en materia de energía atómica:

Apoyar y facilitar la iniciativa privada en la construcción de centrales nucleares.

No subvencionar de ninguna forma la energía nuclear (excepto en casos de especial necesidad). Si habrá ventajas fiscales, pero sólo para asegurar la competitividad con otras formas de energía.

No establecer límites a la cantidad de electricidad generada por energía nuclear.

Crear un organismo independiente para controlar el desmantelamiento de las viejas centrales y su coste.

Triplicar la inversión en energías renovables.

Acondicionar un almacén de residuos nucleares “provisional” en Sellafield hasta la construcción de un cementerio definitivo.

El primer reactor nuclear de nueva generación estará listo en 2017 y, con toda seguridad, será construido por la francesa EDF, que ya ha manifestado un especial interés en el anuncio del gobierno británico. De hecho, el director ejecutivo de la compañía ya ha comentado que “cuando esté claro que el marco es el adecuado, estaremos preparados para actuar los primeros, de forma rápida y segura”. La alemana E.ON y British Gas también están interesados en los nuevos planes del gobierno británico.

Las reacciones no se han hecho esperar. A favor se muestra el partido conservador, que no se manifiesta en contra de la energía nuclear y requiere del gobierno británico que el coste no lo asuman los ciudadanos. También Peter Williams, vicepresidente de la academia científica de la Royal Society, asegura que es una muy buena noticia ya que asegura la reducción de emisiones de gases que producen el efecto invernadero. El director general de la Agencia de la Energía Nuclear de la OCDE, Luis Echavarri, espera que esta decisión “tenga, sin duda, influencia sobre todas las economías europeas”.

En contra se han manifestado varias personas del propio Partido Laborista, que hace años defendían al movimiento antinuclear. De hecho, el primer ministro escocés, Alex Salmond, ha asegurado que no hay ninguna posibilidad de que alguna de las nuevas centrales pueda situarse en Escocia. John Sauven, director ejecutivo de Greenpeace, ha declarado que es una mala noticia para el Reino Unido y su seguridad y, sobre todo, para los esfuerzos realizados hasta el momento contra el cambio climático. Además, asegura que la instalación de 10 nuevos reactores sólo reducirá un 4% las emisiones de CO2 previstas para 2025.

En España, no ha habido una reacción oficial del gobierno a este anuncio, si bien las intenciones del actual gobierno y del PSOE en su programa electoral es el de cerrar todas las centrales nucleares de aquí a 2028, en el que se cumple la vida útil de Trillo, en Guadalajara. Por su lado, el Partido Popular ha manifestado que su intención es mantener el actual mix energético, lo que supone alargar la vida útil de alguna de las centrales en funcionamiento.

12:40 | gestionado por David Serrano | Enviar comentario (1)