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miércoles, 25 de octubre de 2006

[Carmen García Gonzalo]

La población mundial actual es de 6.000.000.000 de habitantes con un crecimiento de 1,8 % por año. La demanda de energía a nivel mundial crece cada año entre un 8 a 10 %. Nuestra alta dependencia de los combustibles fósiles plantea dos aspectos críticos, por un lado la disminución de recursos fósiles que afecta a la necesidad de asegurar un suministro fiable y asequible de energía como aspecto fundamental que proporcione la estabilidad y el desarrollo económico de nuestra sociedad y por otro, la calidad del medio ambiente y la necesidad urgente de atajar la problemática creada en cuanto a su deterioro creciente. Estos dos aspectos constituyen retos importantes que es necesario resolver pues afectan a nuestra supervivencia.


Es necesario encontrar nuevas alternativas energéticas y en éste contexto, es probable que el hidrógeno forme parte de éste futuro y posiblemente una parte importante.

Es necesario indicar que el hidrógeno, a diferencia del carbón o el petróleo, no es un recurso natural, no se puede obtener de la naturaleza por tareas de minería o extracción como es el caso de los recursos fósiles en general. El hidrógeno no es una fuente de combustible primaría sino que al igual que la electricidad constituye un medio de transmisión de la energía desde las fuentes de combustible primarias hasta los usuarios. De forma similar a la energía eléctrica, el hidrógeno debe ser producido y transportado, aunque posee una peculiaridad que lo hace más atractivo que la electricidad para ciertas aplicaciones ya que puede almacenarse para ser utilizado con posterioridad, confiriéndole su utilidad para la impulsión de vehículos y otros dispositivos portátiles.

Producción de Hidrógeno.

La producción del hidrógeno requiere partir de otras materias primas (agua, biomasa, recursos fósiles), y para convertir estas materias en hidrógeno hay que seguir unas transformaciones en las que se consume alguna fuente de energía primaria (nuclear, renovable o fósil). En la actualidad se utiliza el hidrógeno en multitud de procesos industriales, por tanto podría decirse que el hidrógeno es un “viejo conocido” de la industria, sin embargo, su papel hasta ahora ha sido el de un componente más de los que intervienen en estos procesos. Por el contrario, lo que está emergiendo en el momento presente es la utilización del hidrógeno como nuevo vector energético que permite un desarrollo compatible con el respeto al medioambiente.

El hidrógeno ofrece un escenario de ciclo energético cerrado intrínsecamente limpio que constituye el gran atractivo de este portador de energía. Una de las posibles vías de obtención de hidrógeno pasaría por tomar agua de la naturaleza, separarla en sus componentes (oxígeno e hidrógeno) mediante electricidad de origen renovable (eólica, fotovoltaica, hídrica, geotérmica, biomasa), almacenar el hidrógeno, transportarlo, distribuirlo y finalmente utilizarlo.

Usos del Hidrógeno.

Una de las posibles vías de utilización del hidrógeno es mediante procesos térmicos convencionales (motores de combustión interna o turbinas). En ésta conversión térmica del hidrógeno se emitirían óxidos de nitrógeno (aunque en una proporción muy inferior a los emitidos con los combustibles fósiles).

La otra posible vía de uso del hidrógeno producido y la más interesante, se basa en su transformación en electricidad mediante procesos electroquímicos en pilas de combustible en función de las necesidades. En éste tipo de conversión las emisiones serían nulas.

En ésta segunda opción es habitual el que se plantee la pregunta ¿para qué producir electricidad dos veces? La primera para conseguir electricidad para el proceso de electrolisis y luego para generar energía, calor y luz. La razón es que la electricidad no se almacena. Así, si el sol no brilla, o el viento no sopla, o el agua escasea, no se podría generar electricidad. El hidrógeno, por tanto supone una forma de almacenamiento de energía renovable para garantizar un abastecimiento continuo de energía.

Con energías renovables y agua y utilizando como vectores energéticos el hidrógeno y la electricidad, sería posible atender a todas las necesidades energéticas con una emisión de contaminantes prácticamente nula. Si un escenario energético de este estilo llega a implantarse, entonces se podría afirmar que se habría producido la “revolución del hidrógeno” y habríamos entrado en la era del hidrógeno.

Referencias: La Economía del Hidrógeno. Jeremy Rifkin El Hidrógeno. Antonio Glez García- Conde

Links:  http://www.aeh2.org                     http://www.panoramaenergetico.com

10:31 | gestionado por David Serrano | Enviar comentario (7)

[Jose A. Calles]

El día 6 de julio de 2006 se celebró en Bruselas el Primer Encuentro sobre Planes Nacionales de Acción sobre Biomasa, auspiciado por la Dirección General de Energía y Transportes de la Comisión Europea. La agenda de la reunión así como las transparencias de las presentaciones realizadas son públicas y están disponibles en este enlace.


8:09 | gestionado por David Serrano | Enviar comentario (0)