Dentro de los Cursos de Verano de la Universidad Rey Juan Carlos, se ha celebrado, entre los días 6 a 10 de julio, el titulado “El reto energético ante el cambio climático: tecnologías para una energía sostenible” en el que se dedicaron sesiones a las expectativas de las tecnologías energéticas, el porvenir de los combustibles fósiles, el hidrógeno, las pilas de combustible y los vehículos eléctricos; las energías renovables y su papel en el suministro de energía, y tecnologías verdes y sostenibilidad: un reto para la administración. En estas sesiones participaron ponentes punteros en sus campos de investigación y tuvo un gran éxito de participación, con más de 40 alumnos.
[Guillermo Calleja y Javier Dufour]
Las conclusiones alcanzadas durante el desarrollo de este curso son:
1. La situación actual de consumo energético no es sostenible, particularmente en los países desarrollados, y entre ellos España. Es necesario otro modelo energético en el que los combustibles fósiles reduzcan su papel protagonista como fuente primaria de energía.
2. El petróleo (y, en general, los combustibles fósiles) tienen su futuro como materia prima de la industria química, no como combustible. Quemar nuestras reservas de petróleo en la situación actual es como "quemar los muebles de nuestra casa". Cuando la producción mundial de petróleo alcance un máximo (“pico de producción”), habrá acabado para siempre el petróleo barato.
3. Se necesitan combustibles más limpios, como el hidrógeno, y energía eléctrica limpia, procedente de energías renovables. Urge una política activa para favorecer el desarrollo de las energías y combustibles limpios, renovables, capaces de satisfacer masivamente la demanda.
4. Hacer un uso más eficiente de la energía es la manera más fácil y barata de reducir el consumo energético, evitando derroches y mejorando rendimientos energéticos.
5. Todas las formas de energía primaria son necesarias, incluida la nuclear. No compiten unas con otras, si no que se complementan. Países fuertemente dependientes del suministro energético del exterior, como es España, no pueden permitirse el lujo de dejar fuera ningún tipo de energía primaria (tampoco la nuclear, mientras no agote el periodo previsto para su funcionamiento).
6. Los científicos y tecnólogos son los creadores de futuro. El papel histórico de la tecnología ha cambiado el estilo de vida y el nivel de bienestar de la humanidad. Eso sigue cierto hoy también. Se deben defender las soluciones utópicas, porque las soluciones utópicas están “no para ser alcanzadas, sino para marcar el camino”.
7. El consumo de energía debe reducirse en los países que más CO2 per cápita emiten, y no tanto en los demás, que siguen teniendo derecho a un desarrollo y progreso como el resto de los países.
8. Los biocombustibles de segunda generación (biomasa procedente de residuos agrícolas, forestales y ganaderos) son una revolución pendiente, y podrán contribuir a responder al problema energético en el sector del transporte, al menos de forma transitoria.
9. El hidrógeno es una buena solución de futuro como combustible limpio para el transporte. Pero el hidrógeno será tan limpio y tan "verde" como lo sean las energías renovables de las que proceda.
10. Las principales soluciones tecnológicas al problema energético en un escenario de 2025-2030 vendrán de la mano de:
-El gas natural (solución a corto plazo), para producir electricidad, con captura del CO2.
-Los biocombustibles y los vehículos eléctricos híbridos (para el transporte).
-La energía solar, la eólica y otras energías renovables.
-El carbón "limpio", con técnicas de captura y almacenamiento del CO2 para la producción de electricidad e hidrógeno.
-Los reactores nucleares avanzados de tercera y cuarta generación, sin residuos de muy alta actividad.
La función nuclear no está disponible en estos plazos.
11. Los principales inconvenientes de las energías renovables son los elevados costes y su carácter intermitente. A corto plazo, el elevado coste será el factor limitante, superable con el tiempo y con las ayudas correspondientes. El carácter intermitente es un inconveniente intrínseco que se solventará cuando se resuelva el problema del almacenamiento de la energía generada.
12. La energía eólica es la energía renovable más desarrollada, en la que los costes de producción son más bajos, muy próximos a los precios de las energías convencionales. Ello ha permitido abrir un mercado que no existía. En España, país líder mundial junto a Estados Unidos y Alemania, la energía eólica produce actualmente más de un 10 % de la electricidad generada.
13. La energía solar termoeléctrica y la fotovoltaica, en creciente expansión, deberán seguir los pasos de desarrollo de la energía eólica, abriéndose los correspondientes mercados, todavía incipientes. Aún así, España tiene una posición mundial relevante en energía solar termoeléctrica.
14. Para que las energías renovables puedan jugar un papel en el futuro, deberán desarrollarse hasta tener una participación 100 ó 200 veces superior a que la que tienen actualmente.
15. Las técnicas de captura y almacenamiento de CO2 son necesarias para seguir aprovechando en el futuro los combustibles fósiles, mientras no se vaya produciendo la sustitución de los mismos por otras energías limpias.
16. Un 50 % de la reducción de emisiones de CO2 como objetivo para el 2050 se podría conseguir mejorando la eficiencia en el uso final de los combustibles y de la electricidad, y aumentando la eficiencia de los procesos de generación eléctrica.
17. Las formas de almacenamiento del CO2 que se consideran más apropiadas son las basadas en el almacenamiento geológico, como son los yacimientos de petróleo y de gas natural agotados -o en fase final de producción-, las capas de carbón no explotables de las minas y los acuíferos salinos profundos. Pero no será en el fondo de los océanos.
18. Las principales incertidumbres sobre las tecnologías de captura y almacenamiento del CO2 son de varios tipos:
Legislativas: La normativa internacional y la definición de los procedimientos para la concesión de permisos de exploración y almacenamiento no están todavía establecidas.
Económicas: Los costes de las tecnologías de captura y almacenamiento de CO2 (CAC), son todavía muy elevados; la viabilidad económica futura dependerá en buena medida de la normativa legislativa que se apruebe.
Sociales: La falta de información clara y transparente hace que la sociedad perciba la existencia de riesgos exagerados que podrían crear reacciones de rechazo social importantes.
19. Las técnicas de captura y almacenamiento de CO2 (CAC) no se han llevado a cabo todavía en centrales térmicas de generación eléctrica en ningún lugar del mundo. Se encuentran en pleno proceso normativo europeo, al que seguirá el marco legislativo nacional.
20. El camino hacia una plena aceptación social de las técnicas CAC es largo y complejo, de resultados inciertos, pero es preciso abordarlo de inmediato. Los retrasos pueden afianzar reacciones en contra basadas en concepciones erróneas y en el desconocimiento de dichas técnicas. Una información clara, transparente, precisa y oportuna son claves en este aspecto.
21. En el sector del transporte, las alternativas competitivas para el desarrollo e implantación del vehículo eléctrico serán dos:
-Vehículos con baterías eléctricas avanzadas, de alto rendimiento, bajo peso, larga duración y bajo coste.
-Vehículos con pilas de combustible, de fiabilidad probada y reducido coste.
22. Del objetivo conocido como "20-20-20" para el año 2020 (20 % de reducción de emisiones, 20 % de renovables y 20 % de aumento de eficiencia energética) debe pasarse al objetivo de "80-60-35" para el año 2050.
23. La tecnología nuclear es una tecnología madura, segura, sin emisiones de CO2, de generación eléctrica continua y predecible. Las nuevas generaciones de reactores nucleares avanzados, más eficientes y seguros, reducirán sensiblemente el principal problema de los residuos radiactivos de elevada actividad. La percepción pública de riesgos asociados a las instalaciones nucleares y las actitudes incoherentes de la sociedad no son sostenibles.
24. No hay política de energías renovables si no hay política de eficiencia energética: van unidas de forma inseparable. España está avanzando en la buena dirección, siendo ya considerado nuestro pais como referencia en algunas energías renovables, si bien queda todavía mucho camino por recorrer.
25. Urbanismo, construcción y transporte son tres sectores prioritarios en España en los que debe priorizarse el esfuerzo en mejorar la eficiencia energética.
26. La administración tiene el papel y la responsabilidad de fomentar y guiar el desarrollo de un plan energético nacional que incluya todos los aspectos relevantes anteriormente señalados, mediante la puesta en marcha de planes, normativas y ayudas periódicamente revisadas.
27. En la comunidad de Madrid, una de las más densamente pobladas, el grado de dependencia exterior de la energía consumida es muy elevado, alrededor del 95 %. Por ello es particularmente importante seguir fomentando políticas de eficiencia y ahorro energético, en las que todos debemos ser partícipes responsables.