Leído en
Notiweb.
En 2006 fueron 143 las 'spin-off' generadas por la Universidad
española, pero en 2007 esta cifra se redujo hasta 120. En definitiva,
estamos estancados, aunque nadie sabe a ciencia cierta por qué: «Pese a
que se están produciendo los pasos necesarios para un cambio hacia una
mayor transferencia mediante licencias y creación de 'spin-offs', los
resultados son todavía muy bajos y no mejoran los de años anteriores»,
concluyen los autores del citado informe.La nueva Ley Orgánica de Universidades facilita la creación de empresas por investigadores, y lo hace por varios aspectos: en primer lugar porque les permite acogerse a una excedencia para crear la empresa y si esta no va bien reincorporarse a su puesto, en segundo lugar porque flexibiliza los topes de participación que los investigadores tenían en la NEBT creada, así como algunos otros factores que no me deteneré a analizar ahora mismo.
Socialmente, el investigador que se convierte en emprendedor ya no está mal visto en su institución tal y como ocurría poco tiempo atrás; entre otras cosas porque la transferencia de conocimiento desde los centros de investigación y universidades hacia el sector productivo ya se valora para hacer los índices de calidad, y en concreto para los rankings de universidades suman el número de empresas de base tecnológica creadas por profesores/investigadores. Otro factor que debería favorecer la creación de spin-off es el aumento de fuentes de financiación tanto públicas como privadas para este tipo de proyectos, así como los centros de apoyo a EBTs que ofrecemos servicios. También debería ayudar a que aumentara el número de NEBTs la aparición de casos de éxito en España, vamos que empieza a haber ex-investigadores que visitan a sus ex-colegas a bordo de un Mercedes 560 SE, el selecto grupo no es todavía muy numeroso pero está ahi. Y no debemos olvidar en en una crisi como la actual hay gente que se va al paro, y buscan en el autoempleo una solución, si ese autoempleo viene acompañado de un plan de negocio ambicioso, y la persona viene del ámbito investigador, la cosa puede acabar en una NEBT.
Entonces ¿por qué hay menos spin-off?, se me ocurren dos factores que lo explicarían, el primero es meramente formal, y se basa en la forma de contabilizar las empresas nacidas de la Universidad, para formar parte de ese grupo la empresa ha de estar participada en capital por la propia institución, y esto no siempre ocurre, mientras no haya una perentoria necesidad de transferencia de patentes o de acogerse a los beneficios de la nueva normativa, el investigador no tiene porque pasar su plan de negocio por el Consejo de Gobierno de la Universidad, o más bien, puede hacerlo al margen de la propia OTRI, cabe recordar que en España, tan sólo la Universidad Carlos III de Madrid impone condiciones de exclusividad en los contratos del profesorado. Todo ello explicaría que los números de spin-off con los que cuenta CDTI, es decir, el número de empresas que buscan un crédito Neotec y están creadas por profesores universitarios es mucho mayor que el número que tiene la Red OTRI de spin-offs universitarias.

Otro motivo, que se enlaza con el anterior, es la lentitud e incertidumbre en la aplicación de la nueva LOU, ya no es sólo que la mayor parte de las universidaddes no hayan elaborado todavía un reglamento para transponer la nueva ley orgánica a su régimen interno, el problema es que hay serias dudas en su aplicación, por ejemplo en la forma de participar la empresa o en los parámetros para etiquetarla como de base tecnológica. Para solventar esas dificultades hemos eleborado un
modelo de normativa que está a disposición de las OTRI.