Dos años después de que en marzo de 2007
Angel María,
Javier Martín y
Lucas Rodríguez pusieran en marcha el primer
Iniciador, este foro se ha convertido en un referente para los emprendedores madrileños, especialmente en el campo Internet; más recientemente han creado secuelas en Alicante, Barcelona y Valencia. Iniciador consiste en una charla de un emprendedor, tiene lugar una vez al mes en la oficina cancha de Caja Navarra, pero eso es casi secundario; ahora mismo asisten unas cincuenta personas que, antes de comenzar la charla, se van poniendo una por una en pie y se presentan, de modo que tenemos identificado al personal en todo momento y se fomenta el
tan importante networking, después de las presentaciones tocan la charla y las preguntas para acabar con unas cañas en el bar de al lado.
La clave del éxito es un formato ágil y distendido en el que conoces gente con tus mismas inquietudes y te lo pasas bien, pero detrás subyace el fomento del espíritu emprendedor; ayer, uno de los asistentes le mutó el nombre al foro y lo cambió por incitador, estoy completamente de acuerdo con él, es un foro que incita a emprender. El nivel de los asistentes es muy alto y tengo claro que si el próximo Jezz Bezos (CEO de amazon.com) es madrileño, seguro que lo conoceré en Iniciador.
Ayer la ponencia corrió por cuenta de Julio Cotorruelo, emprendedor de
Doméstika, del cual nos apuntamos los siguientes datos: Doméstika ha hecho entre el dos y el tres por ciento de las páginas web españolas, tiene ciento cincuenta trabajadores y factura diez millones de euros, la clave de su empresa ha sido el ser capacer de industrializar, que no automatizar la creación de webs para pymes, no lo automatiza porque, según sus propias palabras, hay tareas como el diseño que no pueden ser hechas por una máquina. Julio comenzó diciendo que está muy acostumbrado a estar entre el público de Iniciador, y le parecía raro ir como ponente, Julio es uno de esos
emprendedores guays, o al menos, se esfuerza mucho por aparentarlo, se sabe muy bien la teoría y tiene muy claras las cosas, pero lo que más me gustó de él es lo crítico que es consigo mismo.