Enviado el martes, 13 de mayo de 2008 6:56
Nos ha
llamado la atención el interés que se ha despertado súbitamente en el campo de
la inteligencia artificial, posiblemente una contradicción in terminis. Para el que este término le chirríe en los oídos -
confesamos que a nosotros no nos suena demasiado bien – decirle que son
procesos informáticos que imitan la inteligencia de los seres vivos. Hecho este
inciso, cabe recordar que el año 2007 fue el de las tecnologías móviles, vamos,
el de los programas para teléfonos, PDAs, ordenadores portátiles,… o más bien
para un aparato que no sabemos cómo se llamará pero sí que será un híbrido de
todos estos y alguno más, de momento ese aparato se llama iPhone, Android o
Blackberry, pero aceptamos apuestas. En 2007 afloraron un gran número de NEBTs
que intentaban atacar a este sector; si tenemos en cuenta que el desarrollo de
una nueva tecnología TIC supone unos dos años por término medio para conseguir
una implantación efectiva en el mercado, supondremos que a final de 2008
veremos la explosión de los móviles que hacen cosas increíbles, incluso, se
dice que nos podrían servir para llamar por teléfono.
Este año
lleva el camino de ser el de la Web 3.0, preferimos usar este término al de
inteligencia artificial, porque, además nos sirve para incluir el “Internet semántico”.
De inteligencia artificial hay un gran número de agnósticos, incluso de ateos,
se trata de personas que han visto novedades en este campo desde hace unos 20
años, nuevas soluciones que han ido fracasando y mostrándose inútiles; pero
dicen los entendidos que los algoritmos que se venían desarrollando, ahora
comienzan a funcionar, quizás esa sea la explicación a la aparición de equipos
emprendedores formados por tecnólogos brillantes, en la mayoría de los casos,
que quieren asaltar el mercado con variopintas aplicaciones de esos algoritmos.