Enviado el jueves, 10 de enero de 2008 4:56
De un emprendedor se esperan, por
este orden: imaginación, tenacidad y cerebro, pero cuando llegan a los medios
de comunicación son ricos y jóvenes. Explíquemelo: creativo, pertinaz, inteligente,
rico, joven... ¿puede ser humilde? Bueno pues si no lo son muchos de ellos lo
fingen de maravilla.
Para empezar hay que distinguir
entre el emprendedor, que es el ingeniero naval, el empresario que sería el armador
y el gestor, es decir, el capitán del
barco; el gestor o ejecutivo es un contratado habitualmente bien pagado y que
suele participar de forma moderada en el capital social de la empresa.
Empresario es esa persona que no está demasiado bien considerada socialmente, y
se identifica con alguien calvo, entrado en años y con corbata.
Hay varias tendencias que han
contribuido a crear una nueva figura, a saber: la del "emprendedor
guay", por citar algunas: la democratización o anarquía - según se mire -
del periodismo, cuyo máximo exponente son los blogs, por lo cual las grandes
firmas ya no pueden controlar todo el flujo de información, un periódico rara
vez ha apedreado a un anunciante, no se trata de morder la mano que le da de
comer, en cambio, si cualquiera puede publicar, la cosa cambia mucho. De forma
paralela se impone la idea de la Responsabilidad Social Corporativa en las
empresas, sí, esa que en principio se evaluaba en función del número de páginas
y presentación de su memoria anual, de modo que una empresa era más solidaria
con su entorno cuantas más páginas tenía el documento que publicaba cada año.
La RSC empieza a cobrar hoy importancia real.
Un entorno competitivo y dinámico
precisa de organizaciones rápidas y ligeras, según sus fundadores el secreto
del triunfo de Blusens es la rapidez, qué decir de la ligereza: ¿alguien se
acuerda de la primera vez que usó Google? vamos a hacer memoria, corría el año
1997, nos habíamos iniciado en internet con el buscador Olé, que luego
cambiamos por Terra porque salía a todas horas en la tele, teníamos que cortar
el teléfono para entrar en internet a 3Kb/s, entonces apareció un buscador que
se descargaba en la décima parte que la inmensa página de Terra, y que servía
para eso que queríamos hacer: buscar en internet; Google triunfó porque era
ligero, en este caso en bytes; pero se puede aplicar a otros, como el tamaño de
la estructura, un ejemplo puede ser Nike, empresa que ha llevado su estructura
a la mínima expresión para simplemente gestionar su principal activo, la imagen
de marca.
El "emprendedor guay"
tiene que ser humilde porque a la gente le gustan los humildes, y esa gente es
la que será, en definitiva, su clientela y sus trabajadores; tiene que ser
humilde porque una estructura ligera exige descentralización, trabajo en equipo
y un diseño en red dónde cada unidad interacciona con otra en condiciones de
igualdad, en oposición a la estructura jerarquizada de las grandes empresas del
pasado.