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martes, 19 de diciembre de 2006

Las universidades y centros de investigación ponen recursos para apoyar las iniciativas empresariales más arriesgadas. ¿Hay motivos para seguir lamentándonos del entorno en el que crecen las spin-offs?


Las ventajas de las spin-offs frente a otras nuevas empresas tecnológicas salen a la luz. El tamaño de las nuevas empresas tecnológicas españolas es, en general, pequeño, con algo menos de 5 empleados de media. De este conjunto de empresas, las spin-offs, surgidas de los grupos de investigación de los centros de investigación y universidades son las más pequeñas, con 3.5 empleados de media y una facturación de 100.000 Euros de promedio. El resto de empresas tecnológicas (no-spin-offs) duplican ambas cifras.

 

Sin embargo, aunque la productividad por empleado de ambos tipos de empresas es similar (unos 30.000 Euros de ventas por empleado), las spin-offs obtienen muchas más ventas por Euro invertido (0.82 Euros, frente a 0.52 del resto de empresas tecnológicas). ¿A qué debe ésto?

 

De acuerdo con un reciente trabajo de investigación realizado por F. Vendrell en la UIB,

 

-         La creación de un empleo requiere 35.000 Euros, que es la mitad de la inversión necesaria por las otras empresas. En algunos casos se podría explicar por la dedicación parcial de los empleados a la docencia o la investigación en la institución de origen.

-         Las spin-offs son creadas con menos inversiones en I+D, tal vez porque las Universidades o Centros de Investigación asumen parte de estas inversiones.

-         Las spin-offs tienen menos pérdidas porque se desarrollan con una menor cantidad de gastos operativos como servicios externos, alquileres, mantenimiento, transporte o seguros. El incremento del número de incubadoras y viveros de empresas tecnológicas puede haber contribuido a este resultado.

-         Otros gastos de constitución de las start-ups (4.900 Euros) son aproximadamente la mitad que para el resto. También obtienen más subvenciones, tal vez gracias al apoyo experto de las Oficinas de Transferencia de Tecnología. Estas subvenciones se concentran en sectores como el químico o la biotecnología.

 

Una vez que las empresas han superado las dificultades del inicio, su objetivo es crecer y situarse en una buena posición competitiva. En esta fase las spin-offs siguen siendo más pequeñas que otras empresas tecnológicas pero su facturación crece a un ritmo (46% anual) algo superior al del resto. Sin embargo, la pérdida del vínculo con las instituciones de origen se aprecian en una reducción de la productividad, en incrementos sustanciales de las inversiones en I+D, de la deuda… y los retornos de la I+D tardan varios años en notarse de un modo apreciable en los beneficios de las spin-offs. 

 

Lo cierto es que en este momento la particular “travesía del desierto” inicial ya ha sido superada y la consolidación de la spin-off es responsabilidad exclusiva del equipo emprendedor.

 

El resto de empresas tecnológicas no ha disfrutado de las mismas ventajas.

 

11:37 | gestionado por Eduardo Díaz / Javier Cuervo | Enviar comentario (2)